10 Diciembre 2003 Seguir en 
Kabul.- Seis chicos murieron en un bombardeo estadounidense contra un supuesto campamento rebelde en la provincia de Paktia, al este de Afganistán, informó hoy el vocero del ejército norteamericano en ese país, teniente coronel Bryan Hilferty.
El portavoz dijo que el bombardeo fatal fue lanzado el viernes pasado al este de la ciudad de Gardez, unos 120 kilómetros al sur de Kabul, un día antes de que otros nueve niños afganos murieron en un ataque aéreo estadounidense a una localidad cercana.
Las fuerzas norteamericanas atacaron un campamento que suponían era un depósito de armas del caudillo rebelde Mullah Jalani, explicó Hilferty."No teníamos noticias de que hubiera civiles no combatientes en el lugar", pero al día siguiente los soldados que entraron en el lugar "encontraron los cuerpos de seis niños y dos adultos bajo las ruinas de un edificio derrumbado".
Según el vocero estadounidense, Jilani no se encontraba allí, pero los soldados detuvieron a otras nueve personas.
Al día siguiente de este suceso, el sábado pasado, otros nueve chicos y un adulto murieron cuando un bombardero norteamericano A-10 Warthog atacó una localidad cercana a la ciudad de Ghazni, unos 60 kilómetros al este de Gardez.
En un principio, los estadounidenses afirmaron que el adulto muerto cerca de Ghazni era un "conocido terrorista", pero al ser negada esta versión por los vecinos, los norteamericanos admitieron que su "objetivo" podría no estar en el lugar atacado.
El teniente Hilferty explicó que esta campaña de bombardeos forma parte de la "Operación Avalancha", que fue lanzada días atrás y que es descripta como la mayor de las emprendidas por Estados Unidos desde la cáida de los talibanes, hace dos años.
El presidente afgano, Hamid Karzai, y el secretario general de la ONU, Kofi Annan, se mostraron "conmocionados" por estas matanzas de civiles por parte de las fuerzas estadounidenses y pidieron a Washington que no se vuelvan a repetir. (Télam-SNI)
El portavoz dijo que el bombardeo fatal fue lanzado el viernes pasado al este de la ciudad de Gardez, unos 120 kilómetros al sur de Kabul, un día antes de que otros nueve niños afganos murieron en un ataque aéreo estadounidense a una localidad cercana.
Las fuerzas norteamericanas atacaron un campamento que suponían era un depósito de armas del caudillo rebelde Mullah Jalani, explicó Hilferty."No teníamos noticias de que hubiera civiles no combatientes en el lugar", pero al día siguiente los soldados que entraron en el lugar "encontraron los cuerpos de seis niños y dos adultos bajo las ruinas de un edificio derrumbado".
Según el vocero estadounidense, Jilani no se encontraba allí, pero los soldados detuvieron a otras nueve personas.
Al día siguiente de este suceso, el sábado pasado, otros nueve chicos y un adulto murieron cuando un bombardero norteamericano A-10 Warthog atacó una localidad cercana a la ciudad de Ghazni, unos 60 kilómetros al este de Gardez.
En un principio, los estadounidenses afirmaron que el adulto muerto cerca de Ghazni era un "conocido terrorista", pero al ser negada esta versión por los vecinos, los norteamericanos admitieron que su "objetivo" podría no estar en el lugar atacado.
El teniente Hilferty explicó que esta campaña de bombardeos forma parte de la "Operación Avalancha", que fue lanzada días atrás y que es descripta como la mayor de las emprendidas por Estados Unidos desde la cáida de los talibanes, hace dos años.
El presidente afgano, Hamid Karzai, y el secretario general de la ONU, Kofi Annan, se mostraron "conmocionados" por estas matanzas de civiles por parte de las fuerzas estadounidenses y pidieron a Washington que no se vuelvan a repetir. (Télam-SNI)







