08 Diciembre 2003 Seguir en 
CARDENAS, Cuba.- El presidente cubano, Fidel Castro, insistió en afirmar que su sistema socialista perdurará cuando él muera, e insultó a los miembros de la comisión creada por Washington para planear la transición en Cuba, mientras festejaba el décimo cumpleaños del niño balsero Elián González.
"Esperan que a los 15 minutos de mi fallecimiento la revolución se derrumbe y no saben que este país tiene cientos de miles de líderes", dijo Castro en un discurso de más de dos horas, durante una fiesta de cumpleaños realizada en el patio de la escuela de Elián en Cárdenas, pueblo natal del niño, ubicado en la costa a unos 135 kilómetros al este de La Habana.
"El grupito de idiotas que se reunieron en la Casa Banca morirán de amargura, de frustración y hasta de asombro de ver cómo este país ha resistido 45 años del bloqueo", dijo Castro hablando en el concurrido cumpleaños.
El viernes se reunió por primera vez en la Casa Blanca la Comisión para Ayuda a una Cuba Libre, creada en octubre por el presidente George W. Bush, para planear la transición de Cuba de un sistema unipartidista a uno democrático.
"Esa reunioncita no nos preocupa... Ellos deberían saber lo que es Cuba... Más vale que se dediquen a tomar whisky y a fumar marihuana", dijo Castro, hablando ante cientos de niños, incluido Elián.
En 1999 Elián, quien sobrevivió al naufragio de la balsa en el que pereció su madre, estuvo en el centro de una batalla por su custodia, entre su padre, respaldado por el gobierno cubano, y su familia de Miami, apoyada por los cubanoestadounidenses.
Elián volvió a Cuba el 28 de junio del 2000, después de una batalla legal que llegó a la Corte Suprema estadounidense.
Preparados
En tanto, el ministro de Defensa de Cuba, Raúl Castro (hermano de Fidel), advirtió a Estados Unidos que la resistencia que han encontrado sus tropas en Irak palidecería en comparación con la suerte que encontrarían si invadieran la isla caribeña de gobierno comunista.
"Será un precio terrible que tendría que pagar nuestro pueblo. Pero no será poco el precio que vamos a cobrar a los agresores, ya sean los yanquis o sus primos ingleses o españoles", remarcó Raúl Castro a los periodistas tras asistir a una ceremonia en el Día de los Veteranos.
El ministro de Defensa cubano, sucesor designado de Fidel Castro, insistió en que la doctrina antiterrorista del gobierno de George W. Bush de ataques preventivos y las acusaciones de que Cuba podría poseer armas de exterminio, representan amenazas militares directas. (Reuter-Especial)
"Esperan que a los 15 minutos de mi fallecimiento la revolución se derrumbe y no saben que este país tiene cientos de miles de líderes", dijo Castro en un discurso de más de dos horas, durante una fiesta de cumpleaños realizada en el patio de la escuela de Elián en Cárdenas, pueblo natal del niño, ubicado en la costa a unos 135 kilómetros al este de La Habana.
"El grupito de idiotas que se reunieron en la Casa Banca morirán de amargura, de frustración y hasta de asombro de ver cómo este país ha resistido 45 años del bloqueo", dijo Castro hablando en el concurrido cumpleaños.
El viernes se reunió por primera vez en la Casa Blanca la Comisión para Ayuda a una Cuba Libre, creada en octubre por el presidente George W. Bush, para planear la transición de Cuba de un sistema unipartidista a uno democrático.
"Esa reunioncita no nos preocupa... Ellos deberían saber lo que es Cuba... Más vale que se dediquen a tomar whisky y a fumar marihuana", dijo Castro, hablando ante cientos de niños, incluido Elián.
En 1999 Elián, quien sobrevivió al naufragio de la balsa en el que pereció su madre, estuvo en el centro de una batalla por su custodia, entre su padre, respaldado por el gobierno cubano, y su familia de Miami, apoyada por los cubanoestadounidenses.
Elián volvió a Cuba el 28 de junio del 2000, después de una batalla legal que llegó a la Corte Suprema estadounidense.
Preparados
En tanto, el ministro de Defensa de Cuba, Raúl Castro (hermano de Fidel), advirtió a Estados Unidos que la resistencia que han encontrado sus tropas en Irak palidecería en comparación con la suerte que encontrarían si invadieran la isla caribeña de gobierno comunista.
"Será un precio terrible que tendría que pagar nuestro pueblo. Pero no será poco el precio que vamos a cobrar a los agresores, ya sean los yanquis o sus primos ingleses o españoles", remarcó Raúl Castro a los periodistas tras asistir a una ceremonia en el Día de los Veteranos.
El ministro de Defensa cubano, sucesor designado de Fidel Castro, insistió en que la doctrina antiterrorista del gobierno de George W. Bush de ataques preventivos y las acusaciones de que Cuba podría poseer armas de exterminio, representan amenazas militares directas. (Reuter-Especial)







