14 Diciembre 2003 Seguir en 
El problema de la desocupación en Tucumán continúa a pesar de la pronunciada baja registrada en mayo de este año, según sostiene la economista de la UNT Ana María Cerro. Argumenta que, de las 480.000 personas que constituyen la Población Económicamente Activa (PEA) de la provincia, 57.000 se encuentran desocupadas y 96.000 están subocupadas. "Adicionalmente, poseen problemas de trabajo parte de los aproximadamente 80.000 tucumanos que reciben planes sociales (no la totalidad, pues no todos los beneficiarios desean trabajar)", destaca.Pese a este diagnóstico, que se repite en las distintas regiones del país, en el Gobierno nacional ya se adelantó que bajarán los indicadores de la desocupación. En su reciente visita a Tucumán, el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, sostuvo que el impulso que vive el mercado laboral argentino "es el resultado de las políticas direccionadas a ser generadoras de empleo, como son las de sustitución de importaciones o la agresiva política de exportación basada en las PyME".
Como dato, adelantó que el Gobierno trabaja para cambiar el asistencialismo que engrosa los porcentuales de ocupación por más empleo genuino, con la participación de las empresas en las políticas activas que desarrolla la administración del presidente Néstor Kirchner. A todos asombró la fuerte baja en los índices de desempleo en Tucumán que pasaron del 23% en mayo de 2002 al 12,1% en igual mes de este año. Desde distintos sectores se intentó encontrar explicaciones a este fenómeno, pero en general hubo coincidencia en que la instrumentación de planes sociales en la provincia tuvo un efecto favorable en las mediciones que realiza el INDEC. Sin embargo, también hicieron su aporte los sectores más dinámicos de la economía tucumana, especialmente el comercio y los servicios, y los que representan a las principales actividades productivas, como son el azúcar, el citrus y la horticultura. En menor medida, la industria, que transita por un período de recuperación tras la fuerte recesión de los últimos años, coadyuvó a esta mejora en los indicadores ocupacionales.
Salvo por cuestiones estacionales, los empresarios tucumanos no creen que en el corto plazo haya una mayor demanda de mano de obra en los distintos sectores. Donde sí podría crecer la convocatoria laboral sería en el campo. La agroindustria (azúcar, citrus y el resto de las actividades rurales) ocupan en forma directa a unas 75.000 personas en la provincia.
El titular de UATRE, Jesús Pellasio, puso de manifiesto que en el agro tucumano se nota un aumento de la demanda laboral, así como una disminución del trabajo en negro. "La citricultura creció; también la frutilla, el tabaco y la horticultura en Lules y en los Valles Calchaquíes. Hubo un notable incremento en la cantidad de hectáreas sembradas en Tucumán que se traducen en más empleos", indicó.No obstante, la economista Cerro considera que para lograr una suba sustancial en el empleo genuino, Tucumán necesita crecer a una tasa importante por varios años. "La elasticidad empleo-producto se encuentra cercana a 0,9. Es decir, por cada punto de crecimiento en el producto bruto, el empleo crece 0.9", señala la experta.
Sector público
El sector público tiene un rol importante en el mercado laboral -dice Cerro-, que no consiste en hacer asistencialismo, sino en mejorar las leyes laborales vigentes, en disminuir los impuestos al trabajo, en bajar los costos de despido y en generar un marco de seguridad jurídica para estimular la inversión, el crecimiento y por ende la creación del empleo.
Paliativos
Cerro se pregunta qué sucederá cuando el Gobierno intente eliminar los planes sociales, los cuales no pueden renovarse indefinidamente o al menos no en la magnitud actual. "Hay que entender que los planes sociales son un paliativo (con evidentes efectos negativos sobre la cultura del trabajo) pero de ningún modo una solución a los problemas de mercado laboral en la provincia", añade.
Bolsa de trabajo
De acuerdo a los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) de mayo de 2003, la tasa de actividad en Tucumán es del 35% de la población total. Según la economista Cristina Mirabella, si a ese porcentaje -aplicable al aglomerado urbano- se lo pudiera extender a toda la provincia, la fuerza laboral en Tucumán estaría constituida por unas 475.000 personas, lo que implica casi 25.000 personas menos que en la misma onda de 2002, sobre una población total en crecimiento.
En Tucumán, la tasa de desocupación bajó de una manera más que llamativa de mayo de 2002 a igual mes del corriente año: de un 23% a un 12,1%. "De los aproximadamente 115.000 desocupados de mayo de 2002 hemos descendido a algo menos de la mitad: 57.000. Es cierto que se observa un aumento de empleo; las tasas de ocupación nos revelan que tenemos unos 30.000 empleos más que en mayo de 2002", dice Mirabella.
La economista observa que la creación de empleo fue inferior a la drástica disminución de desocupados. "¿Se puede pensar entonces que la diferencia está representando la disminución observada en la Población Económicamente Activa, gente que ha decidido no buscar más trabajo o han pasado a ser pasivos?", se pregunta.
