28 Octubre 2003 Seguir en 
El presidente del CART, César Paz, calificó de "excelente zafra" a la campaña azucarera que concluyó este fin de semana en la provincia. El domingo dejó de moler el ingenio Santa Rosa, con lo cual concluyó en forma definitiva por este año el proceso productivo de azúcar en Tucumán. La fábrica, que pertenece al grupo Estofán, elaboró unas 55.000 toneladas de azúcar, volumen que excede en un 42% a las 38.500 toneladas que esta planta obtuvo en la campaña 2002.
Finalmente, y según datos provisorios del CART, en Tucumán se fabricaron casi 1.097.000 toneladas de azúcar, un 20% más que las 914.000 toneladas de la campaña anterior y un 14% más que las 958.000 toneladas que había pronosticado para este año la Estación Experimental.
Paz ponderó la buena tarea desarrollada por los ingenios, que, en la presente campaña, fueron objeto de inversiones para mejorar su productividad. También reconoció el buen estado de la caña de azúcar. "El sector azucarero está mejorando", precisó.
El incremento de la producción de azúcar en Tucumán obliga a los factores -industriales y cañeros- a replantear los esquemas de comercialización sobre la marcha. Así, a las 160.000 toneladas de azúcar que se habían fijado para que exporte el país hubo que adicionarles otras 50.000 toneladas más, que se enviarían al exterior antes de fin de año. Los industriales están convencidos de que con este volumen será suficiente para llegar sin excedentes a la próxima zafra, porque se insiste en que un stock de 100.000 toneladas es normal para iniciar un proceso productivo.
El problema, según lo vislumbran también los cañeros, es que el año próximo Tucumán podría alcanzar un récord productivo de caña, que podría traducirse en una sobreoferta de unas 300.000 toneladas de azúcar que habría que exportar.
La exportación
Los cañeros quieren vender los excedentes al exterior, pero participando de los precios que se obtengan. Esto irrita a los industriales, que no están dispuestos a cederles a los productores los beneficios de la cuota americana. A través de este esquema, los ingenios pueden exportar azúcar crudo en cuotas a Estados Unidos, que paga a razón de U$S 400 la tonelada, un negocio jugoso que obtienen quienes se sacrifican vendiendo al poco tentador mercado libre. La industria quiere exportar 100.000 toneladas apenas comience la próxima zafra para evitar sofocones, y los ingenios grandes proponen retener ahora azúcar de todo el mundo para este propósito.
Finalmente, y según datos provisorios del CART, en Tucumán se fabricaron casi 1.097.000 toneladas de azúcar, un 20% más que las 914.000 toneladas de la campaña anterior y un 14% más que las 958.000 toneladas que había pronosticado para este año la Estación Experimental.
Paz ponderó la buena tarea desarrollada por los ingenios, que, en la presente campaña, fueron objeto de inversiones para mejorar su productividad. También reconoció el buen estado de la caña de azúcar. "El sector azucarero está mejorando", precisó.
El incremento de la producción de azúcar en Tucumán obliga a los factores -industriales y cañeros- a replantear los esquemas de comercialización sobre la marcha. Así, a las 160.000 toneladas de azúcar que se habían fijado para que exporte el país hubo que adicionarles otras 50.000 toneladas más, que se enviarían al exterior antes de fin de año. Los industriales están convencidos de que con este volumen será suficiente para llegar sin excedentes a la próxima zafra, porque se insiste en que un stock de 100.000 toneladas es normal para iniciar un proceso productivo.
El problema, según lo vislumbran también los cañeros, es que el año próximo Tucumán podría alcanzar un récord productivo de caña, que podría traducirse en una sobreoferta de unas 300.000 toneladas de azúcar que habría que exportar.
La exportación
Los cañeros quieren vender los excedentes al exterior, pero participando de los precios que se obtengan. Esto irrita a los industriales, que no están dispuestos a cederles a los productores los beneficios de la cuota americana. A través de este esquema, los ingenios pueden exportar azúcar crudo en cuotas a Estados Unidos, que paga a razón de U$S 400 la tonelada, un negocio jugoso que obtienen quienes se sacrifican vendiendo al poco tentador mercado libre. La industria quiere exportar 100.000 toneladas apenas comience la próxima zafra para evitar sofocones, y los ingenios grandes proponen retener ahora azúcar de todo el mundo para este propósito.







