21 Diciembre 2003 Seguir en 
Las tasas bajaron. Los plazos se extendieron. No obstante, la demanda de créditos continúa siendo muy baja para la necesidad que tienen los bancos de prestar dinero debido a la gran liquidez que han ido adquiriendo.
Gerentes de bancos consultados por LA GACETA admitieron que uno de los problemas centrales es que una gran cantidad de empresarios e incluso particulares no califican para ser sujetos de crédito.
Si bien el Veraz no es vinculante, ningún banco se arriesga hoy a prestarle dinero a una firma o a una persona que exhiba antecedentes de atrasos o falta de pagos.
Esa es la razón por la cual la mayoría de los bancos opta por los préstamos personales para sus clientes, es decir, para aquellos que tienen cuentas corrientes o cuentas sueldo, ya que de esa manera se aseguran el recobro de los créditos.
Con mucha cautela están volviendo también los préstamos hipotecarios y prendarios, o para bienes de capital o prefinanciación de exportaciones. Sin embargo, son pocos los que están en condiciones de acceder a ese tipo de financiamiento, aun cuando las tasas de interés están por debajo del nivel que tenían antes de la devaluación.
Desde las empresas, sobre todo desde las PyME se están reclamando medidas para flexibilizar las exigencias de los bancos, pero el Central no ha avanzado en ese sentido. Lo que ha hecho es bajar los encajes de manera que las entidades tengan una mayor disponibilidad de recursos para prestar.
Otro problema es que quienes se atreven a endeudarse, no quieren extender por mucho tiempo ese compromiso y prefieren los plazos cortos. La experiencia del corralito también dejó temores y quienes volvieron a depositar en plazos fijos sus fondos, lo hacen a 30, 60 o 90 días en su mayoría. Esta situación impide que se implementen créditos de largo plazo, como podrían ser los prendarios, los hipotecarios o aquellos para las empresas.
Tarjetas
Los bancos, a su vez, siguen teniendo como principal ingreso los servicios. Uno de los más importantes es la venta de tarjetas de crédito que ha comenzado a recuperarse notablemente.
Según los banqueros consultados, este se debe, por un lado, a que las personas con un nivel adquisitivo medio o alto se vuelven a atrever a consumir ante la estabilidad económica que se vive en el país. Por otro lado, influyó sensiblemente la baja de las tasas de interés que las empresas emisoras cobraban sobre los saldos deudores. Del 60% que estaban a comienzos de año, bajaron a menos del 30% en estos últimos meses.
Según Calvo, la crisis del sistema financiero no traba el crecimiento
BUENOS AIRES.- "La Argentina ha roto un montón de reglas, algunas justificadamente, pero la pregunta sería cómo sigue el juego, qué seguridad van a tener los inversores, si van a tener reglas de juego permanentes y si los acreedores van a estar protegidos", afirmó el economista en jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Guillermo Calvo, en recientes declaraciones a la prensa.
Según Calvo, la crisis del sistema financiero no sería una restricción, en el corto plazo, para el crecimiento. "Sí, es necesario que no quiebre para tener un sistema de pagos. Pero se puede crecer a la mexicana, donde la punta de lanza sea la inversión extranjera. El ahorrista seguirá colocando todo a corto plazo", consideró.
"Tenemos una recuperación muy fuerte, la inversión ha crecido. Sin embargo la inversión neta está cerca de cero y es la inversión la que determina el crecimiento", explicó al ser consultado acerca de las perspectivas para 2004 en un contexto de lento regreso del crédito, en particular de los préstamos destinados a la inversión.
Calvo, al igual que otros economistas, subrayó que cuando se menciona que existe una mejora de la actividad económica, se trata, en realidad, de un proceso de recuperación y no de verdadero crecimiento.
Hasta marzo
No obstante, el economista que predijo el efecto Tequila de México, aseguró que la incertidumbre sobre el rumbo económico sólo durará hasta marzo de 2004. "Lo más importante y difícil será lograr un esquema que tenga apoyo político sostenido. Cabe destacar que hasta el momento el empresariado argentino demostró su capacidad de recomponerse por sí mismo y sin políticas de crecimiento. Pese a todo, la economía se recuperó 7%, pero es necesario mirar más allá de 2004", destacó. (Especial)
Gerentes de bancos consultados por LA GACETA admitieron que uno de los problemas centrales es que una gran cantidad de empresarios e incluso particulares no califican para ser sujetos de crédito.
