28 Octubre 2003 Seguir en 
Bagdad.- Una serie de cinco atentados suicidas sincronizados dejó ayer al menos 40 muertos y más de 200 heridos en Bagdad, entre policías y civiles, además de un soldado estadounidense. Los blancos de estos ataques con bomba perpetrados por la resistencia iraquí fueron la sede de la Cruz Roja y cuatro puestos policiales. El personal de la organización humanitaria ya comenzó a retirarse del país árabe, dada la falta de seguridad. Sin embargo, el presidente de EE.UU., George W. Bush, afirmó que con estos hechos, la resistencia iraquí muestra su desesperación. "Cuanto más progreso alcanzamos en el terreno, más desesperados están estos asesinos, porque ellos no pueden soportar la idea de una sociedad libre", dijo, y reiteró su decisión de mantener la ocupación militar del país árabe para restaurar la paz y la urbanidad.
Lluvia de misiles
Un sexto atentado contra una estación de policía fue evitado. El autor, un hombre con pasaporte sirio, resultó herido en un tiroteo y se encuentra bajo custodia policial, dijo un vocero del Consejo de Gobierno provisorio iraquí. Además, la resistencia protagonizó ayer al menos tres ataques con cohetes contra sedes de las fuerzas estadounidenses y hoteles de lujo de la capital iraquí, según un vocero militar norteamericano y los propios periodistas alojados en el Sheraton de Bagdad. El Palacio de la Conferencia frente al hotel Al Rashid, sede del gobierno provisorio iraquí, también recibió los disparos de los cohetes, al igual que el establecimiento de cinco estrellas Al Mansur Meliá, abandonado tras la guerra. El hotel Rashid fue atacado también el domingo con misiles, cuando en su interior se encontraba el subsecretario de defensa estadounidense, Paul Wolfowitz. Un soldado estadounidense murió y al menos una decena de personas resultaron heridas en este episodio. Un tercer cohete impactó ayer en las cercanías de los hoteles Sheraton y Palestina, donde se aloja la mayoría de los corresponsales extranjeros en Bagdad.
Reuniones de Bremer
La serie de ataques, lanzada en el primer día del mes sagrado islámico del Ramadán, se registró en menos de dos horas y se constituyó en el hecho más sangriento desde que comenzó la ocupación estadounidense, hace seis meses.
En Washington, la autoridad estadounidense de Irak, Paul Bremer, tiene en carpeta una serie de reuniones con altos funcionarios civiles y con el jefe de las operaciones militares en Irak, el general John Abizaid, para analizar los pasos a tomar para enfrentar la ola de atentados en ese país. Según expertos, la oleada de atentados parece tener la marca de la red Al Qaeda, por la sincronización de los ataques y por la capacidad en materia de logística. Se sabe que permanentemente ingresan a Irak activistas islámicos desde Arabia Saudita. (Reuter/Télam)
Nuevas bases de Al Qaeda
La red Al Qaeda que lidera Osama Bin Laden se está replegando hacia el desierto del Sahara, según varias fuentes, donde dispone de más de 6 millones de kilómetros cuadrados que escapan del control de cualquier estado de la región. "El desierto de Mali se ha convertido en una de las bases de repliegue de Al Qaeda", asegura un alto mando argelino. (Especial)
Lluvia de misiles
Un sexto atentado contra una estación de policía fue evitado. El autor, un hombre con pasaporte sirio, resultó herido en un tiroteo y se encuentra bajo custodia policial, dijo un vocero del Consejo de Gobierno provisorio iraquí. Además, la resistencia protagonizó ayer al menos tres ataques con cohetes contra sedes de las fuerzas estadounidenses y hoteles de lujo de la capital iraquí, según un vocero militar norteamericano y los propios periodistas alojados en el Sheraton de Bagdad. El Palacio de la Conferencia frente al hotel Al Rashid, sede del gobierno provisorio iraquí, también recibió los disparos de los cohetes, al igual que el establecimiento de cinco estrellas Al Mansur Meliá, abandonado tras la guerra. El hotel Rashid fue atacado también el domingo con misiles, cuando en su interior se encontraba el subsecretario de defensa estadounidense, Paul Wolfowitz. Un soldado estadounidense murió y al menos una decena de personas resultaron heridas en este episodio. Un tercer cohete impactó ayer en las cercanías de los hoteles Sheraton y Palestina, donde se aloja la mayoría de los corresponsales extranjeros en Bagdad.
Reuniones de Bremer
La serie de ataques, lanzada en el primer día del mes sagrado islámico del Ramadán, se registró en menos de dos horas y se constituyó en el hecho más sangriento desde que comenzó la ocupación estadounidense, hace seis meses.
En Washington, la autoridad estadounidense de Irak, Paul Bremer, tiene en carpeta una serie de reuniones con altos funcionarios civiles y con el jefe de las operaciones militares en Irak, el general John Abizaid, para analizar los pasos a tomar para enfrentar la ola de atentados en ese país. Según expertos, la oleada de atentados parece tener la marca de la red Al Qaeda, por la sincronización de los ataques y por la capacidad en materia de logística. Se sabe que permanentemente ingresan a Irak activistas islámicos desde Arabia Saudita. (Reuter/Télam)
Nuevas bases de Al Qaeda
La red Al Qaeda que lidera Osama Bin Laden se está replegando hacia el desierto del Sahara, según varias fuentes, donde dispone de más de 6 millones de kilómetros cuadrados que escapan del control de cualquier estado de la región. "El desierto de Mali se ha convertido en una de las bases de repliegue de Al Qaeda", asegura un alto mando argelino. (Especial)







