18 Noviembre 2003 Seguir en 
Entre las actividades que se vieron favorecidas por los cambios económicos está la venta de repuestos. Si bien algunas casas cerraron -muy pocas, según referentes del sector-, es un negocio que se encuentra en franca expansión.
"Las crisis generan oportunidades. La cuestión es estar preparados para aprovecharlas", sostuvo el empresario José Ramón. Agregó que si bien hubo casas del rubro que no pudieron enfrentar las consecuencias de la devaluación y tuvieron que cerrar, la mayoría logró mantenerse en pie, mejorar sus ventas e incluso abrir nuevos locales, como es su caso.
Fernando Sánchez, otro empresario del rubro, sostuvo que no fueron muchas las casas que cerraron mientras que un importante número está abriendo sucursales. "En algún momento se hablaba de 250 negocios de repuestos en la capital; hoy pueden ser un poco más", afirmó aclarando que era un cálculo personal, ya que el sector no está agremiado en una cámara y no existen relevamientos globales.
La mejora de las ventas obedece a que los automovilistas, actualmente, prefieren reparar sus autos en vez de cambiarlos por modelos más actuales, como hacían en la época de la convertibilidad, cuando el peso se equiparaba con el dólar.
"En la década del 90 era común que se cambie el auto cada tres, cuatro o cinco años. No resultaba tan caro y había crédito. Hoy los precios resultan muy altos para los sectores medios, si se tiene en cuenta que los automóviles más económicos rondan los $ 20.000 y, además, el crédito está muy restringido y es de muy corto plazo. Entonces, la gente arregla los autos y compra repuestos. Eso nos beneficia", expresó Daniel Juárez, encargado de otra casa de repuestos.
Entre los productos que más se venden, los comerciantes señalaron los amortiguadores, "como consecuencia del mal estado de las calles de la ciudad", dijeron.
Ramón, por su parte, indicó que es necesario contar con una infraestructura adecuada para que las crisis no se vuelvan en contra. "Nosotros tenemos sucursales en varias ciudades del país y todas están informatizadas y en red. Eso nos permitió actualizar los precios a tiempo y no perder en las ventas", indicó.
Otro empresario del rubro, quien pidió no dar su nombre, señaló que muchos negocios "hicieron una gran diferencia porque tenían stocks importantes, que habían comprado con el uno a uno, y de pronto, por la devaluación, vendieron la mercadería ganándole un 300% o un 400%".
Reactivación
El empresario Enrique Magallanes, por su parte, indicó que los artículos nacionales mantienen su precio o bajaron. "Incluso hay productos que disminuyeron su precio en dólares", afirmó. Un ejemplo de ello son las bujías, que históricamente costaban un dólar (precio mayorista) pero hoy se las consigue a poco más de $ 2, es decir, alrededor de 80 centavos de dólar. Al público, las bujías se venden a unos $ 3,50. "La industria de los repuestos se está moviendo más y eso permite que los precios sean más competitivos", añadió el comerciante.
Sánchez agregó, por su parte, que de un 60% de mercadería importada que se tenía durante la convertibilidad, "hoy sólo se maneja un 30% después de haber bajado al 20%; Brasil ha vuelto a estar competitivo en algunas líneas".
Un comerciante de Banda del Río Salí dijo que en estos últimos meses hubo una reactivación de las ventas, pero adjudicó esa mejora al mayor control de los desarmaderos clandestinos.
Una empresaria, en tanto, comentó que las ventas habían aumentado en agosto y en setiembre, pero volvieron a bajar en octubre. "Confiamos en que en diciembre van a incrementarse de nuevo, en parte porque han vuelto a aparecer las ofertas, que hace tiempo que no se veían", dijo.
Podría haber un desabastecimiento
Si bien la venta de repuestos se mueve con normalidad, los comerciantes del rubro manifestaron su temor de que se produzca un desabastecimiento si los fabricantes no atienden más al mercado interno. "Hay faltantes de stock, que no son graves todavía, pero sabemos que las fábricas están exportando mucho porque les conviene a raíz de la diferencia cambiaria y están descuidando la demanda interna", comentó José Ramón.
Estrategias para afrontar la crisis
Respecto de cómo hicieron para crecer en plena crisis, ya que están por abrir una nueva sucursal, José Ramón indicó que él y sus socios se apoyaron en tres pilares: optimizar el sistema informático que tenía la empresa; incrementar los servicios al cliente (como tener banquetas ante el mostrador para comodidad de los compradores) e incentivar al personal con mejoras salariales y otorgarles poder de decisión, además de obligaciones.
