14 Noviembre 2003 Seguir en 
Buenos Aires.- La industria argentina mantiene una importante capacidad instalada ociosa, que le permitirá seguir aumentando su producción aun sin nuevas inversiones en maquinaria y equipos, según un informe de la Unión Industrial Argentina (UIA).
El estudio, elaborado para la central fabril por el economista Javier González Fraga, indica que un 63,2% de las empresas fabriles sigue trabajando en niveles inferiores a su capacidad instalada máxima, mientras que el 36,8% restante ya alcanzó el ciento por ciento.
De los que todavía no tocaron ese techo productivo, el 62,5% utiliza entre el 60% y el 80% de su capacidad; en tanto que el 29,2% trabaja entre el 80% y el 99%, y sólo un 8,3 moviliza menos del 60%.
El informe, para el que se consultó a 40 ejecutivos de distintos rubros del sector, sostiene que, en comparación con el mes anterior se observa un crecimiento en el número de empresas que tienen mayor porcentaje de capacidad ociosa, y evalúa que la cifra continúa la tendencia registrada a lo largo del año.Además, el trabajo de la UIA estima que el 36,8% de las empresas aumentó sus ventas al mercado interno en setiembre respecto de agosto, mientras que el 52,6% no registró variaciones.
Las exportaciones también resultaron favorecidas en el mes, luego de que se volvió a registrar entre los encuestados un saldo positivo del 26,3% a favor del incremento en las exportaciones.
Ganaron menos
Donde sí cambió la tendencia fue en los márgenes de rentabilidad de las empresas manufactureras, que se redujeron en más casos de los que aumentaron (28,9% contra 21,1%) por primera vez en el año.
Respecto del nivel de stocks, el informe arroja que el 45,9% de las empresas aumentó sus stocks de productos terminados en setiembre de 2003 contra el mes anterior, y que un 32,4% aumentó su stock de insumos.
En el informe, González Fraga advirtió: "en el actual contexto de normalización económica, el mejoramiento de la capacidad competitiva originado en la devaluación va a ir perdiendo fuerza, ya que es inevitable que la moneda vaya recuperando paulatinamente su valor".
Por ello, el economista solicitó que se revise la relación comercial con Brasil en el Mercosur, que se mejore el acceso a mercados para los exportadores, y que se disminuya la presión impositiva sobre la industria. (Télam)
El estudio, elaborado para la central fabril por el economista Javier González Fraga, indica que un 63,2% de las empresas fabriles sigue trabajando en niveles inferiores a su capacidad instalada máxima, mientras que el 36,8% restante ya alcanzó el ciento por ciento.
De los que todavía no tocaron ese techo productivo, el 62,5% utiliza entre el 60% y el 80% de su capacidad; en tanto que el 29,2% trabaja entre el 80% y el 99%, y sólo un 8,3 moviliza menos del 60%.
El informe, para el que se consultó a 40 ejecutivos de distintos rubros del sector, sostiene que, en comparación con el mes anterior se observa un crecimiento en el número de empresas que tienen mayor porcentaje de capacidad ociosa, y evalúa que la cifra continúa la tendencia registrada a lo largo del año.Además, el trabajo de la UIA estima que el 36,8% de las empresas aumentó sus ventas al mercado interno en setiembre respecto de agosto, mientras que el 52,6% no registró variaciones.
Las exportaciones también resultaron favorecidas en el mes, luego de que se volvió a registrar entre los encuestados un saldo positivo del 26,3% a favor del incremento en las exportaciones.
Ganaron menos
Donde sí cambió la tendencia fue en los márgenes de rentabilidad de las empresas manufactureras, que se redujeron en más casos de los que aumentaron (28,9% contra 21,1%) por primera vez en el año.
Respecto del nivel de stocks, el informe arroja que el 45,9% de las empresas aumentó sus stocks de productos terminados en setiembre de 2003 contra el mes anterior, y que un 32,4% aumentó su stock de insumos.
En el informe, González Fraga advirtió: "en el actual contexto de normalización económica, el mejoramiento de la capacidad competitiva originado en la devaluación va a ir perdiendo fuerza, ya que es inevitable que la moneda vaya recuperando paulatinamente su valor".
Por ello, el economista solicitó que se revise la relación comercial con Brasil en el Mercosur, que se mejore el acceso a mercados para los exportadores, y que se disminuya la presión impositiva sobre la industria. (Télam)







