13 Diciembre 2003 Seguir en 
Washington.- Las preocupaciones de las autoridades estadounidenses por la epidemia de gripe, que ya mató a unas 20 personas, entre niños y adolescentes, se acrecientan, ya que el flagelo llegó a todos los rincones del país.
A la carencia de vacunas, compensada parcialmente por la adquisición en el exterior de 100.000 dosis para adultos y 150.000 para niños, se sumó ahora en Texas la ausencia de medios para impedir la reaparición de esta enfermedad en menores de 9 años.
También faltan los ensayos para individualizar precozmente la enfermedad que este año, en los casos más graves, tuvo un desenlace dramáticamente rápido, según un cable de la agencia ANSA.
Hoy en numerosos hospitales se observaron filas de personas con intención de vacunarse, mientras las compañías de aseguradoras están adecuando su cobertura a las excepcionales dimensiones de la epidemia, que ya se anuncia como la peor desde 1968.
Hay quienes expresan el espectro de una epidemia mundial como por ejemplo la "española" de 1918/1919, que mató a 20 millones de personas en todo el mundo.
La Organización Mundial de la Salud prevé que la próxima pandemia costará la vida a 650.000 personas.
Según los expertos, la gripe en este siglo no puede considerarse una pandemia porque el virus es ya parcialmente conocido.
En Estados Unidos las autoridades sanitarias están listas para registrar un número de víctimas superior al promedio, que es de 36.000 al año, especialmente ancianos.
Uno de los problemas aún sin resolución es que la cepa de la gripe de este año parece ser inmune a algunas de las vacunas disponibles. (Télam-SNI)
A la carencia de vacunas, compensada parcialmente por la adquisición en el exterior de 100.000 dosis para adultos y 150.000 para niños, se sumó ahora en Texas la ausencia de medios para impedir la reaparición de esta enfermedad en menores de 9 años.
También faltan los ensayos para individualizar precozmente la enfermedad que este año, en los casos más graves, tuvo un desenlace dramáticamente rápido, según un cable de la agencia ANSA.
Hoy en numerosos hospitales se observaron filas de personas con intención de vacunarse, mientras las compañías de aseguradoras están adecuando su cobertura a las excepcionales dimensiones de la epidemia, que ya se anuncia como la peor desde 1968.
Hay quienes expresan el espectro de una epidemia mundial como por ejemplo la "española" de 1918/1919, que mató a 20 millones de personas en todo el mundo.
La Organización Mundial de la Salud prevé que la próxima pandemia costará la vida a 650.000 personas.
Según los expertos, la gripe en este siglo no puede considerarse una pandemia porque el virus es ya parcialmente conocido.
En Estados Unidos las autoridades sanitarias están listas para registrar un número de víctimas superior al promedio, que es de 36.000 al año, especialmente ancianos.
Uno de los problemas aún sin resolución es que la cepa de la gripe de este año parece ser inmune a algunas de las vacunas disponibles. (Télam-SNI)







