16 Noviembre 2003 Seguir en 
Dentro de los inconvenientes que encuentra el empresario desarrollador de tecnología en sus diferentes variables (software, hardware, Internet, telecomunicaciones, etc.) en Argentina cuando piensa en expandir su empresa, se encuentra el de organizar adecuadamente la situación jurídica de sus fuerzas de trabajo. Así lo expresa Ezequiel De La Torre, especialista en Derecho Tecnológico, en un artículo publicado en la edición digital de Cityeconomika.com.
El complicado panorama legal argentino no ayuda al entrepreneur, quien debe distraer su esfuerzo intelectual en tareas ajenas a su objeto específico.
El empresario para obtener rendimientos óptimos debe resolver sus propios problemas y no debe detenerse en cuestiones ajenas a su área.
El especialista afirma que la ley laboral vigente se encuentra retrasada en relación al crecimiento industrial en general, para no mencionar el infinitamente más veloz y vertiginoso universo de la tecnología y sus actividades conexas.
El modelo legal de aplicación en Argentina ( y en gran parte del mundo) responde a un diseño perimido de organización mas cerrado, vertical y de instituciones estáticas.
El empresario vinculado a la tecnología es por naturaleza dinámico y necesita de un entorno ágil para poder insertarse con la máxima eficiencia dentro del exigente mundo de la producción de IT.
Locación de servicios
Según De la Torre, una herramienta que puede resultar de gran utilidad para este ajetreado empresario son los contratos de locación de servicios, que permiten vincular al responsable de un proyecto con sus colaboradores de una manera más adecuada a la realidad del mundo actual, permitiendo minimizar los riesgos y los costos fijos innecesarios.
Mayor libertad
Este tipo de relación contractual confiere pautas de mayor libertad a ambas partes y permite que tanto locador de servicios como locatario puedan diseñar libremente el esquema de desarrollo de su vínculo.
Es un contrato que brinda innumerables beneficios y seguridad a quienes pretendan mantener una actitud proactiva y abierta al cambio.
De acuerdo a los requerimientos específicos de cada relación, se podrá poner énfasis en diferentes aspectos que se desee. Los más relevantes para el panorama actual son los siguientes: confidencialidad; propiedad intelectual; no competencia.; protección de información no divulgada; inclusión de antecedentes pre-contractuales; libertad de Plazos, formalidades, etc.; facultades rescisorias amplias y obligaciones post-contractuales (exigibles luego de la finalización del objeto del contrato).
Nuevos modelos
De la Torre subraya que no se debe perder de vista que el contrato laboral representa una adecuación a nuevos modelos de producción, por contraposición al antiguo modelo recogido por la paternalista ley laboral.
Esta legislación, que puede resultar adecuada para otros esquemas sociales y productivos, que ha quedado definitivamente caduca desde el fin de "La Segunda Ola", que genialmente expuso el escritor Alvin Toffler en su obra "La Tercera Ola".
El complicado panorama legal argentino no ayuda al entrepreneur, quien debe distraer su esfuerzo intelectual en tareas ajenas a su objeto específico.
El empresario para obtener rendimientos óptimos debe resolver sus propios problemas y no debe detenerse en cuestiones ajenas a su área.
El especialista afirma que la ley laboral vigente se encuentra retrasada en relación al crecimiento industrial en general, para no mencionar el infinitamente más veloz y vertiginoso universo de la tecnología y sus actividades conexas.
El modelo legal de aplicación en Argentina ( y en gran parte del mundo) responde a un diseño perimido de organización mas cerrado, vertical y de instituciones estáticas.
El empresario vinculado a la tecnología es por naturaleza dinámico y necesita de un entorno ágil para poder insertarse con la máxima eficiencia dentro del exigente mundo de la producción de IT.
Locación de servicios
Según De la Torre, una herramienta que puede resultar de gran utilidad para este ajetreado empresario son los contratos de locación de servicios, que permiten vincular al responsable de un proyecto con sus colaboradores de una manera más adecuada a la realidad del mundo actual, permitiendo minimizar los riesgos y los costos fijos innecesarios.
Mayor libertad
Este tipo de relación contractual confiere pautas de mayor libertad a ambas partes y permite que tanto locador de servicios como locatario puedan diseñar libremente el esquema de desarrollo de su vínculo.
Es un contrato que brinda innumerables beneficios y seguridad a quienes pretendan mantener una actitud proactiva y abierta al cambio.
De acuerdo a los requerimientos específicos de cada relación, se podrá poner énfasis en diferentes aspectos que se desee. Los más relevantes para el panorama actual son los siguientes: confidencialidad; propiedad intelectual; no competencia.; protección de información no divulgada; inclusión de antecedentes pre-contractuales; libertad de Plazos, formalidades, etc.; facultades rescisorias amplias y obligaciones post-contractuales (exigibles luego de la finalización del objeto del contrato).
Nuevos modelos
De la Torre subraya que no se debe perder de vista que el contrato laboral representa una adecuación a nuevos modelos de producción, por contraposición al antiguo modelo recogido por la paternalista ley laboral.
Esta legislación, que puede resultar adecuada para otros esquemas sociales y productivos, que ha quedado definitivamente caduca desde el fin de "La Segunda Ola", que genialmente expuso el escritor Alvin Toffler en su obra "La Tercera Ola".







