03 Noviembre 2003 Seguir en 
Producción periodística: Ricardo Reinoso
La Primera Comunión figura entre los acontecimientos familiares y sociales más importantes que se producen durante la última mitad del año. Se calcula que alrededor de 30.000 niños tucumanos cumplirán, hasta diciembre, con el ritual católico de iniciación a la Cena del Señor. Y este emotivo hecho religioso tiene también su costado económico, ya que la tradición impone el uso de vestimenta especial y la familia realiza un festejo.
Se estima que en total, por adquisición de bienes y contratación de servicios, se movilizan alrededor de 6 millones de pesos anuales en este rubro, a pesar de que el poder adquisitivo de la población ha disminuido sensiblemente.
"Hace por lo menos cinco años que viene disminuyendo la venta de indumentaria para la Primera Comunión. Pero igual la gente se las ingenia. Aquí, por ejemplo, van dejando anticipos muy chicos, de cinco o de diez pesos, hasta que completan el pago; otros compran con tarjeta", contó Elsa, empleada de un comercio céntrico. A su juicio, otro de los factores que hizo disminuir las ventas fue que algunos colegios religiosos imponen, como único atuendo para la ceremonia, el uniforme escolar.
Una posibilidad de abaratar costos consiste en aprovechar las ofertas que disponen las grandes tiendas en este rubro.
Fechas y santos
Desde que se amplió el número de fechas propicias para hacer la Primera Comunión, se descomprimió la atención al público, que antes se aglomeraba en los negocios del rubro tres días al año: el 24 de setiembre, otra fecha en noviembre, y el 8 de diciembre.
"Ahora hay comuniones en las fiestas de San Roque, de la Virgen de Fátima, de San Ramón... y para casi todos los santos", afirmó la vendedora, quien tiene las esperanzas puestas en las ventas que se prevén para este mes y para diciembre.
Como una manera de economizar, el público a veces recurre a la ropa de fabricación boliviana, según dijo Elsa, aunque después el vestido no pueda volver a usarse. "Son de nylon. Los nuestros, en cambio, son de linón y se pueden usar para otras fiestas; por ejemplo, si se le cambia el cinto blanco por uno de color", indicó.
Confección a medida
Quienes prefieren hacer confeccionar el vestido de Primera Comunión con una modista, deberán contar con unos $ 100 o más, según la tela a emplear y el modelo elegido.
"El linón de algodón es un poco caro, mientras que el raso y el voile tienen un precio más accesible -explicó una modista consultada por este diario-. Si el vestido va con forro, también se incrementa el costo". Por ejemplo, para una niña de estatura media se necesitan dos metros de tela doble ancho, adornos, tira bordada o de broderie, todo lo cual suma entre $ 45 y $ 50; el metro y medio de forro cuesta $ 15, y la mano de obra entre $ 40 y $ 50.
Por el lado de las estampitas, una de las casas más tradicionales buscó adecuarse a la menor capacidad de compra del público, incorporando una novedad: las estampas preimpresas, que se completan a mano con los datos del niño. Cuesta $ 3 el paquete de 25 tarjetas.
Estampitas económicas
"Aumentó muchísimo la variedad de modelos de estampas. Ahora el cliente tiene mucho para elegir, porque hay más de 300 modelos, en todos los precios", afirmó Miguel Molina, de La Casa de la Tarjeta. Cuando se prefiere encargar estampas impresas con el nombre del niño, la fecha y el nombre de la parroquia, la oferta más económica es de $ 10 por cada 25 unidades.
"Los precios están más accesibles que otros años. Para los chicos, la estampa forma parte de la expectativa que tienen en esta fecha y también un lindo recuerdo -opinó Molina-. Otros artículos que compra el público, más que nada para regalar, son los álbumes de fotos de comunión, que cuestan entre $ 20 y $ 25".
Comida y diversión
Al igual que en los cumpleaños infantiles, ahora la Primera Comunión se puede festejar en casa o en un salón con todo incluido, donde los costos resultan medianamente accesibles. Una fiesta para 30 chicos, que incluye servicio de catering (sándwiches, pizzas o panchos y otros bocados dulces y salados, helados y gaseosa), juegos recreativos, peloteros y animadoras, se cotiza a unos $ 200 como mínimo.
Aparte hay que llevar la torta, que para esa cantidad de gente debe ser de 4 kilos. Una torta de calidad media, que consiste en un bizcochuelo de vainilla relleno con dulce leche, crema con frutillas y mousse de chocolate, con cobertura de merengue blanco y volados amarillos, vale $ 32.
Otro aspecto a tener en cuenta es el de las fotos y la filmación. En el caso de las fotos se debe calcular cuántas harán falta para documentar debidamente la ocasión y luego optar por un tamaño. Por ejemplo, las 36 fotos de 13 x 18 valen $ 108 ($ 3 cada una), mientras que la misma cantidad, en formato 15 x 22 suma $ 126 ($ 3,50 cada una).