La economista Ana María Cerro asegura que el mayor porcentaje de la población ocupada en Tucumán se encuentra en servicios sociales, que incluye básicamente al sector gubernamental, educación y salud con un 38% de la población ocupada. "Es importante destacar que para el total del país este porcentaje alcanza al 32.9%.Cabe señalar también que en mayo de 2001 esta cifra para Tucumán era de 30%", señala. El incremento en esta rama se debe a que incluye a los beneficiarios de los planes sociales. El segundo sector en importancia en cuanto al empleo es el comercio con un 25,4%. La industria sólo ocupa el 8,1% (a nivel nacional es un 13%), en tanto que la construcción un 5,7%.
Como dato, adelantó que el Gobierno trabaja para cambiar el asistencialismo que engrosa los porcentuales de ocupación por más empleo genuino, con la participación de las empresas en las políticas activas que desarrolla la administración del presidente Néstor Kirchner. A todos asombró la fuerte baja en los índices de desempleo en Tucumán que pasaron del 23% en mayo de 2002 al 12,1% en igual mes de este año. Desde distintos sectores se intentó encontrar explicaciones a este fenómeno, pero en general hubo coincidencia en que la instrumentación de planes sociales en la provincia tuvo un efecto favorable en las mediciones que realiza el INDEC. Sin embargo, también hicieron su aporte los sectores más dinámicos de la economía tucumana, especialmente el comercio y los servicios, y los que representan a las principales actividades productivas, como son el azúcar, el citrus y la horticultura. En menor medida, la industria, que transita por un período de recuperación tras la fuerte recesión de los últimos años, coadyuvó a esta mejora en los indicadores ocupacionales.
Salvo por cuestiones estacionales, los empresarios tucumanos no creen que en el corto plazo haya una mayor demanda de mano de obra en los distintos sectores. Donde sí podría crecer la convocatoria laboral sería en el campo. La agroindustria (azúcar, citrus y el resto de las actividades rurales) ocupan en forma directa a unas 75.000 personas en la provincia.
El titular de UATRE, Jesús Pellasio, puso de manifiesto que en el agro tucumano se nota un aumento de la demanda laboral, así como una disminución del trabajo en negro. "La citricultura creció; también la frutilla, el tabaco y la horticultura en Lules y en los Valles Calchaquíes. Hubo un notable incremento en la cantidad de hectáreas sembradas en Tucumán que se traducen en más empleos", indicó.No obstante, la economista Cerro considera que para lograr una suba sustancial en el empleo genuino, Tucumán necesita crecer a una tasa importante por varios años. "La elasticidad empleo-producto se encuentra cercana a 0,9. Es decir, por cada punto de crecimiento en el producto bruto, el empleo crece 0.9", señala la experta.
Sector público
El sector público tiene un rol importante en el mercado laboral -dice Cerro-, que no consiste en hacer asistencialismo, sino en mejorar las leyes laborales vigentes, en disminuir los impuestos al trabajo, en bajar los costos de despido y en generar un marco de seguridad jurídica para estimular la inversión, el crecimiento y por ende la creación del empleo.
Paliativos
Cerro se pregunta qué sucederá cuando el Gobierno intente eliminar los planes sociales, los cuales no pueden renovarse indefinidamente o al menos no en la magnitud actual. "Hay que entender que los planes sociales son un paliativo (con evidentes efectos negativos sobre la cultura del trabajo) pero de ningún modo una solución a los problemas de mercado laboral en la provincia", añade.
De acuerdo a los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) de mayo de 2003, la tasa de actividad en Tucumán es del 35% de la población total. Según la economista Cristina Mirabella, si a ese porcentaje -aplicable al aglomerado urbano- se lo pudiera extender a toda la provincia, la fuerza laboral en Tucumán estaría constituida por unas 475.000 personas, lo que implica casi 25.000 personas menos que en la misma onda de 2002, sobre una población total en crecimiento.
En Tucumán, la tasa de desocupación bajó de una manera más que llamativa de mayo de 2002 a igual mes del corriente año: de un 23% a un 12,1%. "De los aproximadamente 115.000 desocupados de mayo de 2002 hemos descendido a algo menos de la mitad: 57.000. Es cierto que se observa un aumento de empleo; las tasas de ocupación nos revelan que tenemos unos 30.000 empleos más que en mayo de 2002", dice Mirabella.
La economista observa que la creación de empleo fue inferior a la drástica disminución de desocupados. "¿Se puede pensar entonces que la diferencia está representando la disminución observada en la Población Económicamente Activa, gente que ha decidido no buscar más trabajo o han pasado a ser pasivos?", se pregunta.
La economista Ana María Cerro asegura que el mayor porcentaje de la población ocupada en Tucumán se encuentra en servicios sociales, que incluye básicamente al sector gubernamental, educación y salud con un 38% de la población ocupada. "Es importante destacar que para el total del país este porcentaje alcanza al 32.9%.Cabe señalar también que en mayo de 2001 esta cifra para Tucumán era de 30%", señala. El incremento en esta rama se debe a que incluye a los beneficiarios de los planes sociales. El segundo sector en importancia en cuanto al empleo es el comercio con un 25,4%. La industria sólo ocupa el 8,1% (a nivel nacional es un 13%), en tanto que la construcción un 5,7%.







