19 Diciembre 2003 Seguir en 
Tucumán será una de las ocho provincias que el próximo martes firmarían el Plan de Financiamiento Ordenado (PFO) para 2004. Lo señaló ayer a LA GACETA el gobernador José Alperovich, quien agregó que fue convocado ese día a la Casa Rosada por el presidente Néstor Kirchner.
El acuerdo establecerá que la provincia recibirá una ayuda federal anual de $ 110 millones a cambio de equilibrar sus cuentas u obtener superávit fiscal. El Gobierno nacional destinará en 2004 $ 2.415 millones a distribuir entre las jurisdicciones que acepten las condiciones del convenio bilateral. Ese monto es inferior en $ 637 millones respecto de lo girado por el Estado nacional en este año.
El financiamiento a las provincias se definió mediante el decreto 1274, firmado por Kirchner y por sus ministros, publicado ayer en el Boletín Oficial de la Nación. En ese instrumento se estableció que los distritos tendrán que devolver el préstamo del PFO en 36 cuotas mensuales, cuyo capital se abonará desde enero de 2006. Entre 2004 y 2005, las provincias sólo tendrán que pagar los intereses de la ayuda federal.
En el caso de Tucumán, el crédito tendrá un interés del 2% anual, ya que el Ministerio de Economía prevé un superávit total para 2004. Para las jurisdicciones que proyecten un déficit la tasa será de entre el 3% (reducción del rojo fiscal superior al 50% respecto de este año) y el 4% (inferior al 50%), ajustada por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).
Las condiciones
Al igual que los pactos anteriores, el Gobierno nacional puso como condición para el desembolso de los recursos que las provincias no emitan cuasimonedas y que presenten presupuestos plurianuales hasta 2005, con equilibrio en las cuentas públicas provinciales.
En el convenio que se rubricará el martes, Alperovich se comprometerá a no incrementar los salarios de los estatales, salvo que la Nación otorgue aumentos generalizados en los haberes del sector público. Las otras metas propuestas por la provincia en el pacto fiscal son:
Superávit primario (ingresos anuales menos gastos, sin incluir los intereses de la deuda) de $ 130 millones.
Avanzar con la reglamentación de la Ley de Administración Financiera, para transparentar las cuentas públicas.
Redefinir el Pacto de Saneamiento y la Paz Social con los municipios. La ayuda financiera de la provincia se otorgará bajo ciertas condicionalidades fiscales que deberán ser cumplidas por los intendentes.
Incrementar la recaudación tributaria provincial, mediante un sistema ágil de fiscalización a morosos y a través de la readecuación de las valuaciones inmobiliarias y de automotores.
Mejorar la situación del sistema de agua potable y cloacas de Tucumán, para eliminar el déficit anual de $ 8 millones que genera el servicio.
Continuar con el plan Activo por Activo, mediante el cual el Estado venderá algunas propiedades o canjeará por otras. Dar mayor eficacia a los servicios esenciales del Estado mediante la constitución de SAPEM.
El acuerdo establecerá que la provincia recibirá una ayuda federal anual de $ 110 millones a cambio de equilibrar sus cuentas u obtener superávit fiscal. El Gobierno nacional destinará en 2004 $ 2.415 millones a distribuir entre las jurisdicciones que acepten las condiciones del convenio bilateral. Ese monto es inferior en $ 637 millones respecto de lo girado por el Estado nacional en este año.
El financiamiento a las provincias se definió mediante el decreto 1274, firmado por Kirchner y por sus ministros, publicado ayer en el Boletín Oficial de la Nación. En ese instrumento se estableció que los distritos tendrán que devolver el préstamo del PFO en 36 cuotas mensuales, cuyo capital se abonará desde enero de 2006. Entre 2004 y 2005, las provincias sólo tendrán que pagar los intereses de la ayuda federal.
En el caso de Tucumán, el crédito tendrá un interés del 2% anual, ya que el Ministerio de Economía prevé un superávit total para 2004. Para las jurisdicciones que proyecten un déficit la tasa será de entre el 3% (reducción del rojo fiscal superior al 50% respecto de este año) y el 4% (inferior al 50%), ajustada por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).
Las condiciones
Al igual que los pactos anteriores, el Gobierno nacional puso como condición para el desembolso de los recursos que las provincias no emitan cuasimonedas y que presenten presupuestos plurianuales hasta 2005, con equilibrio en las cuentas públicas provinciales.
En el convenio que se rubricará el martes, Alperovich se comprometerá a no incrementar los salarios de los estatales, salvo que la Nación otorgue aumentos generalizados en los haberes del sector público. Las otras metas propuestas por la provincia en el pacto fiscal son:
Superávit primario (ingresos anuales menos gastos, sin incluir los intereses de la deuda) de $ 130 millones.
Avanzar con la reglamentación de la Ley de Administración Financiera, para transparentar las cuentas públicas.
Redefinir el Pacto de Saneamiento y la Paz Social con los municipios. La ayuda financiera de la provincia se otorgará bajo ciertas condicionalidades fiscales que deberán ser cumplidas por los intendentes.
Incrementar la recaudación tributaria provincial, mediante un sistema ágil de fiscalización a morosos y a través de la readecuación de las valuaciones inmobiliarias y de automotores.
Mejorar la situación del sistema de agua potable y cloacas de Tucumán, para eliminar el déficit anual de $ 8 millones que genera el servicio.
Continuar con el plan Activo por Activo, mediante el cual el Estado venderá algunas propiedades o canjeará por otras. Dar mayor eficacia a los servicios esenciales del Estado mediante la constitución de SAPEM.







