Emanaciones de gas inquietaron a los neoyorquinos

Las autoridades desestimaron cualquier relación con un acto terrorista

27 Noviembre 2003
NUEVA YORK.- Emanaciones gaseosas de origen desconocido afectaron ayer a seis trabajadores del subterráneo de Nueva York, quienes debieron recibir atención médica. Si bien las autoridades desestimaron cualquier relación con un acto terrorista, el hecho conmovió brevemente a la Bolsa de Valores. El incidente se produjo a las 11, en vísperas del Día de Acción de Gracias y cuando Nueva York y otras ciudades se encuentran en estado de alerta antiterrorista. Washington emitió hace una semana una advertencia ante informes sobre posibles acciones de Al Qaeda contra intereses norteamericanos en el extranjero, pero sin cambiar el nivel de alerta.

El refugio del oro
Los tres índices principales del mercado de valores de Wall Street -Dow Jones, Nasdaq y S&P 500- cayeron levemente al conocerse el episodio. Sin embargo, una vez que los funcionarios explicaron que se trataba de un accidente, las acciones recuperaron el auge que ha caracterizado las sesiones bursátiles en semanas recientes. Con frecuencia, los mercados financieros responden sensiblemente a los ataques contra intereses occidentales. Los precios del oro alcanzaron su nivel más alto desde marzo de 1996, debido a que los inversionistas buscan en el metal precioso un lugar seguro para su dinero cuando las acciones de los mercados se tambalean. Cuando se descartó que se tratara de un acto terrorista, el precio del oro cayó a su nivel reciente.
Según los bomberos, los empleados del metro no estaban trabajando con productos químicos o de limpieza cuando ocurrió el incidente. Expertos examinaron la línea "F" del tren, desde el barrio de Chelsea a Chinatown, en el distrito de Manhattan, para determinar la causa de los olores en el túnel. El servicio del metro no se interrumpió y no fue necesario evacuar a los pasajeros en el área afectada, indicó la Policía.

Recuerdos de Tokio
Los residentes de grandes ciudades como Nueva York temen desde hace tiempo posibles ataques con gas venenoso, como el ocurrido en el metro de Tokio en 1995. En aquel atentado murieron 12 personas y más de 5.000 se vieron afectadas por gas nervioso sarín arrojado por miembros de una secta religiosa. La CIA lanzó una advertencia a todos los países aliados de EE.UU., incluidos los islámicos como Arabia Saudita, sobre posibles atentados de Al Qaeda en los días próximos. (Reuter)

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