02 Diciembre 2003 Seguir en 
Bagdad.- Irak volvió a amanecer con imágenes de devastación: coches aplastados por tanques, viviendas con cientos de agujeros de bala, jóvenes con gruesas vendas ensangrentadas en los hospitales. El aspecto de campo de batalla se registró esta vez en la ciudad de Samarra, una de las ciudades históricas del período de mayor esplendor islámico de Irak. Samarra, que está situada en el centro neurálgico del llamado "triángulo sunnita" -donde se produce la mayor parte de los ataques insurgentes- fue ayer escenario de un reñido combate entre tropas estadounidenses y miembros de la resistencia. Estos habían atacado a dos convoyes norteamericanos en lugares distintos de la ciudad, y los soldados respondieron con un intenso fuego por tierra y aire. Según el Pentágono, murieron 54 iraquíes, entre ellos al menos 46 guerrilleros. Sin embargo, médicos del hospital de Samarra dijeron que recibieron ocho civiles muertos y decenas de heridos; entre ellos había mujeres, niños y hasta un peregrino iraní que visitaba los lugares santos chiítas. El hecho fue condenado por el canciller de Irán, Kamal Jarrazi.
Filtraciones
Según analistas, es evidente que los agresores sabían de antemano dónde y cuándo iban a pasar las tropas de reserva norteamericanas por la ciudad. Los convoyes transportaban grandes cantidades de dinero a bancos de la región. Puede que la resistencia haya conseguido el dato de una de las "fuentes" colocadas por los estadounidenses -las fuerzas de ocupación se ven obligadas a emplear los servicios de numerosos intérpretes locales- o simplemente observando los rutinarios movimientos de los norteamericanos. No es la primera vez que surge la sospecha de una posible filtración o de la existencia de agentes dobles entre las fuerzas de ocupación. También fue planeado el ataque del fin de semana contra ocho agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español, siete de los cuales murieron en una carretera ubicada 30 kilómetros al sur de Bagdad. Ayer, un soldado norteamericano murió baleado al oeste de Bagdad.
Preocupante reporte
Según expertos de la ONU, Irak se convirtió en un campo de batalla ideal para la red Al Qaeda. Un campo con grandes tropas extranjeras y no musulmanas en Irak es ideal para los combatientes del "Frente Islámico Mundial para la Jihad contra los Judíos y los Cruzados", con inspiración en Bin Laden, señala el reporte. Además, insta a los gobiernos de todo el mundo a cooperar más estrechamente contra el terrorismo y también a proceder con mayor dureza contra terroristas. (Reuter/Télam/DPA)
Libertadores no fiables
Los iraquíes no confían en las tropas de ocupación y tampoco en la administración civil guiada por Estados Unidos. Según un sondeo de la Universidad de Oxford, el 42% de los encuestados aplaude la caída de Saddam Hussein, pero el 79% rechaza a las tropas que lo derrocaron. Solamente los líderes religiosos del país gozan de una gran confianza -el 70%-. (DPA)
Filtraciones
Según analistas, es evidente que los agresores sabían de antemano dónde y cuándo iban a pasar las tropas de reserva norteamericanas por la ciudad. Los convoyes transportaban grandes cantidades de dinero a bancos de la región. Puede que la resistencia haya conseguido el dato de una de las "fuentes" colocadas por los estadounidenses -las fuerzas de ocupación se ven obligadas a emplear los servicios de numerosos intérpretes locales- o simplemente observando los rutinarios movimientos de los norteamericanos. No es la primera vez que surge la sospecha de una posible filtración o de la existencia de agentes dobles entre las fuerzas de ocupación. También fue planeado el ataque del fin de semana contra ocho agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español, siete de los cuales murieron en una carretera ubicada 30 kilómetros al sur de Bagdad. Ayer, un soldado norteamericano murió baleado al oeste de Bagdad.
Preocupante reporte
Según expertos de la ONU, Irak se convirtió en un campo de batalla ideal para la red Al Qaeda. Un campo con grandes tropas extranjeras y no musulmanas en Irak es ideal para los combatientes del "Frente Islámico Mundial para la Jihad contra los Judíos y los Cruzados", con inspiración en Bin Laden, señala el reporte. Además, insta a los gobiernos de todo el mundo a cooperar más estrechamente contra el terrorismo y también a proceder con mayor dureza contra terroristas. (Reuter/Télam/DPA)
Libertadores no fiables
Los iraquíes no confían en las tropas de ocupación y tampoco en la administración civil guiada por Estados Unidos. Según un sondeo de la Universidad de Oxford, el 42% de los encuestados aplaude la caída de Saddam Hussein, pero el 79% rechaza a las tropas que lo derrocaron. Solamente los líderes religiosos del país gozan de una gran confianza -el 70%-. (DPA)







