18 Noviembre 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La Secretaría de Hacienda de la Nación está abocada, entre otros temas, a encontrar los ingresos fiscales que reemplazarán la progresiva disminución del Impuesto al Cheque para reforzar la recaudación en 2004. Una de las iniciativas pretende restablecer los impuestos internos sobre los modelos más caros de los vehículos nafteros y gasoleros, según publicó el diario porteño "Infobae".
Ocurre que el 31 de diciembre próximo caducará la vigencia de los decretos con que el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, planes de competitividad mediante, suspendió la alícuota del 10% que desde fines de 1996 gravó las ventas de los vehículos "van o jeep todo terreno" gasoleros. También perdería vigencia otro decreto que colocó en stand by la tasa de 4% para nafteros, cuyo precio se ubicaba entre los $ 15.000 y los $ 22.000, y del 8% para los casos en que superara este último importe.
En Hacienda reconocen el impacto negativo que tendría sobre la industria automotriz, el restablecimiento de esos artículos de la Ley de Impuestos Internos, que por no estar derogados cobrarían vigencia de no mediar una extensión de la prórroga.
Expectativas
Sin embargo, hasta el momento no ha sido redactada la medida que tiene expectante a la industria automotriz debido a que persiste la tentación de reimplantar el gravamen. Una de las hipótesis que evalúan expertos impositivos es que sea aplicada a los modelos de valores superiores a los $ 50.000, potencialmente adquiridos por sectores menos afectados por la crisis.
En la visión del sector privado todavía siguen vigentes las razones que llevaron a suspender la vigencia de los Impuestos Internos sobre los autos.
Primero, el 2 de marzo de 2001, una de las últimas medidas de José Luis Machinea fue anular la alícuota del 4% sobre los nafteros de menos de $ 22.000 y reducir a la mitad la que gravaba los de mayor monto.
Luego, dentro del set de medidas que acompañó el plan de competitividad, Cavallo decretó la suspensión de esa alícuota reducida y dejó sin aplicar el 10% sobre las "van y jeeps todo terreno", en ambos casos hasta el 31 de diciembre de 2003. (Especial)
Ocurre que el 31 de diciembre próximo caducará la vigencia de los decretos con que el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, planes de competitividad mediante, suspendió la alícuota del 10% que desde fines de 1996 gravó las ventas de los vehículos "van o jeep todo terreno" gasoleros. También perdería vigencia otro decreto que colocó en stand by la tasa de 4% para nafteros, cuyo precio se ubicaba entre los $ 15.000 y los $ 22.000, y del 8% para los casos en que superara este último importe.
En Hacienda reconocen el impacto negativo que tendría sobre la industria automotriz, el restablecimiento de esos artículos de la Ley de Impuestos Internos, que por no estar derogados cobrarían vigencia de no mediar una extensión de la prórroga.
Expectativas
Sin embargo, hasta el momento no ha sido redactada la medida que tiene expectante a la industria automotriz debido a que persiste la tentación de reimplantar el gravamen. Una de las hipótesis que evalúan expertos impositivos es que sea aplicada a los modelos de valores superiores a los $ 50.000, potencialmente adquiridos por sectores menos afectados por la crisis.
En la visión del sector privado todavía siguen vigentes las razones que llevaron a suspender la vigencia de los Impuestos Internos sobre los autos.
Primero, el 2 de marzo de 2001, una de las últimas medidas de José Luis Machinea fue anular la alícuota del 4% sobre los nafteros de menos de $ 22.000 y reducir a la mitad la que gravaba los de mayor monto.
Luego, dentro del set de medidas que acompañó el plan de competitividad, Cavallo decretó la suspensión de esa alícuota reducida y dejó sin aplicar el 10% sobre las "van y jeeps todo terreno", en ambos casos hasta el 31 de diciembre de 2003. (Especial)







