La izquierda se alzó con el triunfo en Colombia

La derrota en el referéndum abre varios signos de interrogación respecto de la política económica del gobierno.

28 Octubre 2003
Bogotá.- Con la renuncia, ayer, del ministro del Interior, Fernando Londoño, el gobierno de Alvaro Uribe comenzó a sentir los primeros coletazos del fin de semana negro que le tocó vivir en materia electoral. Londoño se adjudicó la responsabilidad total por el traspié en el referéndum del sábado, que no alcanzó el umbral electoral del 25% del electorado para aprobar las 15 propuestas de reforma constitucional deseadas por el gobierno.
La derrota en el referéndum abre varios signos de interrogación respecto de la política económica del gobierno. Mientras los opositores sostienen que el mensaje es de rechazo al modelo, los oficialistas afirman que haber logrado más de 5 millones de votos a favor de medidas tan impopulares como las que incluía el referéndum, le da a Uribe la posibilidad de ejecutar un "plan B".

Situación inédita
En las elecciones regionales del domingo, la anunciada derrota de los partidos tradicionales a manos de los candidatos de izquierda quedó demostrada con los triunfos de Luis Eduardo Garzón en Bogotá y de Angelino Garzón en el departamento del Valle. Con Garzón en la alcaldía bogotana, Colombia experimentará un esquema inédito: el de un gobernador de izquierda en la capital del país y un político de derecha en la jefatura del Estado. El Polo Democrático Independiente (PDI), al que pertenecen los dos Garzón, triunfó también en Barranquilla, cuarta ciudad de importancia en el país.

Perdieron los extremos
El histórico triunfo de la izquierda representa no sólo un revés para Uribe sino también para las FARC, el grupo que durante cuatro décadas ha alentado una guerra con el argumento de que en Colombia la oposición sólo es posible ejercerla a través de las armas. Según analistas, los extremos quedaron golpeados porque la gente se la jugó por el centro con programas sociales. La derecha "uribista" y la izquierda radical fueron derrotados, al igual que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el intervencionismo de Estados Unidos. La decisión de elegir a la izquierda para gobernar en las regiones la convierte, por primera vez, en una alternativa real de poder en un país dominado históricamente por la derecha. (Télam/DPA)

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