En la filmación, lo que define el costo es el tiempo y la calidad de edición. Puede variar entre $ 60 y $ 120. La tarifa más cara incluye una entrevista previa en la escuela con el niño y sus compañeros, y en casa con familiares o amigos. Luego se filma parte de la misa, la fiesta, y se hace una edición donde se agregan fotos de los primeros años del niño, como introducción.
En definitiva, hay diversas formas de encarar el festejo de una comunión, aunque lo esencial -como se sabe- es el encuentro íntimo del niño con Dios; y eso, naturalmente, no supone ningún costo.
GLOBOS Y PIÑATAS
Crece la tendencia de alquilar juegos inflables para entretener a los niños
Quienes prefieren organizar la fiesta de comunión en casa y quieren proporcionarles a los chicos algún divertimento especial, cuentan con diversas opciones en el mercado. Una es el alquiler de juegos inflables, algo que se va difundiendo cada vez más en nuestro medio. Hoy el usuario dispone de numerosas posibilidades en cuanto a diseños y tamaños. Entre los preferidos por los niños se destacan los castillos, las junglas, los cocodrilos, el perro dálmata, el gusano y el oso. Estos modelos, por sus dimensiones, resultan apropiados para chicos desde un año de edad, hasta seis o siete. Los toboganes, en forma de barco y otros diseños, son aptos para niños más grandes, de hasta 10 y 11 años. Pueden jugar entre diez y doce niños al mismo tiempo. La empresa contratada lo instala y deja una persona al cuidado de los niños, durante las tres horas que dura el servicio. Los precios oscilan entre los $ 40 y los $ 60, según el tamaño del juego.
Los especialistas en animar fiestas son cada vez más requeridos por la gente
Así como la oferta de alquiler de juegos inflables resulta abundante hoy en nuestro medio, según se puede comprobar al consultar las páginas de avisos clasificados de nuestro diario, también ha crecido de manera notable la variedad de servicios de animación para fiestas infantiles. Se pueden contratar marionetistas y titiriteros, payasos, magos y otros shows. Hay especialistas que ofrecen "juegos creativos", malabares e imitaciones a personajes de la televisión o a cantantes favoritos de los chicos. Las tarifas de estos artistas son similares a las que registran los juegos inflables, es decir entre $ 40 y $ 60, según la duración y complejidad del entretenimiento.
La Primera Comunión figura entre los acontecimientos familiares y sociales más importantes que se producen durante la última mitad del año. Se calcula que alrededor de 30.000 niños tucumanos cumplirán, hasta diciembre, con el ritual católico de iniciación a la Cena del Señor. Y este emotivo hecho religioso tiene también su costado económico, ya que la tradición impone el uso de vestimenta especial y la familia realiza un festejo.
Se estima que en total, por adquisición de bienes y contratación de servicios, se movilizan alrededor de 6 millones de pesos anuales en este rubro, a pesar de que el poder adquisitivo de la población ha disminuido sensiblemente.
"Hace por lo menos cinco años que viene disminuyendo la venta de indumentaria para la Primera Comunión. Pero igual la gente se las ingenia. Aquí, por ejemplo, van dejando anticipos muy chicos, de cinco o de diez pesos, hasta que completan el pago; otros compran con tarjeta", contó Elsa, empleada de un comercio céntrico. A su juicio, otro de los factores que hizo disminuir las ventas fue que algunos colegios religiosos imponen, como único atuendo para la ceremonia, el uniforme escolar.
Una posibilidad de abaratar costos consiste en aprovechar las ofertas que disponen las grandes tiendas en este rubro.
Fechas y santos
Desde que se amplió el número de fechas propicias para hacer la Primera Comunión, se descomprimió la atención al público, que antes se aglomeraba en los negocios del rubro tres días al año: el 24 de setiembre, otra fecha en noviembre, y el 8 de diciembre.
"Ahora hay comuniones en las fiestas de San Roque, de la Virgen de Fátima, de San Ramón... y para casi todos los santos", afirmó la vendedora, quien tiene las esperanzas puestas en las ventas que se prevén para este mes y para diciembre.
Como una manera de economizar, el público a veces recurre a la ropa de fabricación boliviana, según dijo Elsa, aunque después el vestido no pueda volver a usarse. "Son de nylon. Los nuestros, en cambio, son de linón y se pueden usar para otras fiestas; por ejemplo, si se le cambia el cinto blanco por uno de color", indicó.
Confección a medida
Quienes prefieren hacer confeccionar el vestido de Primera Comunión con una modista, deberán contar con unos $ 100 o más, según la tela a emplear y el modelo elegido.