Si bien el Veraz no es vinculante, ningún banco se arriesga hoy a prestarle dinero a una firma o a una persona que exhiba antecedentes de atrasos o falta de pagos.
Esa es la razón por la cual la mayoría de los bancos opta por los préstamos personales para sus clientes, es decir, para aquellos que tienen cuentas corrientes o cuentas sueldo, ya que de esa manera se aseguran el recobro de los créditos.
Con mucha cautela están volviendo también los préstamos hipotecarios y prendarios, o para bienes de capital o prefinanciación de exportaciones. Sin embargo, son pocos los que están en condiciones de acceder a ese tipo de financiamiento, aun cuando las tasas de interés están por debajo del nivel que tenían antes de la devaluación.
Desde las empresas, sobre todo desde las PyME se están reclamando medidas para flexibilizar las exigencias de los bancos, pero el Central no ha avanzado en ese sentido. Lo que ha hecho es bajar los encajes de manera que las entidades tengan una mayor disponibilidad de recursos para prestar.
Otro problema es que quienes se atreven a endeudarse, no quieren extender por mucho tiempo ese compromiso y prefieren los plazos cortos. La experiencia del corralito también dejó temores y quienes volvieron a depositar en plazos fijos sus fondos, lo hacen a 30, 60 o 90 días en su mayoría. Esta situación impide que se implementen créditos de largo plazo, como podrían ser los prendarios, los hipotecarios o aquellos para las empresas.
Tarjetas
Los bancos, a su vez, siguen teniendo como principal ingreso los servicios. Uno de los más importantes es la venta de tarjetas de crédito que ha comenzado a recuperarse notablemente.
Según los banqueros consultados, este se debe, por un lado, a que las personas con un nivel adquisitivo medio o alto se vuelven a atrever a consumir ante la estabilidad económica que se vive en el país. Por otro lado, influyó sensiblemente la baja de las tasas de interés que las empresas emisoras cobraban sobre los saldos deudores. Del 60% que estaban a comienzos de año, bajaron a menos del 30% en estos últimos meses.
BUENOS AIRES.- "La Argentina ha roto un montón de reglas, algunas justificadamente, pero la pregunta sería cómo sigue el juego, qué seguridad van a tener los inversores, si van a tener reglas de juego permanentes y si los acreedores van a estar protegidos", afirmó el economista en jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Guillermo Calvo, en recientes declaraciones a la prensa.
Según Calvo, la crisis del sistema financiero no sería una restricción, en el corto plazo, para el crecimiento. "Sí, es necesario que no quiebre para tener un sistema de pagos. Pero se puede crecer a la mexicana, donde la punta de lanza sea la inversión extranjera. El ahorrista seguirá colocando todo a corto plazo", consideró.
"Tenemos una recuperación muy fuerte, la inversión ha crecido. Sin embargo la inversión neta está cerca de cero y es la inversión la que determina el crecimiento", explicó al ser consultado acerca de las perspectivas para 2004 en un contexto de lento regreso del crédito, en particular de los préstamos destinados a la inversión.
Calvo, al igual que otros economistas, subrayó que cuando se menciona que existe una mejora de la actividad económica, se trata, en realidad, de un proceso de recuperación y no de verdadero crecimiento.
Hasta marzo
No obstante, el economista que predijo el efecto Tequila de México, aseguró que la incertidumbre sobre el rumbo económico sólo durará hasta marzo de 2004. "Lo más importante y difícil será lograr un esquema que tenga apoyo político sostenido. Cabe destacar que hasta el momento el empresariado argentino demostró su capacidad de recomponerse por sí mismo y sin políticas de crecimiento. Pese a todo, la economía se recuperó 7%, pero es necesario mirar más allá de 2004", destacó. (Especial)







