El sistema financiero seve sobredimensionado

No se produjeron grandes variantes durante los últimos meses. (Por Eduardo Robinson - economista, Experto en Finanzas).

16 Noviembre 2003
La situación financiera de la Argentina durante los últimos meses no muestra grandes variantes. El año desde el punto de vista financiero estuvo marcado por un primer semestre en el que los bancos ofrecieron altas tasas con el fin de atraer fondos de los depositantes y recomponer la situación de liquidez. Esto implicó elevar los costos financieros de las entidades que al no poder colocar fondos como créditos, terminó aumentando las pérdidas. Durante el segundo semestre, los bancos recompusieron su situación de liquidez y empezaron a caer las tasas ofrecidas para plazos fijos, mientras el crédito sigue sin recuperarse. Por lo tanto la situación del sistema bancario no ha mejorado sustancialmente. Es decir, los márgenes financieros siguen sin mostrar repuntes importantes. Si bien los bancos han recuperado liquidez persisten las dificultades para colocar fondos en actividades que resulten rentables, concretamente créditos al sector privado.
El problema que se plantea es que si la actividad crediticia no empieza a mostrar síntomas contundentes de recuperación, claramente el sistema bancario queda sobredimensionado. La economía transita por un período de recuperación, cuyo pilar son los buenos precios de los commodities exportables. Pero no se ha logrado todavía crear un contexto que brinde mayor certidumbre.
Los bancos están agradecidos por la confianza de los ahorristas que han vuelto a colocar sus excedentes a plazos que si bien son muy cortos, ayudan a mantener un colchón de liquidez que contribuye a mantener las tasas bajas, pero que por mínimas que sean no tienen contrapartida en préstamos por lo que resultan onerosas para las entidades.

Incógnitas
Los bancos se ilusionan con lo que pueda ocurrir en los meses de verano, donde podría haber un mayor dinamismo en los préstamos personales y financiamientos mediante tarjetas. Pero las incógnitas se mantienen por el lado del financiamiento a las empresas. Es decir si el crédito no se recupera, las entidades deberán introducir nuevos ajustes en sus estructuras operativas, lo que daría la clara pauta de su sobredimensión.
Es decir que podría seguir contrayéndose el volumen de intermediación afectando la rentabilidad de las instituciones y también su situación patrimonial. Se sabe que una economía en donde el sistema bancario presenta serias anomalías como intermediario entre la oferta y la demanda de fondos, es una economía que tendrá dificultades para encontrar el crecimiento sostenible. Además, los instrumentos de financiamiento que no son el crédito bancario tienen pocas chances de alcanzar un nivel de desarrollo tal que lleguen a sustituir a crédito bancario. Las grandes empresas podrían recurrir a otras modalidades de financiamiento, como el factoring, pero tales instrumentos deben verse como complementarios del crédito bancario tradicional, no como sustitutos.

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