27 Noviembre 2003 Seguir en 
VIENA.- El organismo de vigilancia nuclear de Naciones Unidas condenó a Irán, sin aplicarle sanciones, por ocultar durante 18 años investigaciones atómicas, y dijo que cualquier violación futura de sus obligaciones con el pacto de no proliferación no sería tolerada. La Agencia Internacional de Energía Nuclear (AIEA) no llegó a llevar el caso al Consejo de Seguridad de la ONU, que le podría imponer sanciones, pero algunos países creen que Teherán guarda más secretos y que eventualmente enfrentará al máximo cuerpo de seguridad de la ONU. No obstante, Estados Unidos recibió con beneplácito la resolución. El informe de la AIEA aprobado por la Junta de Gobernadores refleja una grave preocupación, dijo un vocero de la Casa Blanca, y deja claro que Teherán debe cooperar totalmente con las inspecciones nucleares. Irán dijo que la medida constituye un gran logro del gobierno y reiteró su promesa de colaborar con la AIEA. En la resolución, la Junta de Gobernadores de la AIEA, conformada por varios países e Irán entre ellos, deplora fuertemente que el gobierno iraní haya ocultado durante 18 años un programa nuclear que contempla el enriquecimiento de uranio y el reprocesamiento de plutonio, metales que se usan para el desarrollo de armas atómicas. Paralelamente, elogia a Irán por su activa cooperación actual con la AIEA.
EE.UU. ha descrito a Irán como parte del "eje del mal" junto con Corea del Norte e Irak, y ha acusado al país islámico de haber estado usando un programa secreto de energía atómica para desarrollar armas nucleares, algo que Teherán niega.
El jefe del AIEA, Mohamed El Baradei, se mostró complacido con la resolución, pero agregó que es un mensaje a Irán, muy severo, de que no serán tolerados nuevos engaños, y de que el organismo usará todas las opciones disponibles para impedir que se cometan de nuevo. (Reuter)
EE.UU. ha descrito a Irán como parte del "eje del mal" junto con Corea del Norte e Irak, y ha acusado al país islámico de haber estado usando un programa secreto de energía atómica para desarrollar armas nucleares, algo que Teherán niega.
El jefe del AIEA, Mohamed El Baradei, se mostró complacido con la resolución, pero agregó que es un mensaje a Irán, muy severo, de que no serán tolerados nuevos engaños, y de que el organismo usará todas las opciones disponibles para impedir que se cometan de nuevo. (Reuter)







