21 Diciembre 2003 Seguir en 
La presidenta del Banco Nación, Felisa Miceli, asegura que las tasas activas promedio del sistema financiero deberían descender hasta un nivel del 12% al 13% por ciento anual. Así lo expresó la presidenta número 50 y primera mujer que llega a conducir a la institución crediticia nacional. Como una muestra de esa convicción, Miceli estuvo esta semana en Tucumán para anunciar varias líneas de créditos con tasas que oscilan entre los 9,75% y el 12,5%.
-¿Cuándo cree que se podría consolidar esa baja?
- Existe una tendencia a la reducción del costo del dinero en el sistema financiero que se va a consolidar durante el año próximo. Las tasas pasivas (plazo fijo) no pueden bajar más, pero las activas (para préstamos) van a disminuir y podrían ubicarse entre el 12% y el 13%, contra el actual 25% que es la tasa promedio para los préstamos personales.
-Los bancos se quejan de que no hay demanda de créditos. ¿Comparte esa apreciación?
- Las tasas de interés se mantuvieron muy elevadas hasta mediados de este año y eso asustaba a los potenciales tomadores de préstamos. Pero, desde junio el Banco Central comenzó a tomar medidas direccionadas, precisamente, a que los bancos tengan una mayor disponibilidad de fondos para prestar. Lo que pasa es que los costos no empezaron a reducirse sino hasta ahora y en ese sentido, el Banco Nación lideró y lidera la oferta con más de 50 líneas de préstamos que abarca a todos los sectores productivos y a los particulares.
- ¿Qué respuesta están obteniendo con estas nuevas propuestas?
- Son muy recientes todavía. Más adelante analizaremos los resultados y entonces podremos establecer si la falta de demanda de crédito se debe a dificultades por parte de las personas o de las empresas o si todavía persiste la desconfianza hacia el sistema financiero.
- ¿Cree que la banca privada seguirá el ejemplo del Banco Nación?
- Suponemos que sí. Los bancos se encuentran en una situación de gran liquidez, lo que los obliga a salir a prestar porque de lo contrario van a comenzar a tener pérdidas.
- Por otro lado, ¿usted cree que las empresas están en condiciones de endeudarse?
- Hay muy buenos ofrecimientos para las PyME, tanto en tasas como en plazos pero es necesario acomodar algunas cuestiones pendientes para que las empresas puedan volver a endeudarse. Por ejemplo, las empresas exportadoras, que serían sujetos de crédito sin inconvenientes, son los exportadores del sector agropecuario, que tienen liquidez y no requieren préstamos. Las empresas que sí necesitan créditos, están endeudadas, con problemas de garantías y no reúnen los requisitos que se exigen para poder acceder al financiamiento. Este también es uno de los motivos que reduce la demanda de préstamos.
- ¿Cómo se puede resolver este problema, que abarca a una gran cantidad de pequeñas y medianas empresas?
- Una vía es la línea que acabamos de lanzar en Tucumán, que se realiza a través del sistema de garantías. El préstamo es a cinco años de plazo, con uno de gracia. La empresa Garantizar, que administra un fondo de garantía, evalúa el proyecto que presenta la empresa interesada en el crédito. Si consideran que el proyecto es viable, la empresa recomienda el otorgamiento del crédito y asume el riesgo. Consideramos que esto es una manera de adaptarnos al nuevo escenario económico que tiene el país.
- Tucumán no tiene la misma velocidad de crecimiento que otros sectores de la economía del país. ¿Qué puede hacer el banco para reformular este inconveniente?
- El Banco Nación es un instrumento esencial de la política económica, para aportar al desarrollo y al crecimiento del país, a la generación de nuevos puestos de trabajo y a la concreción de una mejor y justa distribución de ingresos. Creemos que es fundamental que alguien se encargue del crédito local, del crédito que apoye al desarrollo regional y a las pymes del interior. El B.N.A. permanentemente tiene contacto con la actividad productiva del país, a través de las asociaciones, para conocer realmente las necesidades sectoriales y a partir de ellas definir políticas adecuadas.
Keynesiana, industrialista y desarrollista
NOMBRE Y APELLIDO: Felisa Miceli.
PROFESION: Licenciada en Economía, graduada de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.
CARGOS: Entre 1983 y 1987 se desempeñó como directora secretaria del Banco de la Provincia de Buenos Aires.
