13 Diciembre 2003 Seguir en 
Los gobiernos del Brasil y de Tucumán dieron ayer el primer paso en lo que podría significar una política de integración comercial bilateral. Una delegación de empresarios que integran el Grupo Brasil, entre ellas Varig, Petrobras y de los bancos Do Brasil e Itaú, desembarcó ayer en esta ciudad con la idea de explorar el mercado con posibilidades de inversiones desde el vecino país.
Durante más de seis horas, funcionarios y hombres de negocios tucumanos y brasileños, encabezados por el gobernador José Alperovich y por el embajador brasileño en la Argentina, José Botafogo Gonçalvez, analizaron los escenarios para el intercambio comercial en un marco de recuperación económica previsto para 2004. En mayo próximo se cerrarían los primeros proyectos de integración, según dijo a LA GACETA el presidente del Grupo Brasil, Eloi Rodrigues de Almeida.
A las empresas brasileñas les interesa explotar el intercambio turístico, la comercialización de productos textiles y volcar capitales en el transporte de cargas con la idea de alcanzar los puertos del Pacífico, vía Chile. Lo dijo el embajador, quien reconoció que el presidente Inácio Lula da Silva está obsesionado con un plan de infraestructura que pretende revolucionar la integración con la Argentina. Según Botafogo Gonçalvez, a Brasil le interesa la producción agroindustrial tucumana.
"Estamos frente a un hecho inédito en los últimos años como es el desembarco de una misión de empresarios importantes", destacó el gobernador. "Alperovich nos garantizó seguridad jurídica plena en Tucumán. En estas condiciones, es posible desarrollar negocios bilaterales", indicó el embajador brasileño.
Una cuestión espinosa
Sin embargo, ninguno de ellos pudo eludir las consultas sobre las diferencias bilaterales por la política azucarera. Botafogo Gonçalvez, en todo momento, dejó en claro que el gobierno de su país siempre tuvo cuidado de no provocar detrimentos en las economías regionales argentinas. "Siempre se buscó conjugar acciones con los productores tucumanos para fortalecer una posición común en el mercado internacional de azúcar", dijo. Alperovich coincidió con esta última apreciación del embajador, pero remarcó que su gestión no permitirá que factores externos pongan en riesgo ni la producción ni los puestos laborales del sector azucarero local.
Con una frase irónica, el gobernador reflejó la política provincial: "estamos pensando en armar el Festival de la Caipirinha. Que Brasil ponga la cashasha (ron de caña); Tucumán pondrá el limón y el azúcar". Sólo los industriales (CART) participaron de las reuniones. Como lo adelantaron, los cañeros de UCIT y de CACTU faltaron a la cita.
Botafogo Gonçalvez participó del lanzamiento de la Expo 2004 en la Sociedad Rural. También asistió a la puesta en marcha del Centro de Estudios de Historia, Economía y Sociedad Brasileña en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT.
MISION EXTERNA
UN PULPO REGIONAL.- Eloi Rodrigues de Almeida es uno de los empresarios brasileños que desembarcaron ayer en Tucumán. Preside el Grupo Brasil que contiene a 190 asociados y que invirtió en el país unos 11.000 millones de dólares, generando 12.000 puestos laborales para argentinos. Rodrigues de Almeida manifestó que ese grupo está en expansión y que tiene interés en volcar capitales en las provincias del país.
PLAN CANJE.- Angel José Bonetti es gerente de Desarrollo de Nuevos Negocios de Petrobras. El empresario anunció que, en 10 días, esa firma lanzará un plan de canje de insumos (combustible y lubricantes) por granos. El sistema, con el que los productores podrían evitar el uso del cheque, ya fue inscripto en la Secretaría de Agricultura de la Nación. Diariamente se fijará un precio de referencia para el canje de acuerdo con los valores de la Bolsa de Cereales.
BANCOS.- A esta ciudad llegaron directivos de los bancos Do Brasil e Itaú. Según funcionarios provinciales, una de esas entidades se mostró interesada en invertir $ 1.000 millones para el sistema ferroviario nacional Belgrano Cargas.
