18 Noviembre 2003 Seguir en 
Tucumán cuenta con 350 hectáreas cultivadas con frutillas. Si prospera la iniciativa del Gobierno provincial y de los frutilleros, el sector pasaría a contar con 500 hectáreas, lo que implicaría un crecimiento del 42% respecto de la actual superficie con el cultivo.
Ayer, el gobernador José Alperovich y una nutrida comitiva de funcionarios de distintas áreas se reunieron con los productores de frutillas de Tucumán en la sede de la firma "Fragaria y Alejo", del empresario Luis Vallejo. Estuvieron, entre otros, el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz, y el secretario del área, Guillermo Canteros.
La delegación oficial requirió a los frutilleros información sobre lo que haría falta para que la actividad se expanda en nuevas 150 hectáreas. A partir de este objetivo, se habló sobre las alternativas existentes para la instalación de una cadena de frío, que permita que la frutilla llegue a los distintos mercados consumidores del mundo. Se analizaron también las alternativas que hay para amortizar esta inversión con usos alternativos de la cadena durante todo el año, a través de la promoción de cultivos hortícolas y del procesamiento en frío de arándanos.
Se acordó que en los próximos 10 días los técnicos del Ministerio de Desarrollo Productivo y los frutilleros le presentarán a Alperovich un plan para la expansión de la actividad.
"Hay mercados para la frutilla, pero estos requieren que el producto llegue bien. Por lo tanto, en esta etapa debe incorporarse un proceso de tecnología de frío", señaló Canteros a LA GACETA. El funcionario agregó que hay distintos inversores que expresaron su interés en el sector, pero en todos los casos se hace necesario incorporar la cadena de frío al proceso productivo. Tucumán produce 9 millones de kilos de frutillas por año. El cultivo es desarrollado por cuatro productores grandes, entre cinco y seis medianos y alrededor de 20 frutilleros de baja escala.
La delegación oficial también estuvo ayer en una cooperativa de Simoca que produce caña y arroz a secano. Miguel Cerviño, técnico del Ministerio de Desarrollo Productivo, contó que la idea es extrapolar la experiencia de la producción de arroz a otras zonas de la provincia. Este año se sembrarían 50 hectáreas con este cultivo experimental.
Ayer, el gobernador José Alperovich y una nutrida comitiva de funcionarios de distintas áreas se reunieron con los productores de frutillas de Tucumán en la sede de la firma "Fragaria y Alejo", del empresario Luis Vallejo. Estuvieron, entre otros, el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz, y el secretario del área, Guillermo Canteros.
La delegación oficial requirió a los frutilleros información sobre lo que haría falta para que la actividad se expanda en nuevas 150 hectáreas. A partir de este objetivo, se habló sobre las alternativas existentes para la instalación de una cadena de frío, que permita que la frutilla llegue a los distintos mercados consumidores del mundo. Se analizaron también las alternativas que hay para amortizar esta inversión con usos alternativos de la cadena durante todo el año, a través de la promoción de cultivos hortícolas y del procesamiento en frío de arándanos.
Se acordó que en los próximos 10 días los técnicos del Ministerio de Desarrollo Productivo y los frutilleros le presentarán a Alperovich un plan para la expansión de la actividad.
"Hay mercados para la frutilla, pero estos requieren que el producto llegue bien. Por lo tanto, en esta etapa debe incorporarse un proceso de tecnología de frío", señaló Canteros a LA GACETA. El funcionario agregó que hay distintos inversores que expresaron su interés en el sector, pero en todos los casos se hace necesario incorporar la cadena de frío al proceso productivo. Tucumán produce 9 millones de kilos de frutillas por año. El cultivo es desarrollado por cuatro productores grandes, entre cinco y seis medianos y alrededor de 20 frutilleros de baja escala.
La delegación oficial también estuvo ayer en una cooperativa de Simoca que produce caña y arroz a secano. Miguel Cerviño, técnico del Ministerio de Desarrollo Productivo, contó que la idea es extrapolar la experiencia de la producción de arroz a otras zonas de la provincia. Este año se sembrarían 50 hectáreas con este cultivo experimental.







