Bush y Blair analizarán los planes para el traspaso del poder en Irak

Agasajo en el palacio. Un encuentro planeado para celebrar la victoria en el Golfo se convirtió en una reunión para estrechar filas ante los resultados adversos. La actitud del alcalde.

CON INGENIO. “Miss Planeta Llameante” encarna una de las formas de protesta contra Bush y la guerra.
CON INGENIO. “Miss Planeta Llameante” encarna una de las formas de protesta contra Bush y la guerra.
19 Noviembre 2003
LONDRES.- En medio de un dispositivo de seguridad sin precedentes -debido a las previstas manifestaciones pacifistas y al temor de un acto terrorista-, el presidente de EE.UU., George W. Bush, inició ayer una visita oficial de tres días a Gran Bretaña en la que cerrará filas con su principal aliado en la invasión a Irak, el primer ministro Tony Blair. Ambos líderes quizás habían esperado que el viaje sirviera para conmemorar la victoria de sus países unidos en Irak, pero el aumento de los ataques contra las fuerzas de ocupación ha empañado cualquier ambiente de celebración.
Bush llega para estrechar filas con su aliado, pero deberá afrontar protestas masivas contra la campaña militar en Irak. La manifestación más importante está prevista para mañana, cuando 100.000 manifestantes asistirán al derribo de una enorme estatua de Bush en la Plaza Trafalgar. En abril, cuando las tropas estadounidenses ocuparon Bagdad, iraquíes con ayuda de soldados derribaron una gigantesca estatua del derrocado presidente Saddam Hussein.
La primera protesta se produjo ayer en el centro de Londres, en momentos en que aterrizaba en el aeropuerto Heathrow el avión que trajo a Bush. La policía británica protagoniza la mayor operación de seguridad para un visitante, a un costo de casi U$S 9 millones, para prevenir posibles ataques de organizaciones terroristas.
El mandatario fue recibido en el aeropuerto por el príncipe Carlos y la guardia de honor de la Real Fuerza Aérea. Bush y su esposa, Laura, abordaron luego un helicóptero que los trasladó al Palacio de Buckingham, donde se hospedarán.
Un portavoz de Bush, que lo acompañó en el avión presidencial, dijo que el presidente le dirá al pueblo británico que hay momentos en la vida en los que el uso de la fuerza militar es necesario. "La historia ha demostrado que hay momentos en los que los países deben utilizar la fuerza para defender sus valores, y eso dirá", anticipó el vocero.
El alcalde de Londres, Ken Livingstone, considera a Bush el hombre más peligroso del planeta y dijo que, incluso si se lo piden, se negará a estrechar su mano. Pese al amplio despliegue en la prensa acerca de la poca popularidad de Bush, una encuesta publicada en el diario "Guardian", inclinado hacia la izquierda, mostró que más británicos dan la bienvenida a la visita que los que la rechazan.
Se espera que Bush y Blair afinen los detalles de planes para acelerar la transferencia de la soberanía del ocupado Irak a un gobierno interino. Blair también esperaría alcanzar un acuerdo sobre los británicos detenidos en Guantánamo, Cuba. Diez británicos figuran entre los 600 prisioneros de la guerra en Afganistán y Londres se ha quejado de los planes de juzgar a algunos en tribunales militares. Bush planea ver a familiares de soldados británicos muertos en Irak y ha puesto especial énfasis en esas reuniones en entrevistas previas a la visita. Pero los parientes de soldados caídos figuran ahora entre los más fuertes críticos de la guerra. (Télam)

Helicópteros vigilantes
LONDRES.- Varios helicópteros Hawk vigilaron el trayecto de Bush por el centro de la ciudad, junto a 20 automóviles con agentes de seguridad norteamericanos, mientras grupos de manifestantes protestaban en distintos barrios de Londres. Una vez en el palacio, Bush y su esposa fueron agasajados por la reina Isabel II. Una valla de cemento rodea la casa real, como parte de las draconianas medidas de seguridad que han comprometido a más de 14.000 policías durante los tres días. (Télam)

Un discurso para pocos
LONDRES.- Bush se reunirá hoy con los líderes de la oposición británica, el conservador Michael Howard y el liberal Charles Kennedy. Además, dará el único discurso en el Banqueting House, un ámbito cerrado al que acudirán sólo invitados por la Cancillería británica y donde expondrá sobre las relaciones bilaterales. En cambio, no hablará ante el Parlamento, como tenía previsto, para evitar el desplante de los rebeldes laboristas que se opusieron a la guerra y a la ocupación de Irak. (Reuter)

La madre de las bombas
WASHINGTON.- Un día después de que el presidente de EE.UU. declaró ser un amante de la paz, el Pentágono anunció para esta semana la prueba final de desarrollo de la bomba convencional más poderosa del mundo, tan grande que es llamada la "madre de todas las bombas". Guiada por satélite, la MOAB, de casi 10.000 kilogramos, detonará mañana en el noroeste de Florida. (Reuter)

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