ESCUELA ECONOMICA: Se autodefine como una mezcla de keynesiana, industrialista y desarrollista. Se encuadra del "pensamiento nacional", con fuerte convicción por el aspecto social.
-¿Cuándo cree que se podría consolidar esa baja?
- Existe una tendencia a la reducción del costo del dinero en el sistema financiero que se va a consolidar durante el año próximo. Las tasas pasivas (plazo fijo) no pueden bajar más, pero las activas (para préstamos) van a disminuir y podrían ubicarse entre el 12% y el 13%, contra el actual 25% que es la tasa promedio para los préstamos personales.
-Los bancos se quejan de que no hay demanda de créditos. ¿Comparte esa apreciación?
- Las tasas de interés se mantuvieron muy elevadas hasta mediados de este año y eso asustaba a los potenciales tomadores de préstamos. Pero, desde junio el Banco Central comenzó a tomar medidas direccionadas, precisamente, a que los bancos tengan una mayor disponibilidad de fondos para prestar. Lo que pasa es que los costos no empezaron a reducirse sino hasta ahora y en ese sentido, el Banco Nación lideró y lidera la oferta con más de 50 líneas de préstamos que abarca a todos los sectores productivos y a los particulares.
- ¿Qué respuesta están obteniendo con estas nuevas propuestas?
- Son muy recientes todavía. Más adelante analizaremos los resultados y entonces podremos establecer si la falta de demanda de crédito se debe a dificultades por parte de las personas o de las empresas o si todavía persiste la desconfianza hacia el sistema financiero.
- ¿Cree que la banca privada seguirá el ejemplo del Banco Nación?
- Suponemos que sí. Los bancos se encuentran en una situación de gran liquidez, lo que los obliga a salir a prestar porque de lo contrario van a comenzar a tener pérdidas.
- Por otro lado, ¿usted cree que las empresas están en condiciones de endeudarse?
- Hay muy buenos ofrecimientos para las PyME, tanto en tasas como en plazos pero es necesario acomodar algunas cuestiones pendientes para que las empresas puedan volver a endeudarse. Por ejemplo, las empresas exportadoras, que serían sujetos de crédito sin inconvenientes, son los exportadores del sector agropecuario, que tienen liquidez y no requieren préstamos. Las empresas que sí necesitan créditos, están endeudadas, con problemas de garantías y no reúnen los requisitos que se exigen para poder acceder al financiamiento. Este también es uno de los motivos que reduce la demanda de préstamos.
- ¿Cómo se puede resolver este problema, que abarca a una gran cantidad de pequeñas y medianas empresas?
- Una vía es la línea que acabamos de lanzar en Tucumán, que se realiza a través del sistema de garantías. El préstamo es a cinco años de plazo, con uno de gracia. La empresa Garantizar, que administra un fondo de garantía, evalúa el proyecto que presenta la empresa interesada en el crédito. Si consideran que el proyecto es viable, la empresa recomienda el otorgamiento del crédito y asume el riesgo. Consideramos que esto es una manera de adaptarnos al nuevo escenario económico que tiene el país.
- Tucumán no tiene la misma velocidad de crecimiento que otros sectores de la economía del país. ¿Qué puede hacer el banco para reformular este inconveniente?
- El Banco Nación es un instrumento esencial de la política económica, para aportar al desarrollo y al crecimiento del país, a la generación de nuevos puestos de trabajo y a la concreción de una mejor y justa distribución de ingresos. Creemos que es fundamental que alguien se encargue del crédito local, del crédito que apoye al desarrollo regional y a las pymes del interior. El B.N.A. permanentemente tiene contacto con la actividad productiva del país, a través de las asociaciones, para conocer realmente las necesidades sectoriales y a partir de ellas definir políticas adecuadas.
Keynesiana, industrialista y desarrollista
NOMBRE Y APELLIDO: Felisa Miceli.
PROFESION: Licenciada en Economía, graduada de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.
CARGOS: Entre 1983 y 1987 se desempeñó como directora secretaria del Banco de la Provincia de Buenos Aires.
ESCUELA ECONOMICA: Se autodefine como una mezcla de keynesiana, industrialista y desarrollista. Se encuadra del "pensamiento nacional", con fuerte convicción por el aspecto social.







