02 Noviembre 2003 Seguir en 
En el mundo el sistema capitalista no funciona, sino tiene un mercado de capitales pujante y eficiente que brinde financiamiento más barato a las empresas. Basta seguir la recuperación incipiente de la economía en los Estados Unidos a partir de las bajísimas tasas, que está pactando para reactivar.
Este año el sistema bursátil argentino fue el refugio para miles de ahorristas en una pizarra de cotizaciones -reducida- en el número de las compañías que listan. Esto no es lo mejor porque suele conducir -con tanta liquidez- a la sobrevaloración de las pocas acciones cotizantes.
Por esto, es oportuno usar herramientas, como promover el ingreso de las pequeñas y medianas empresas, subvencionando el costo de entrada y mantenimiento en la oferta pública, durante los primeros años en que se acercan al mercado. Nada menos que para abrir su capital y financiarse con socios accionistas en vez de acreedores.
En los principales centros financieros, lo que ayuda a la liquidez es que haya un beneficio para negociar dentro de un mercad. En vez de quedar en desventaja, como suele ocurrir aquí entre las empresas abiertas y cerradas.
Una alternativa que comenzó a evaluar el Gobierno nacional es la desgravación en el impuesto a las ganancias del capital proveniente de la venta de acciones, siempre que esta se realice en los mercados autorizados, donde cada operación se concierta, registra, liquida y publica, a viva voz o por medios electrónicos. Esto hace a la transparencia y a la seguridad, que le permitieron a la Bolsa marcar la diferencia con el sistema financiero.
Beneficios fiscales
Los países que crecen y entusiasman al mercado de capitales adoptan beneficios fiscales para los inversores, a través de reducir el impuesto a las ganancias o de diferirlo en la medida en que se invierta en los mercados. Con los resultados de 2003, la Bolsa se ubica en la mejor conveniencia de tiempo y lugar, en muchos años, para hacerlo.
Por otra parte, asumió la Gobernación de la Provincia José Alperovich, con un mensaje inaugural que dejó buena expectativa y provocó adhesiones. Para percibir lo que se propone, es necesario conocer su interpretación de lo ocurrido estos años. Fue protagonista de la última década y ahora plantea objetivos loables para la gobernabilidad, a los que les faltó precisiones sobre el alcance de las medidas. Tucumán aguardaba este mensaje esperanzador, que sólo con certezas podrá vencer las dudas.as
Este año el sistema bursátil argentino fue el refugio para miles de ahorristas en una pizarra de cotizaciones -reducida- en el número de las compañías que listan. Esto no es lo mejor porque suele conducir -con tanta liquidez- a la sobrevaloración de las pocas acciones cotizantes.
Por esto, es oportuno usar herramientas, como promover el ingreso de las pequeñas y medianas empresas, subvencionando el costo de entrada y mantenimiento en la oferta pública, durante los primeros años en que se acercan al mercado. Nada menos que para abrir su capital y financiarse con socios accionistas en vez de acreedores.
En los principales centros financieros, lo que ayuda a la liquidez es que haya un beneficio para negociar dentro de un mercad. En vez de quedar en desventaja, como suele ocurrir aquí entre las empresas abiertas y cerradas.
Una alternativa que comenzó a evaluar el Gobierno nacional es la desgravación en el impuesto a las ganancias del capital proveniente de la venta de acciones, siempre que esta se realice en los mercados autorizados, donde cada operación se concierta, registra, liquida y publica, a viva voz o por medios electrónicos. Esto hace a la transparencia y a la seguridad, que le permitieron a la Bolsa marcar la diferencia con el sistema financiero.
Beneficios fiscales
Los países que crecen y entusiasman al mercado de capitales adoptan beneficios fiscales para los inversores, a través de reducir el impuesto a las ganancias o de diferirlo en la medida en que se invierta en los mercados. Con los resultados de 2003, la Bolsa se ubica en la mejor conveniencia de tiempo y lugar, en muchos años, para hacerlo.
Por otra parte, asumió la Gobernación de la Provincia José Alperovich, con un mensaje inaugural que dejó buena expectativa y provocó adhesiones. Para percibir lo que se propone, es necesario conocer su interpretación de lo ocurrido estos años. Fue protagonista de la última década y ahora plantea objetivos loables para la gobernabilidad, a los que les faltó precisiones sobre el alcance de las medidas. Tucumán aguardaba este mensaje esperanzador, que sólo con certezas podrá vencer las dudas.as







