30 Octubre 2003 Seguir en 
Los Angeles.- Unos 12.000 bomberos continuaban ayer luchando contra 17 focos de incendio en el sur del Estado norteamericano de California, que ya han destruido 2.000 casas y causado daños por unos U$S 4.000 millones. Las autoridades buscan a dos individuos sospechosos de haber provocado la mayoría de los incendios que ayer, pese a que el "viento del diablo" amainó, amenazaban zonas no afectadas por efecto de los cambiantes vientos que llegan desde el océano Pacífico.
Con ayuda de retratos hablados y con el apoyo de una recompensa de U$S 60.000, la policía busca a supuestos culpables de la mayoría de estos fuegos. Según testigos, un individuo de unos 20 años y otro con aspecto de "hippie" que se movilizaban en una camioneta arrojaron el sábado objetos encendidos sobre una zona forestal en San Bernardino. Desde entonces, el fuego ha consumido más de 240.000 hectáreas desde la frontera con México hasta el norte de Los Angeles. Los incendiarios podrían recibir penas de hasta 24 años de cárcel.
Nuevos vientos que cambiaban frecuentemente de dirección han puesto en peligro localidades montañosas con vegetación reseca y, por lo tanto, muy combustibles. La localidad de deportes invernales Lake Arrowhead, en San Bernardino -al este de Los Angeles-, ya no puede ser salvada, estimaron las autoridades. Las temperaturas ligeramente más frías poco pudieron contribuir en la lucha contra 17 grandes focos de fuego.
La prioridad es salvar vidas
La prioridad de los bomberos es ahora salvar vidas humanas. Se teme que la cifra de víctimas aumente en estos días porque muchos habitantes podrían haber sido sorprendidos en sus viviendas por el fuego que se expanden con rapidez, o podrían haber sido alcanzados en su huida. Más de 50.000 personas abandonaron hasta ayer sus casas y varios miles fueron albergados en refugios de emergencia. El gobernador electo de California, Arnold Schwarzenegger, viajó a Washington para pedir más ayuda federal a fin de paliar los daños. Washington prevé un desembolso de U$S 500 millones para la región, declarada zona de catástrofe.
Orden terminante
En el barrio elegante de Stevenson Ranch, en la margen norte de Los Angeles, la policía instó a miles de personas a abandonar sus casas en el plazo de 15 minutos. Al este de San Bernardino fueron evacuados los 20.000 habitantes de la localidad de Big Bear. Según los bomberos, un gran foco de fuego al norte de Los Angeles estaría en un 25% bajo control. En las playas del sur desde California caía una lluvia de cenizas procedente de los incendios en el interior. (DPA)
Con ayuda de retratos hablados y con el apoyo de una recompensa de U$S 60.000, la policía busca a supuestos culpables de la mayoría de estos fuegos. Según testigos, un individuo de unos 20 años y otro con aspecto de "hippie" que se movilizaban en una camioneta arrojaron el sábado objetos encendidos sobre una zona forestal en San Bernardino. Desde entonces, el fuego ha consumido más de 240.000 hectáreas desde la frontera con México hasta el norte de Los Angeles. Los incendiarios podrían recibir penas de hasta 24 años de cárcel.
Nuevos vientos que cambiaban frecuentemente de dirección han puesto en peligro localidades montañosas con vegetación reseca y, por lo tanto, muy combustibles. La localidad de deportes invernales Lake Arrowhead, en San Bernardino -al este de Los Angeles-, ya no puede ser salvada, estimaron las autoridades. Las temperaturas ligeramente más frías poco pudieron contribuir en la lucha contra 17 grandes focos de fuego.
La prioridad es salvar vidas
La prioridad de los bomberos es ahora salvar vidas humanas. Se teme que la cifra de víctimas aumente en estos días porque muchos habitantes podrían haber sido sorprendidos en sus viviendas por el fuego que se expanden con rapidez, o podrían haber sido alcanzados en su huida. Más de 50.000 personas abandonaron hasta ayer sus casas y varios miles fueron albergados en refugios de emergencia. El gobernador electo de California, Arnold Schwarzenegger, viajó a Washington para pedir más ayuda federal a fin de paliar los daños. Washington prevé un desembolso de U$S 500 millones para la región, declarada zona de catástrofe.
Orden terminante
En el barrio elegante de Stevenson Ranch, en la margen norte de Los Angeles, la policía instó a miles de personas a abandonar sus casas en el plazo de 15 minutos. Al este de San Bernardino fueron evacuados los 20.000 habitantes de la localidad de Big Bear. Según los bomberos, un gran foco de fuego al norte de Los Angeles estaría en un 25% bajo control. En las playas del sur desde California caía una lluvia de cenizas procedente de los incendios en el interior. (DPA)