VARIG.- La empresa de aeronavegación brasileña busca explotar el corredor turístico y de cargas de la producción agroindustrial para la exportación entre Tucumán y Sao Pablo y viceversa. En particular, sus directivos consultaron a autoridades y a empresarios locales sobre el turismo rural.
Durante más de seis horas, funcionarios y hombres de negocios tucumanos y brasileños, encabezados por el gobernador José Alperovich y por el embajador brasileño en la Argentina, José Botafogo Gonçalvez, analizaron los escenarios para el intercambio comercial en un marco de recuperación económica previsto para 2004. En mayo próximo se cerrarían los primeros proyectos de integración, según dijo a LA GACETA el presidente del Grupo Brasil, Eloi Rodrigues de Almeida.
A las empresas brasileñas les interesa explotar el intercambio turístico, la comercialización de productos textiles y volcar capitales en el transporte de cargas con la idea de alcanzar los puertos del Pacífico, vía Chile. Lo dijo el embajador, quien reconoció que el presidente Inácio Lula da Silva está obsesionado con un plan de infraestructura que pretende revolucionar la integración con la Argentina. Según Botafogo Gonçalvez, a Brasil le interesa la producción agroindustrial tucumana.
"Estamos frente a un hecho inédito en los últimos años como es el desembarco de una misión de empresarios importantes", destacó el gobernador. "Alperovich nos garantizó seguridad jurídica plena en Tucumán. En estas condiciones, es posible desarrollar negocios bilaterales", indicó el embajador brasileño.
Una cuestión espinosa
Sin embargo, ninguno de ellos pudo eludir las consultas sobre las diferencias bilaterales por la política azucarera. Botafogo Gonçalvez, en todo momento, dejó en claro que el gobierno de su país siempre tuvo cuidado de no provocar detrimentos en las economías regionales argentinas. "Siempre se buscó conjugar acciones con los productores tucumanos para fortalecer una posición común en el mercado internacional de azúcar", dijo. Alperovich coincidió con esta última apreciación del embajador, pero remarcó que su gestión no permitirá que factores externos pongan en riesgo ni la producción ni los puestos laborales del sector azucarero local.
Con una frase irónica, el gobernador reflejó la política provincial: "estamos pensando en armar el Festival de la Caipirinha. Que Brasil ponga la cashasha (ron de caña); Tucumán pondrá el limón y el azúcar". Sólo los industriales (CART) participaron de las reuniones. Como lo adelantaron, los cañeros de UCIT y de CACTU faltaron a la cita.
MISION EXTERNA
UN PULPO REGIONAL.- Eloi Rodrigues de Almeida es uno de los empresarios brasileños que desembarcaron ayer en Tucumán. Preside el Grupo Brasil que contiene a 190 asociados y que invirtió en el país unos 11.000 millones de dólares, generando 12.000 puestos laborales para argentinos. Rodrigues de Almeida manifestó que ese grupo está en expansión y que tiene interés en volcar capitales en las provincias del país.
PLAN CANJE.- Angel José Bonetti es gerente de Desarrollo de Nuevos Negocios de Petrobras. El empresario anunció que, en 10 días, esa firma lanzará un plan de canje de insumos (combustible y lubricantes) por granos. El sistema, con el que los productores podrían evitar el uso del cheque, ya fue inscripto en la Secretaría de Agricultura de la Nación. Diariamente se fijará un precio de referencia para el canje de acuerdo con los valores de la Bolsa de Cereales.
BANCOS.- A esta ciudad llegaron directivos de los bancos Do Brasil e Itaú. Según funcionarios provinciales, una de esas entidades se mostró interesada en invertir $ 1.000 millones para el sistema ferroviario nacional Belgrano Cargas.
VARIG.- La empresa de aeronavegación brasileña busca explotar el corredor turístico y de cargas de la producción agroindustrial para la exportación entre Tucumán y Sao Pablo y viceversa. En particular, sus directivos consultaron a autoridades y a empresarios locales sobre el turismo rural.