"El linón de algodón es un poco caro, mientras que el raso y el voile tienen un precio más accesible -explicó una modista consultada por este diario-. Si el vestido va con forro, también se incrementa el costo". Por ejemplo, para una niña de estatura media se necesitan dos metros de tela doble ancho, adornos, tira bordada o de broderie, todo lo cual suma entre $ 45 y $ 50; el metro y medio de forro cuesta $ 15, y la mano de obra entre $ 40 y $ 50.
Por el lado de las estampitas, una de las casas más tradicionales buscó adecuarse a la menor capacidad de compra del público, incorporando una novedad: las estampas preimpresas, que se completan a mano con los datos del niño. Cuesta $ 3 el paquete de 25 tarjetas.
Estampitas económicas
"Aumentó muchísimo la variedad de modelos de estampas. Ahora el cliente tiene mucho para elegir, porque hay más de 300 modelos, en todos los precios", afirmó Miguel Molina, de La Casa de la Tarjeta. Cuando se prefiere encargar estampas impresas con el nombre del niño, la fecha y el nombre de la parroquia, la oferta más económica es de $ 10 por cada 25 unidades.
"Los precios están más accesibles que otros años. Para los chicos, la estampa forma parte de la expectativa que tienen en esta fecha y también un lindo recuerdo -opinó Molina-. Otros artículos que compra el público, más que nada para regalar, son los álbumes de fotos de comunión, que cuestan entre $ 20 y $ 25".
Comida y diversión
Al igual que en los cumpleaños infantiles, ahora la Primera Comunión se puede festejar en casa o en un salón con todo incluido, donde los costos resultan medianamente accesibles. Una fiesta para 30 chicos, que incluye servicio de catering (sándwiches, pizzas o panchos y otros bocados dulces y salados, helados y gaseosa), juegos recreativos, peloteros y animadoras, se cotiza a unos $ 200 como mínimo.
Aparte hay que llevar la torta, que para esa cantidad de gente debe ser de 4 kilos. Una torta de calidad media, que consiste en un bizcochuelo de vainilla relleno con dulce leche, crema con frutillas y mousse de chocolate, con cobertura de merengue blanco y volados amarillos, vale $ 32.
Otro aspecto a tener en cuenta es el de las fotos y la filmación. En el caso de las fotos se debe calcular cuántas harán falta para documentar debidamente la ocasión y luego optar por un tamaño. Por ejemplo, las 36 fotos de 13 x 18 valen $ 108 ($ 3 cada una), mientras que la misma cantidad, en formato 15 x 22 suma $ 126 ($ 3,50 cada una).
En la filmación, lo que define el costo es el tiempo y la calidad de edición. Puede variar entre $ 60 y $ 120. La tarifa más cara incluye una entrevista previa en la escuela con el niño y sus compañeros, y en casa con familiares o amigos. Luego se filma parte de la misa, la fiesta, y se hace una edición donde se agregan fotos de los primeros años del niño, como introducción.
En definitiva, hay diversas formas de encarar el festejo de una comunión, aunque lo esencial -como se sabe- es el encuentro íntimo del niño con Dios; y eso, naturalmente, no supone ningún costo.
GLOBOS Y PIÑATAS
Crece la tendencia de alquilar juegos inflables para entretener a los niños
Quienes prefieren organizar la fiesta de comunión en casa y quieren proporcionarles a los chicos algún divertimento especial, cuentan con diversas opciones en el mercado. Una es el alquiler de juegos inflables, algo que se va difundiendo cada vez más en nuestro medio. Hoy el usuario dispone de numerosas posibilidades en cuanto a diseños y tamaños. Entre los preferidos por los niños se destacan los castillos, las junglas, los cocodrilos, el perro dálmata, el gusano y el oso. Estos modelos, por sus dimensiones, resultan apropiados para chicos desde un año de edad, hasta seis o siete. Los toboganes, en forma de barco y otros diseños, son aptos para niños más grandes, de hasta 10 y 11 años. Pueden jugar entre diez y doce niños al mismo tiempo. La empresa contratada lo instala y deja una persona al cuidado de los niños, durante las tres horas que dura el servicio. Los precios oscilan entre los $ 40 y los $ 60, según el tamaño del juego.
Los especialistas en animar fiestas son cada vez más requeridos por la gente
Así como la oferta de alquiler de juegos inflables resulta abundante hoy en nuestro medio, según se puede comprobar al consultar las páginas de avisos clasificados de nuestro diario, también ha crecido de manera notable la variedad de servicios de animación para fiestas infantiles. Se pueden contratar marionetistas y titiriteros, payasos, magos y otros shows. Hay especialistas que ofrecen "juegos creativos", malabares e imitaciones a personajes de la televisión o a cantantes favoritos de los chicos. Las tarifas de estos artistas son similares a las que registran los juegos inflables, es decir entre $ 40 y $ 60, según la duración y complejidad del entretenimiento.







