Los iraquíes juzgarán a Hussein, dijo Bush

Estados Unidos asume el rol principal en la organización del juicio, pese a la opinión en contra de la ONU.

TRIUNFAL. Después de varios meses, Bush volvió a ofrecer una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
TRIUNFAL. Después de varios meses, Bush volvió a ofrecer una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
16 Diciembre 2003
WASHINGTON.- Estados Unidos tendrá un papel importante en la organización del juicio del capturado ex presidente Saddam Hussein, pero serán los iraquíes quienes decidirán si puede ser condenado a muerte, dijo ayer el presidente de EE.UU., George W. Bush, en su primera conferencia de prensa después de varios meses en la Casa Blanca. Esta visión no es compartida por la ONU, que considera que el caso debe ser resuelto por la Justicia internacional. Otros países, como Rusia e Irán, inclusive España, aliado de EE.UU. en la campaña contra Irak, coinciden con esta apreciación.
En particular, Teherán prepara una demanda criminal para ser presentada en una corte internacional contra el ex presidente iraquí, relacionada con la guerra de 1980-1988 entre Irán e Irak. "Espero que podamos defender los derechos iraníes en un lugar apropiado", dijo un vocero del gobierno. La demanda iraní cobra mayor relieve si se tiene en cuenta que este proceso implicaría llevar al banquillo de los acusados a EE.UU. y a Gran Bretaña, que apoyaron con armamento y dinero a Saddam en perjuicio de Irán.

Las otras víctimas
La iraní Shirin Ebadi, premio Nobel de la Paz 2003, dijo a su vez que un tribunal internacional les dará la posibilidad de participar a los sobrevivientes iraníes de aquella guerra. Ebadi recordó que Hussein había invadido Irán y Kuwait durante sus 35 años de gobierno. "Los iraquíes no fueron los únicos perseguidos por el régimen de Saddam", señaló tras un encuentro en París con el presidente francés, Jacques Chirac.

Mensaje a la distancia
Bush no precisó si el derrocado presidente iraquí -capturado por tropas estadounidenses el sábado- debía eventualmente enfrentar una posible condena a muerte. "Se trata de un dictador brutal, de una persona que asesinó a mucha gente, pero mis puntos de vista personales no son importantes en este asunto. Está en manos de los iraquíes tomar estas decisiones", señaló. Al responder sobre si tenía un mensaje personal para el ex presidente iraquí, Bush dijo: "¡El mundo está mucho mejor sin usted, señor Saddam Hussein!". No obstante, advirtió que el trabajo de la coalición militar seguirá siendo difícil y requerirá de nuevos sacrificios, -"pero debe quedar claro a todos que Irak está en el camino hacia la libertad", dijo-.

No a la pena de muerte
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, consideró esencial que los responsables de violaciones a los derechos humanos en Irak sean juzgados en base a las normas internacionales, incluido Saddam. En este sentido, recordó que la organización que dirige no apoya la pena de muerte, posibilidad que descartó de plano para el depuesto líder iraquí. "Espero que esta captura nos ayude a avanzar con el proceso de transición y acelerar el proceso de reconciliación, y los intentos de establecer un gobierno iraquí provisional que incluya a todos y sea transparente", dijo. No obstante, advirtió que lo único que acelerará el retorno de la ONU a Irak será el establecimiento de un entorno seguro. La ONU tratará hoy el nuevo escenario de Irak. (Reuter/Télam)

Con las manos en alto propuso una negociación
Bagdad.- "Soy Saddam Hussein. Soy el presidente de Irak y deseo negociar", dijo el ex mandatario con las manos levantadas. Según un vocero militar, esas fueron las palabras de Hussein al salir del escondite en una granja de Al-Dawr, cerca de su ciudad natal de Tikrit, al norte de Irak. Saddam propuso negociar "y yo le respondí que el presidente Bush le enviaba saludos", dijo el vocero. El operativo "Amanecer Rojo", del que participaron unos 600 soldados, llevó a una casa con un muro, en cuyo fondo se encontraba un agujero de dos metros de profundidad que conducía a un pequeño sótano donde Hussein estaba oculto. Poco antes, los soldados habían detenido en la casa a dos asistentes del ex dictador, quienes conseguían los alimentos. Según reportes, Saddam poseía varios de estos escondites subterráneos, con precarios sistemas de ventilación y renovación de aire, y los ocupaba mientras cambiaba permanentemente de lugar.

Un arresto sencillo
El coronel James Kichey, jefe de la brigada que sacó a Hussein del sótano el pasado sábado a la noche, contó que iba dispuesto a desalojar el pozo con granadas y armas si era necesario. Las órdenes eran matarlo o capturarlo, pero Hussein esperaba en su escondite con las manos levantadas. "No creíamos que fuese tan simple", precisó.

La decepción
Muchos iraquíes, incluso los que sufrieron bajo el régimen, reaccionaron decepcionados por la forma en que Saddam se entregó. "En el fondo, Saddam es un cobarde, aunque todos temblábamos de miedo con sólo escuchar su voz", comentó un hombre de Bagdad tras ver las imágenes del desaliñado ex presidente por la TV. "Parece un mendigo", dijo otro hombre. No obstante, según voceros del gobierno provisorio iraquí, ese mismo hombre desaliñado y barbudo, aparentemente vencido, mantuvo un tono desafiante ante los funcionarios del gobierno que lo entrevistaron brevemente en Bagdad tras su arresto. (DPA)


ANALISIS
El dilema jurídico
Por Thomas Müller
Washington.- Apenas Saddam Hussein salió de su agujero comenzaron las discusiones sobre la vía jurídica en la que se encarrilarán los múltiples cargos que enfrenta el tirano. El presidente de EE.UU., George W. Bush, quiere que sean los iraquíes quienes lo juzguen, y anunció que su país colaborará en la búsqueda de un camino adecuado para llevar al ex dictador ante la Justicia. El secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, dijo que Saddam sería tratado como prisionero de guerra, según la Convención de Ginebra. De esta forma, dijeron expertos, se salva del campamento de Guantánamo, donde hace más de dos años hay presuntos terroristas talibanes prisioneros y sin ser sometidos a juicio.
El ex presidente iraquí será al parecer llevado ante un tribunal en Irak. Sin embargo, los críticos en Estados Unidos señalan que el tribunal especial tiene hasta ahora sólo un estatuto marco en el que muchos detalles no están aclarados. Además, tras décadas de represión brutal en Irak, podría resultar difícil encontrar jueces capaces e independientes.

La vía internacional
La organización de derechos humanos Human Rights Watch se expresó a favor de juzgar a Saddam en un "proceso mixto", en que haya expertos internacionales y jueces iraquíes. La organización de derechos humanos Amnistía Internacional también afirmó que Saddam debería ser tratado según el derecho internacional. Pero Washington seguramente se opondrá a esta alternativa. En primer lugar, porque está en contra de una internacionalización del proceso y, por otra parte, la Corte Penal Internacional de La Haya -no reconocida por Estados Unidos- no prevé la pena de muerte. Un tribunal iraquí, en cambio, podría condenar a muerte a Saddam, medida que según una nueva encuesta sería apoyada por el 59% de los estadounidenses. De todos modos, pasarán meses hasta que Saddam se encuentre en un banquillo de acusados. (DPA)

Tamaño texto
Comentarios