12 Diciembre 2003 Seguir en 
Gaza.- Al menos seis palestinos murieron ayer en una incursión israelí en Rafah, Franja de Gaza, cuyo objetivo era capturar al líder local de la Jihad Islámica, Khaled Al Ghadi. El operativo se desarrolló en un campo de refugiados con la participación de tanques, excavadores, blindados y el apoyo de helicópteros. Mientras se producía este episodio que, además dejó 17 heridos -entre ellos dos niños y una mujer- que habían quedado en medio del campo de batalla, el papa Juan Pablo II exhortaba a palestinos e israelíes a producir actos de reconciliación. El Sumo Pontífice recibió ayer en audiencia privada al canciller israelí, Silvam Shalom. Ambos dialogaron acerca de la actual situación en Medio Oriente. Paralelamente, en una conferencia de donantes en Roma, el Banco Mundial propuso a representantes de 14 países y de organizaciones internacionales crear un fondo de ayuda al pueblo palestino. Se necesitarían U$S 1.200 millones hasta 2005 para enfrentar una grave crisis, ya que uno de cada tres palestinos está desempleado y la mitad de la población vive debajo del nivel de la pobreza.
La operación en Rafah, una de los mayores del Ejército israelí en varios meses, tuvo lugar en momentos de relativa calma en el conflicto palestino-israelí. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) condenó la ofensiva y asegura que se trató de otro intento israelí de desbaratar los esfuerzos del gobierno por reactivar el proceso de paz.
Réplica de Qureia
El primer ministro palestino, Ahmed Qureia, procura acordar con las organizaciones radicales palestinas una tregua que permita reactivar las negociaciones de paz. Ayer se comprometió a seguir negociando con la resistencia palestina, pero a la vez exigió a Israel que derribe el polémico muro de seguridad. "Israel no puede construir el muro en nuestras tierras, encerrarnos como gallinas y esperar que todo vaya bien. Eso llevará a una catástrofe", advirtió.
Explosión en Tel Aviv
Al menos dos muertos y 20 heridos dejó un ataque con explosivos en una casa de cambios del centro de Tel Aviv, en un hecho calificado como "guerra de pandillas". Uno de los mafiosos más conocidos del bajo mundo de Israel resultó herido por la explosión que hizo volar los escaparates de tiendas en la concurrida calle Yehuda Halevy. Las escenas hicieron recordar los atentados suicidas palestinos que causan estragos entre la población israelí. (Reuter/Télam)
La operación en Rafah, una de los mayores del Ejército israelí en varios meses, tuvo lugar en momentos de relativa calma en el conflicto palestino-israelí. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) condenó la ofensiva y asegura que se trató de otro intento israelí de desbaratar los esfuerzos del gobierno por reactivar el proceso de paz.
Réplica de Qureia
El primer ministro palestino, Ahmed Qureia, procura acordar con las organizaciones radicales palestinas una tregua que permita reactivar las negociaciones de paz. Ayer se comprometió a seguir negociando con la resistencia palestina, pero a la vez exigió a Israel que derribe el polémico muro de seguridad. "Israel no puede construir el muro en nuestras tierras, encerrarnos como gallinas y esperar que todo vaya bien. Eso llevará a una catástrofe", advirtió.
Explosión en Tel Aviv
Al menos dos muertos y 20 heridos dejó un ataque con explosivos en una casa de cambios del centro de Tel Aviv, en un hecho calificado como "guerra de pandillas". Uno de los mafiosos más conocidos del bajo mundo de Israel resultó herido por la explosión que hizo volar los escaparates de tiendas en la concurrida calle Yehuda Halevy. Las escenas hicieron recordar los atentados suicidas palestinos que causan estragos entre la población israelí. (Reuter/Télam)







