14 Diciembre 2003 Seguir en 
LIMA.- Los políticos de la oposición, de Perú, rechazaron la decisión del presidente Alejandro Toledo de pedir la renuncia de su popular primera ministra, Beatriz Merino, y demandaron un gabinete basado en el consenso y no en los repartos partidarios. Toledo pidió la noche del viernes la renuncia de sus ministros, incluyendo a Merino, y anunció que mañana dará a conocer los cambios que realizará en el gabinete.
La designación, a fines de junio, de Merino -una eficiente abogada tributarista que goza de una reputación de honestidad- causó una sensación de estabilidad en el gobierno de Toledo. Pero la decisión de Merino de incorporar al gabinete a profesionales independientes y capaces contrastó con la de Toledo, que iba colocar en puestos ministeriales a hombres de su partido Perú Posible y de sus aliados.
"No hay derecho de que una mujer como ella, que prestó su apoyo desinteresado, haya recibido un maltrato absolutamente innecesario", dijo el congresista del opositor partido Unidad Nacional, José Barba. Toledo decidió cambiar a su gabinete en momentos en que Merino -blanco de una serie de ataques que van desde corrupción hasta lesbianismo- se encuentra de visita oficial en Estados Unidos.
Temor de los inversores
"Creíamos y seguimos creyendo que Merino es una persona con todas las características y capacidad de convocatoria como para hacer avanzar al país y devolverle cierta estabilidad", dijo el ex presidente y líder de la primera fuerza opositora, Apra, Alan García. Los inversionistas temen que la salida de Merino pueda desestabilizar al gobierno del impopular Toledo, que ha tenido que soportar fuertes protestas y huelgas en los más de dos años que lleva en el poder.
Según recientes encuestas, el 80% de los peruanos se siente desilusionado de su presidente y le critica que no haya creado más puestos de trabajo como lo prometió durante su campaña. (Reuter)
La designación, a fines de junio, de Merino -una eficiente abogada tributarista que goza de una reputación de honestidad- causó una sensación de estabilidad en el gobierno de Toledo. Pero la decisión de Merino de incorporar al gabinete a profesionales independientes y capaces contrastó con la de Toledo, que iba colocar en puestos ministeriales a hombres de su partido Perú Posible y de sus aliados.
"No hay derecho de que una mujer como ella, que prestó su apoyo desinteresado, haya recibido un maltrato absolutamente innecesario", dijo el congresista del opositor partido Unidad Nacional, José Barba. Toledo decidió cambiar a su gabinete en momentos en que Merino -blanco de una serie de ataques que van desde corrupción hasta lesbianismo- se encuentra de visita oficial en Estados Unidos.
Temor de los inversores
"Creíamos y seguimos creyendo que Merino es una persona con todas las características y capacidad de convocatoria como para hacer avanzar al país y devolverle cierta estabilidad", dijo el ex presidente y líder de la primera fuerza opositora, Apra, Alan García. Los inversionistas temen que la salida de Merino pueda desestabilizar al gobierno del impopular Toledo, que ha tenido que soportar fuertes protestas y huelgas en los más de dos años que lleva en el poder.
Según recientes encuestas, el 80% de los peruanos se siente desilusionado de su presidente y le critica que no haya creado más puestos de trabajo como lo prometió durante su campaña. (Reuter)







