24 Noviembre 2003 Seguir en 
Washington.- Tras una maratónica sesión nocturna, el pasado sábado, la Cámara de Representantes aprobó la mayor reforma en décadas del sistema de salud de los jubilados estadounidenses, lo que significa un triunfo clave para las aspiraciones políticas de presidente George W. Bush. Ahora, el Senado inició su propio debate y se espera que vote hoy el proyecto de ley que reforma el programa Medicare, para personas de tercera edad.
Para Bush, avanzar en este tema es de vital importancia. Apenas llegó al país de su visita de Estado en Gran Bretaña, el mandatario se había comunicado con algunos republicanos conservadores que aún dudaban de las virtudes de esta iniciativa.
Con esta medida, Bush obtiene una importante victoria para su gobierno, cuya popularidad decayó considerablemente a causa de su política exterior. Según operadores políticos republicanos, el presidente aventajará a sus oponentes en las próximas elecciones, puesto que podrá hablar de la mayor reforma del programa Medicare desde su creación, en 1965.
Costos a la mitad
Durante su mensaje radial de los sábados, Bush reveló los costos para un jubilado medio con un plan de Medicare. Citó que un pensionado con artritis, colesterol alto o jaqueca insume remedios por U$S 250 mensuales o U$S 3.000 anuales. En el futuro, el paciente podrá adquirir un seguro adicional por U$S 35 mensuales y así reducirá sus costos a la mitad. Según los cálculos, el beneficiario tendrá un costo de U$S 1.320 por mes. Los demócratas intentaron hasta último momento cambiar la ley, alegando que era el primer paso hacia la privatización de Medicare y que ofrece pocos beneficios a los ancianos. Pero fracasaron luego de que la influyente Asociación Americana de Personas Retiradas se puso del lado de los republicanos. "No es lo ideal, pero al menos ofrece al jubilado una gran ayuda", dijeron voceros.
El mandatario se consagró incluso en el propio campo adversario. En realidad fueron los demócratas quienes lucharon por una reforma del sistema de salud, alegando que más de 40 millones de estadounidenses tenían una cobertura médica deficiente. Muchos ancianos deben pagar sus propios remedios, ya que el programa no cubre los gastos de medicamentos. (Reuter)
La última batalla ya se libra en el Senado
Washington.- En medio de acusaciones recíprocas de demagogia y de electoralismo, destacados senadores demócratas prometieron bloquear la ley de reforma del sistema de salud para los jubilados. "A medida que pasan las horas, cada vez nos convencemos más de que este proyecto de ley es inaceptable", dijo ayer el senador demócrata Edward Kennedy. Sin embargo, analistas consideran que no tendrán suficiente fuerza para frenar el proyecto a esta altura del tratamiento legislativo.
El líder de la mayoría del Senado, Bill Frist, pronosticó que el proyecto obtendría una amplia aprobación bipartita a nivel senatorial. Esto contrastaría con el candente debate en la Cámara de Representantes, donde los republicanos ganaron por 220 votos contra 215.
La iniciativa de los republicanos cuenta con el apoyo de los principales grupos que representan a los ancianos y también de diversas organizaciones del sector de la salud. En caso de salir la ley, en el futuro un anciano podrá adquirir sus medicamentos a mitad de precio; además, entre sus principales elementos, el proyecto promueve la participación del sector privado. Las personas mayores tendrán así la libertad de elegir entre el plan estatal o un seguro privado. (Reuter)
Para Bush, avanzar en este tema es de vital importancia. Apenas llegó al país de su visita de Estado en Gran Bretaña, el mandatario se había comunicado con algunos republicanos conservadores que aún dudaban de las virtudes de esta iniciativa.
Con esta medida, Bush obtiene una importante victoria para su gobierno, cuya popularidad decayó considerablemente a causa de su política exterior. Según operadores políticos republicanos, el presidente aventajará a sus oponentes en las próximas elecciones, puesto que podrá hablar de la mayor reforma del programa Medicare desde su creación, en 1965.
Costos a la mitad
Durante su mensaje radial de los sábados, Bush reveló los costos para un jubilado medio con un plan de Medicare. Citó que un pensionado con artritis, colesterol alto o jaqueca insume remedios por U$S 250 mensuales o U$S 3.000 anuales. En el futuro, el paciente podrá adquirir un seguro adicional por U$S 35 mensuales y así reducirá sus costos a la mitad. Según los cálculos, el beneficiario tendrá un costo de U$S 1.320 por mes. Los demócratas intentaron hasta último momento cambiar la ley, alegando que era el primer paso hacia la privatización de Medicare y que ofrece pocos beneficios a los ancianos. Pero fracasaron luego de que la influyente Asociación Americana de Personas Retiradas se puso del lado de los republicanos. "No es lo ideal, pero al menos ofrece al jubilado una gran ayuda", dijeron voceros.
El mandatario se consagró incluso en el propio campo adversario. En realidad fueron los demócratas quienes lucharon por una reforma del sistema de salud, alegando que más de 40 millones de estadounidenses tenían una cobertura médica deficiente. Muchos ancianos deben pagar sus propios remedios, ya que el programa no cubre los gastos de medicamentos. (Reuter)
La última batalla ya se libra en el Senado
Washington.- En medio de acusaciones recíprocas de demagogia y de electoralismo, destacados senadores demócratas prometieron bloquear la ley de reforma del sistema de salud para los jubilados. "A medida que pasan las horas, cada vez nos convencemos más de que este proyecto de ley es inaceptable", dijo ayer el senador demócrata Edward Kennedy. Sin embargo, analistas consideran que no tendrán suficiente fuerza para frenar el proyecto a esta altura del tratamiento legislativo.
El líder de la mayoría del Senado, Bill Frist, pronosticó que el proyecto obtendría una amplia aprobación bipartita a nivel senatorial. Esto contrastaría con el candente debate en la Cámara de Representantes, donde los republicanos ganaron por 220 votos contra 215.
La iniciativa de los republicanos cuenta con el apoyo de los principales grupos que representan a los ancianos y también de diversas organizaciones del sector de la salud. En caso de salir la ley, en el futuro un anciano podrá adquirir sus medicamentos a mitad de precio; además, entre sus principales elementos, el proyecto promueve la participación del sector privado. Las personas mayores tendrán así la libertad de elegir entre el plan estatal o un seguro privado. (Reuter)







