20 Noviembre 2003 Seguir en 
"Carlos Marcovich subestimó la rapidez policial y la inteligencia de la Justicia. Pensó que todos íbamos a creer en sus mentiras, pero quedó atrapado en ellas por su elevado grado de fantasía y su inexperiencia delictiva". La tajante opinión fue emitida, durante el juicio por el crimen del linyera Juan Carlos Carrizo, por el comisario inspector Marcial Escobar, quien estuvo a cargo de la investigación del caso.
El, otros tres policías y la esposa de un primo de Carrizo dejaron muy mal parado a Marcovich y a su versión sobre lo ocurrido en la madrugada del 26 de abril de 2000, cuando apareció el cuerpo del indigente carbonizado, junto al auto del acusado.
En la quinta jornada del juicio oral contra Marcovich, Escobar contó todo lo ocurrido desde que se encontró el cuerpo cerca de La Aguadita hasta que se imputó a Marcovich por el crimen. Precisó, a pedido del defensor Guillermo Sokolic, cómo descubrieron que la víctima era Carrizo, dado que el abogado cuestionó varias veces el hecho de que los policías hayan llegado aparentemente de manera directa a la esquina de Frías Silva y Lavalle, donde solía estar el linyera.
Escobar, y luego los oficiales Miguel Angel Suárez, Miguel Gómez y el sargento Ernesto Zamorano, contaron que desde Criminalística les informaron que habían encontrado piojos de todos los tamaños y edades en el cuerpo de la víctima, por lo que supusieron que se trataba de un indigente. Así, y siguiendo las rutas que solía hacer Marcovich, llegaron a esa esquina y obtuvieron el nombre de la víctima.
Los cuatro policías coincidieron en que el móvil del crimen habría sido el de hacer creer que el muerto era Marcovich, porque este estaba acorralado por deudas, problemas laborales y sentimentales (tenía dos amantes confirmadas y una que no se pudo localizar, además de una esposa y cuatro hijos).
También contaron que, de acuerdo con testimonios y datos obtenidos cerca de la casa de Marcovich, a 15 cuadras de donde solía estar Carrizo, ellos se conocían entre sí y habían compartido varios partidos de fútbol.
La conexión
"El padre de Carrizo era plomero e hizo varios trabajos en la casa de Marcovich", dijo Escobar. Los padres de Carrizo vivían en Las Piedras al 2.800, a tres cuadras de la casa del acusado.María Cristina Vargas, esposa de un primo de Carrizo que vive a una cuadra y media de la casa del acusado, dijo: "seguro que se conocían, si él (la víctima) pasaba por su casa cuando iba a visitarnos". La mujer contó que cada 15 días aproximadamente, Carrizo los visitaba, y ellos le daban de comer y hacían que se bañara. "El caminaba siempre por acá, no puede ser que no lo haya conocido", añadió.
El juicio continuará hoy a las 9 y posiblemente mañana se conozca el veredicto de los jueces. Juan Carlos Carrizo habría sido hijo de una pareja de linyeras que hace unos 40 años frecuentaba la zona del ex Mercado de Abasto. Quienes lo criaron y le dieron su apellido serían personas que en un gesto humanitario habrían aceptado el pedido de sus progenitores para que lo criaran. Pero él terminó como ellos, viviendo en la calle, sucio y alcoholizado permanentemente.
Sin constancia
El dato, que no consta en ningún expediente, fue aportado por el comisario Marcial Escobar durante su declaración de ayer. El contó que de las averiguaciones que practicó con sus hombres surgió la historia de Melitón Carrizo y su esposa Mercedes, quienes habrían adoptado a Carrizo cuando era un bebé de pocos meses y vivía en la calle, cerca de su casa.
El, otros tres policías y la esposa de un primo de Carrizo dejaron muy mal parado a Marcovich y a su versión sobre lo ocurrido en la madrugada del 26 de abril de 2000, cuando apareció el cuerpo del indigente carbonizado, junto al auto del acusado.
En la quinta jornada del juicio oral contra Marcovich, Escobar contó todo lo ocurrido desde que se encontró el cuerpo cerca de La Aguadita hasta que se imputó a Marcovich por el crimen. Precisó, a pedido del defensor Guillermo Sokolic, cómo descubrieron que la víctima era Carrizo, dado que el abogado cuestionó varias veces el hecho de que los policías hayan llegado aparentemente de manera directa a la esquina de Frías Silva y Lavalle, donde solía estar el linyera.
Escobar, y luego los oficiales Miguel Angel Suárez, Miguel Gómez y el sargento Ernesto Zamorano, contaron que desde Criminalística les informaron que habían encontrado piojos de todos los tamaños y edades en el cuerpo de la víctima, por lo que supusieron que se trataba de un indigente. Así, y siguiendo las rutas que solía hacer Marcovich, llegaron a esa esquina y obtuvieron el nombre de la víctima.
Los cuatro policías coincidieron en que el móvil del crimen habría sido el de hacer creer que el muerto era Marcovich, porque este estaba acorralado por deudas, problemas laborales y sentimentales (tenía dos amantes confirmadas y una que no se pudo localizar, además de una esposa y cuatro hijos).
También contaron que, de acuerdo con testimonios y datos obtenidos cerca de la casa de Marcovich, a 15 cuadras de donde solía estar Carrizo, ellos se conocían entre sí y habían compartido varios partidos de fútbol.
La conexión
"El padre de Carrizo era plomero e hizo varios trabajos en la casa de Marcovich", dijo Escobar. Los padres de Carrizo vivían en Las Piedras al 2.800, a tres cuadras de la casa del acusado.María Cristina Vargas, esposa de un primo de Carrizo que vive a una cuadra y media de la casa del acusado, dijo: "seguro que se conocían, si él (la víctima) pasaba por su casa cuando iba a visitarnos". La mujer contó que cada 15 días aproximadamente, Carrizo los visitaba, y ellos le daban de comer y hacían que se bañara. "El caminaba siempre por acá, no puede ser que no lo haya conocido", añadió.
El juicio continuará hoy a las 9 y posiblemente mañana se conozca el veredicto de los jueces. Juan Carlos Carrizo habría sido hijo de una pareja de linyeras que hace unos 40 años frecuentaba la zona del ex Mercado de Abasto. Quienes lo criaron y le dieron su apellido serían personas que en un gesto humanitario habrían aceptado el pedido de sus progenitores para que lo criaran. Pero él terminó como ellos, viviendo en la calle, sucio y alcoholizado permanentemente.
Sin constancia
El dato, que no consta en ningún expediente, fue aportado por el comisario Marcial Escobar durante su declaración de ayer. El contó que de las averiguaciones que practicó con sus hombres surgió la historia de Melitón Carrizo y su esposa Mercedes, quienes habrían adoptado a Carrizo cuando era un bebé de pocos meses y vivía en la calle, cerca de su casa.







