25 Noviembre 2003 Seguir en 
WASHINGTON.- La CIA advirtió a los servicios de inteligencia de los países aliados de EE.UU. que Al Qaeda prepara atentados con motivo del final del Ramadán, el mes de ayuno de los musulmanes. La red del extremista islámico Osama Bin Laden ha provocado nerviosismo en todo el mundo con sus promesas de atacar a Estados Unidos, Japón, Italia, Gran Bretaña, Australia y a países musulmanes. Arabia Saudita, cuna del Islam, instó a los musulmanes a unirse contra el terrorismo, después que una ola de atentados en esta nación del Golfo Pérsico y en Turquía dejó 70 muertos. El rey Fahd dijo en un mensaje que los recientes ataques no tenían bases en el Islam y llamó a los musulmanes a "combatir las raíces de la desviación". La festividad en Irak se ve empañada por las medidas de seguridad impuestas por las tropas de ocupación.
Señal del cielo
Más de 1.000 millones de musulmanes en todo el mundo se preparan para celebrar con fiestas comunitarias y reuniones familiares el Eid El Fitr, una de las mayores celebraciones islámicas que marca el fin del noveno mes del calendario lunar islámico. Durante el Ramadán, desde el alba hasta el ocaso los fieles practican ayuno y se dedican a la meditación y a la purificación espiritual. La comunidad musulmana recuerda así la revelación del Corán al profeta Mahoma, que según la religión islámica se produjo por inspiración divina justamente durante el Ramadán.
Clima de júbilo
La fiesta del Eid El Fitr comienza al día siguiente de la aparición de la Luna Nueva, que marca el comienzo de cada mes. La Luna Nueva del Shawwal, el décimo mes islámico, apareció anoche en muchos países del norte de Africa y de Europa, y hoy la aparición se producirá en Medio Oriente. La fiesta comienza cuando aparece la Luna Nueva, esperada por las familias con banquetes al aire libre. El primer día, los musulmanes participan en plegarias comunitarias para comenzar una vida nueva. Las familias se intercambian visitas y regalos y preparan los platos típicos.
Los musulmanes creen que los muertos tienen acceso seguro al cielo durante el mes sagrado, porque las puertas del infierno están cerradas. De acuerdo con el Islam, es mayor bendición convertirse en mártir durante el Ramadán. Hay mayor recompensa en la vida en el más allá. (Télam/Reuter/DPA)
Señal del cielo
Más de 1.000 millones de musulmanes en todo el mundo se preparan para celebrar con fiestas comunitarias y reuniones familiares el Eid El Fitr, una de las mayores celebraciones islámicas que marca el fin del noveno mes del calendario lunar islámico. Durante el Ramadán, desde el alba hasta el ocaso los fieles practican ayuno y se dedican a la meditación y a la purificación espiritual. La comunidad musulmana recuerda así la revelación del Corán al profeta Mahoma, que según la religión islámica se produjo por inspiración divina justamente durante el Ramadán.
Clima de júbilo
La fiesta del Eid El Fitr comienza al día siguiente de la aparición de la Luna Nueva, que marca el comienzo de cada mes. La Luna Nueva del Shawwal, el décimo mes islámico, apareció anoche en muchos países del norte de Africa y de Europa, y hoy la aparición se producirá en Medio Oriente. La fiesta comienza cuando aparece la Luna Nueva, esperada por las familias con banquetes al aire libre. El primer día, los musulmanes participan en plegarias comunitarias para comenzar una vida nueva. Las familias se intercambian visitas y regalos y preparan los platos típicos.
Los musulmanes creen que los muertos tienen acceso seguro al cielo durante el mes sagrado, porque las puertas del infierno están cerradas. De acuerdo con el Islam, es mayor bendición convertirse en mártir durante el Ramadán. Hay mayor recompensa en la vida en el más allá. (Télam/Reuter/DPA)