"Las crisis generan oportunidades. La cuestión es estar preparados para aprovecharlas", sostuvo el empresario José Ramón. Agregó que si bien hubo casas del rubro que no pudieron enfrentar las consecuencias de la devaluación y tuvieron que cerrar, la mayoría logró mantenerse en pie, mejorar sus ventas e incluso abrir nuevos locales, como es su caso.
Fernando Sánchez, otro empresario del rubro, sostuvo que no fueron muchas las casas que cerraron mientras que un importante número está abriendo sucursales. "En algún momento se hablaba de 250 negocios de repuestos en la capital; hoy pueden ser un poco más", afirmó aclarando que era un cálculo personal, ya que el sector no está agremiado en una cámara y no existen relevamientos globales.
La mejora de las ventas obedece a que los automovilistas, actualmente, prefieren reparar sus autos en vez de cambiarlos por modelos más actuales, como hacían en la época de la convertibilidad, cuando el peso se equiparaba con el dólar.
"En la década del 90 era común que se cambie el auto cada tres, cuatro o cinco años. No resultaba tan caro y había crédito. Hoy los precios resultan muy altos para los sectores medios, si se tiene en cuenta que los automóviles más económicos rondan los $ 20.000 y, además, el crédito está muy restringido y es de muy corto plazo. Entonces, la gente arregla los autos y compra repuestos. Eso nos beneficia", expresó Daniel Juárez, encargado de otra casa de repuestos.
Entre los productos que más se venden, los comerciantes señalaron los amortiguadores, "como consecuencia del mal estado de las calles de la ciudad", dijeron.
Ramón, por su parte, indicó que es necesario contar con una infraestructura adecuada para que las crisis no se vuelvan en contra. "Nosotros tenemos sucursales en varias ciudades del país y todas están informatizadas y en red. Eso nos permitió actualizar los precios a tiempo y no perder en las ventas", indicó.
Otro empresario del rubro, quien pidió no dar su nombre, señaló que muchos negocios "hicieron una gran diferencia porque tenían stocks importantes, que habían comprado con el uno a uno, y de pronto, por la devaluación, vendieron la mercadería ganándole un 300% o un 400%".
Reactivación
El empresario Enrique Magallanes, por su parte, indicó que los artículos nacionales mantienen su precio o bajaron. "Incluso hay productos que disminuyeron su precio en dólares", afirmó. Un ejemplo de ello son las bujías, que históricamente costaban un dólar (precio mayorista) pero hoy se las consigue a poco más de $ 2, es decir, alrededor de 80 centavos de dólar. Al público, las bujías se venden a unos $ 3,50. "La industria de los repuestos se está moviendo más y eso permite que los precios sean más competitivos", añadió el comerciante.
Sánchez agregó, por su parte, que de un 60% de mercadería importada que se tenía durante la convertibilidad, "hoy sólo se maneja un 30% después de haber bajado al 20%; Brasil ha vuelto a estar competitivo en algunas líneas".
Un comerciante de Banda del Río Salí dijo que en estos últimos meses hubo una reactivación de las ventas, pero adjudicó esa mejora al mayor control de los desarmaderos clandestinos.
Una empresaria, en tanto, comentó que las ventas habían aumentado en agosto y en setiembre, pero volvieron a bajar en octubre. "Confiamos en que en diciembre van a incrementarse de nuevo, en parte porque han vuelto a aparecer las ofertas, que hace tiempo que no se veían", dijo.
Podría haber un desabastecimiento
Si bien la venta de repuestos se mueve con normalidad, los comerciantes del rubro manifestaron su temor de que se produzca un desabastecimiento si los fabricantes no atienden más al mercado interno. "Hay faltantes de stock, que no son graves todavía, pero sabemos que las fábricas están exportando mucho porque les conviene a raíz de la diferencia cambiaria y están descuidando la demanda interna", comentó José Ramón.
Estrategias para afrontar la crisis
Respecto de cómo hicieron para crecer en plena crisis, ya que están por abrir una nueva sucursal, José Ramón indicó que él y sus socios se apoyaron en tres pilares: optimizar el sistema informático que tenía la empresa; incrementar los servicios al cliente (como tener banquetas ante el mostrador para comodidad de los compradores) e incentivar al personal con mejoras salariales y otorgarles poder de decisión, además de obligaciones.







