31 Octubre 2003 Seguir en 
Los Angeles.- Fuertes vientos continuaron afectando la lucha contra los devastadores incendios de California, aunque los pronósticos de ligeras lluvias en los próximos días dieron algo de esperanza a los 12.000 bomberos y a millones de habitantes amenazados por el fuego. Los 18 focos ya incendiaron unos 2.500 kilómetros cuadrados; destruyeron más de 2.500 hogares; se cobraron 20 vidas -entre ellas la de un bombero- y redujeron pueblos enteros a restos humeantes.
En Lake Arrowhead, en las montañas de San Bernardino, 350 hogares resultaron destruidos por las llamas que, alimentadas por miles de pinos alcanzaron hasta 100 metros de altura. Este hecho impidió la intervención de aviones y helicópteros en el combate contra el fuego, que se extiende desde la frontera mexicana hasta 100 kilómetros al norte de Los Angeles, y que ya obligó a evacuar a más de 100.000 personas.
Las llamas también llegaron a los suburbios de San Diego y de Los Angeles, por lo que hubo que cerrar la ruta interestatal 5, que constituye el eje norte-sur del oeste de Estados Unidos.
Impacto político
Los incendios también han atizado una tormenta política en el Estado de California. Muchos habitantes se han quejado de la lentitud con la que el gobierno de gobernador saliente, Gray Davis, ha reaccionado para afrontar el desastre. El fuego ha consumido unas 270.000 hectáreas y hasta ahora no puede decirse que esté bajo control. La lucha contra las llamas cuesta diariamente unos U$S 9 millones y, en más de una semana, ronda ya los U$S 100 millones.
Fuentes del gobierno consideran que el gasto tendrá un fuerte impacto en el ya devastado presupuesto del Estado que, antes de que se produjera el desastre, ya afrontaba un déficit de U$S 38.000 millones. El mal manejo del erario público le costó el mes pasado el puesto a Davis, quien fue desalojado del gobierno en un proceso de referéndum, del que resultó electo gobernador el actor Arnold Schwarzenegger. (Télam/Reuter)
En Lake Arrowhead, en las montañas de San Bernardino, 350 hogares resultaron destruidos por las llamas que, alimentadas por miles de pinos alcanzaron hasta 100 metros de altura. Este hecho impidió la intervención de aviones y helicópteros en el combate contra el fuego, que se extiende desde la frontera mexicana hasta 100 kilómetros al norte de Los Angeles, y que ya obligó a evacuar a más de 100.000 personas.
Las llamas también llegaron a los suburbios de San Diego y de Los Angeles, por lo que hubo que cerrar la ruta interestatal 5, que constituye el eje norte-sur del oeste de Estados Unidos.
Impacto político
Los incendios también han atizado una tormenta política en el Estado de California. Muchos habitantes se han quejado de la lentitud con la que el gobierno de gobernador saliente, Gray Davis, ha reaccionado para afrontar el desastre. El fuego ha consumido unas 270.000 hectáreas y hasta ahora no puede decirse que esté bajo control. La lucha contra las llamas cuesta diariamente unos U$S 9 millones y, en más de una semana, ronda ya los U$S 100 millones.
Fuentes del gobierno consideran que el gasto tendrá un fuerte impacto en el ya devastado presupuesto del Estado que, antes de que se produjera el desastre, ya afrontaba un déficit de U$S 38.000 millones. El mal manejo del erario público le costó el mes pasado el puesto a Davis, quien fue desalojado del gobierno en un proceso de referéndum, del que resultó electo gobernador el actor Arnold Schwarzenegger. (Télam/Reuter)







