30 Noviembre 2003 Seguir en 
BAGDAD.- Siete agentes secretos españoles murieron y otro resultó herido en un atentado de la guerrilla iraquí perpetrado al sur de Bagdad. El episodio ocurrió ayer, poco después de que la senadora Hillary Clinton terminó su visita a Bagdad, y luego de que el Ejército estadounidense aseguró que la actividad de la resistencia iraquí había experimentado un fuerte retroceso.
Los ocho agentes españoles fueron emboscados en una carretera en Swaire, cerca de Hillah, unos 70 kilómetros al sur de Bagdad, cuando regresaban de una misión en dos automóviles. Un reportero del diario "The Washington Post" relató que en torno de los automóviles en llamas se formó una turba que coreaba frases de respaldo al derrocado presidente Saddam Hussein. Varios helicópteros de la coalición dirigida por EE.UU., entre ellos tres aeronaves españolas, sobrevolaron el lugar del atentado.
Conmoción en Madrid
El hecho sacudió el ambiente político en España y conmovió a la población. El ministro de Defensa español, Federico Trillo, se reunió en forma urgente con sus funcionarios e informó al rey Juan Carlos y al jefe del gobierno, José María Aznar, sobre el ataque. El ministro de Justicia, José María Michavila, recordó que España se comprometió con la democracia y a combatir el terrorismo, y elogió a los ciudadanos que defienden ese compromiso más allá de las fronteras del país.
En cambio, el líder de la opositora Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, pidió la renuncia de Trillo y que el gobierno haga regresar a los 1.300 soldados estacionados en Irak. España, que junto con Gran Bretaña fueron los aliados más estrechos de EE.UU. en la campaña contra Irak, ya perdió diez efectivos desde que se instalaron en Diwaniya como núcleo de la brigada "Plus Ultra", conformada también por tropas centroamericanas.
Por otra parte, un soldado estadounidense hirió a un niño de siete años en Ramadi, al oeste de Bagdad. Según el Ejército, el efectivo actuó en defensa propia. El incidente se produjo en momentos en que una patrulla perseguía a dos hombres armados que se metieron en una casa. De ella -dice el informe- salió un niño con una Kalashnikov en la mano y la apuntó contra los soldados, por lo que uno de ellos le disparó. (Télam/DPA/Reuter)
Los ocho agentes españoles fueron emboscados en una carretera en Swaire, cerca de Hillah, unos 70 kilómetros al sur de Bagdad, cuando regresaban de una misión en dos automóviles. Un reportero del diario "The Washington Post" relató que en torno de los automóviles en llamas se formó una turba que coreaba frases de respaldo al derrocado presidente Saddam Hussein. Varios helicópteros de la coalición dirigida por EE.UU., entre ellos tres aeronaves españolas, sobrevolaron el lugar del atentado.
Conmoción en Madrid
El hecho sacudió el ambiente político en España y conmovió a la población. El ministro de Defensa español, Federico Trillo, se reunió en forma urgente con sus funcionarios e informó al rey Juan Carlos y al jefe del gobierno, José María Aznar, sobre el ataque. El ministro de Justicia, José María Michavila, recordó que España se comprometió con la democracia y a combatir el terrorismo, y elogió a los ciudadanos que defienden ese compromiso más allá de las fronteras del país.
En cambio, el líder de la opositora Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, pidió la renuncia de Trillo y que el gobierno haga regresar a los 1.300 soldados estacionados en Irak. España, que junto con Gran Bretaña fueron los aliados más estrechos de EE.UU. en la campaña contra Irak, ya perdió diez efectivos desde que se instalaron en Diwaniya como núcleo de la brigada "Plus Ultra", conformada también por tropas centroamericanas.
Por otra parte, un soldado estadounidense hirió a un niño de siete años en Ramadi, al oeste de Bagdad. Según el Ejército, el efectivo actuó en defensa propia. El incidente se produjo en momentos en que una patrulla perseguía a dos hombres armados que se metieron en una casa. De ella -dice el informe- salió un niño con una Kalashnikov en la mano y la apuntó contra los soldados, por lo que uno de ellos le disparó. (Télam/DPA/Reuter)







