Finaliza un año aceptable para el sector productivo

La mayoría de las actividades de la provincia sufrieron por la sequía. (Por Néstor Zamudio, director del INTA-Famaillá).

21 Diciembre 2003
La producción de limones de Tucumán, totalizó alrededor de 1,1 millón de toneladas durante 2003. Este valor indica una pérdida de un 7% (unas 70.000 toneladas) respecto del año anterior (1,18 millón de toneladas) ocasionada por efecto de la sequía ocurrida durante la estación inverno- primaveral de 2002.
Durante 2003 se produjo un notable incremento de la cantidad de fruta fresca exportada, que este año alcanzó a 393.000 toneladas (un 57% más que en 2002, que fue de 250.000 toneladas).
La merma de la producción y el incremento de las exportaciones de frutas frescas fueron la causa de una importante disminución de la cantidad de fruta industrializada, que en 2003 fue de 650.000 a 670.000 toneladas contra 850.000 toneladas de 2002 (de 21 a 23% menos)El sector hortícola de Tucumán fue el que más sufrió las consecuencias de la crisis económica que se profundizó en el país a fines de 2001. En efecto, al no existir, salvo en frutilla y papa semilla, oferta en el marcado externo los productores enfrentan una economía dolarizada en los insumos y pesificada en los mercados. La campaña 2002-2003 no fue más que un período en que la situación fue contenida por un producción diversificada de hortalizas que necesita urgente la mano de la industria.

Excelentes rindes
En 2003 fueron muy positivos y significativos los resultados alcanzados por el sector azucarero, partiendo de un pronostico de fuertes limitaciones tras un período estival con fuerte déficit hídrico en coincidencia con el período de gran crecimiento. No obstante esta situación limitativa, Tucumán logro producir más de 1 millón de toneladas de azúcar, logrando además excelentes rendimientos fabriles. En estos rendimientos tienen mucho que ver los mejores potenciales productivos de los nuevos materiales genéticos, con muy buenos niveles sacarinos. El resultado final se vio también favorecido por una zafra acotada en sus tiempos, fuertemente concentrada en lo que se considera período óptimo de cosecha (junio-octubre). La materia prima se preparó mejor, estando sometida a estacionamientos cortos y con procesos de fabricación no interrumpidos por conflictos de ningún tipo. El sector logró además regular mejor la provisión de azúcar al mercado, con lo que se consiguió sostener buenos precios durante la mayor parte del año.
En la actual campaña de granos, la siembra de soja y maíz en el NOA tiene matices diferentes según las regiones. En la zona de Anta, Salta (Las Lajitas, Santo Domingo, Joaquín V. González y Tolloche), con características especiales en cuanto a precipitaciones; ya que hacia el 10 de este mes alrededor del 85-90 % de la superficie ya estaba sembrada.
Diferente es el caso de Tucumán, noroeste de Santiago del Estero y la zona de Los Altos, en Catamarca, donde las escasas lluvias acontecidas retrasaron la siembra de manera importanteEn la zona de Bandera, Quimilí y Selva, en Santiago del Estero, el inicio de la siembra se retrasó levemente, ya que la ventana de siembra en la región es bastante amplia (octubre-diciembre).

Pronósticos alentadores para 2004
En las perspectivas para 2004, las actuales condiciones de sequía, sumadas al arrastre del año anterior, ya han causado un importante daño sobre la producción de limones para el año próximo.
Néstor Zamudio, director del INTA Famaillá, señaló que si la situación hídrica de la provincia se normaliza, se podría estimar que la pérdida de producción alcanzará alrededor de 20% sobre los valores de 2002. Esto equivale a decir que la producción de 2004 no superará 1 millón de toneladas. Pero si no se regularizan las lluvias, la pérdida puede ser superior, ya que a la actual pérdida del número de frutos se sumará la falta de nuevas floraciones (de verano y otoño) y una disminución del tamaño de los frutos, con importantes pérdidas de peso.
En la horticultura, para la campaña 2003-2004 se espera que la situación no cambie sustancialmente. Pero sí se va a continuar profundizando las bases de trabajo para instalar en algunos cultivos hortícolas las Buenas Prácticas de Manufacturas (BPM) y Buenas Prácticas Agrícolas (BPA). "El INTA Famaillá se encuentra trabajando duramente para lograr que esta tecnología de proceso se instale en los cultivos más importantes de la provincia, para obtener la certificación de estos y poder posesionarse estratégicamente en los mercados externos", apuntó Zamudio.
Se considera que la producción de azúcar se mantendrá por lo menos en los mismos niveles de 2003 y eventualmente superiores, ya que se estima un incremento del área cultivada con caña en Tucumán, según Zamudio. "Aunque la primavera se ha manifestado excepcionalmente deficitaria desde el punto de vista hídrico, la caña quizás fue uno de los cultivos que menos acusaron el impacto de la sequía hasta este momento, particularmente en el caso de las socas jóvenes", remarcó. Se ha cultivado y se ha fertilizado normalmente y si es que se regularizan las lluvias estivales, se pueden esperar producciones normales. Se ha seguido incrementando el área cultivada con variedades más productivas. "Se considera muy importante capitalizar la experiencia de años anteriores y regular las entregas de azúcar al mercado, de manera de sostener los precios en niveles compatibles, con beneficios económicos para el sector. Se recomienda además no postergar ni decrecer la tasa de inversión en tecnología, tal como lo han venido haciendo hasta ahora los productores de punta, con muy buenos resultados, tal como se pudo apreciar en los últimos años", apuntó Zamudio.

Efecto del clima
En el sector de granos, el director del INTA Famaillá cree que habrá una expansión de la superficie sembrada en la región, que podría derivar en una cosecha récord si las condiciones climáticas son favorables en el crecimiento y desarrollo de los cultivos.

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