27 Octubre 2003 Seguir en 
Washington/Bagdad.- El presidente George W. Bush afirmó que Estados Unidos no se dejará intimidar ni confundir por atentados como el que ayer sufrió el hotel Rashid de Bagdad, donde se encontraba el subsecretario de Defensa, Paul Wolfowitz, quien resultó ileso.
En su discurso radial de los domingos, Bush aseguró que Estados Unidos y sus aliados no permitirán que Irak vuelva a ser "hogar de la tiranía y el terror o una amenaza para el mundo", en alusión al abatido gobierno de Saddam Hussein."Vamos a ser pacientes y decididos", afirmó el presidente de EEUU. "Después de haber liberado a Irak de un brutal tirano; vamos a estar del lado del pueblo iraquí, hasta que el país tenga más estabilidad, seguridad y paz", agregó.
Unos ocho cohetes -de tipo Katiusha y otros- fueron disparados contra el hotel Rashid, uno de los más fuertemente custodiados de la capital iraquí. Wolfowitz, quien salió ileso, apareció luego ante los periodistas confuso y tembloroso indicando que un estadounidense habría muerto y habría varias personas más heridas. Luego aseguró que la intervención de policías iraquíes fue decisiva para evitar que el atentado fuera aún más grave, ya que impidieron el uso de más misiles.
Por su parte, el administrador estadounidense de la ocupación en Irak, Paul Bremer, señaló que aun la eventual captura de Saddam Hussein no detendrá los ataques antiestadounidenses en ese país. Pero, apuntó, esa eventual captura será útil, porque representará el fin de un sueño para los partidarios del régimen despuesto por la invasión liderada por EEUU.
En tanto, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, indicó estar sorprendido por la extensión de los ataques contra militares de su país en Irak, tras el fin oficial de las hostilidades que declaró el pasado 1 de mayo el presidente Bush."No contamos con que sería tan intensivo y duraría tanto", dijo Powell tras el ataque al hotel Rashid de Bagdad. "El presidente Bush siempre subrayó que la guerra mundial contra el terrorismo durará mucho tiempo", recordó Powell, no obstante, y señaló que EEUU debe pasar una larga y dura prueba.
Protesta
En tanto, decenas de miles de manifestantes desfilaron ayer en Washington y en San Francisco para rechazar la ocupación estadounidense de Irak y exigir la vuelta a casa de 130.000 soldados norteamericanos desplegados en ese país del Golfo Pérsico.
El retorno de las tropas fue la principal demanda formulada al presidente Bush, durante la mayor protesta en este país desde la invasión a Irak, según la CNN norteamericana y la BBC británica.
Los manifestantes reclamaban también en favor de la paz, la reducción del gasto militar y la creación de empleo, además de fustigar a Bush. (DPA-Reuter-Télam-SNI).-
En su discurso radial de los domingos, Bush aseguró que Estados Unidos y sus aliados no permitirán que Irak vuelva a ser "hogar de la tiranía y el terror o una amenaza para el mundo", en alusión al abatido gobierno de Saddam Hussein."Vamos a ser pacientes y decididos", afirmó el presidente de EEUU. "Después de haber liberado a Irak de un brutal tirano; vamos a estar del lado del pueblo iraquí, hasta que el país tenga más estabilidad, seguridad y paz", agregó.
Unos ocho cohetes -de tipo Katiusha y otros- fueron disparados contra el hotel Rashid, uno de los más fuertemente custodiados de la capital iraquí. Wolfowitz, quien salió ileso, apareció luego ante los periodistas confuso y tembloroso indicando que un estadounidense habría muerto y habría varias personas más heridas. Luego aseguró que la intervención de policías iraquíes fue decisiva para evitar que el atentado fuera aún más grave, ya que impidieron el uso de más misiles.
Por su parte, el administrador estadounidense de la ocupación en Irak, Paul Bremer, señaló que aun la eventual captura de Saddam Hussein no detendrá los ataques antiestadounidenses en ese país. Pero, apuntó, esa eventual captura será útil, porque representará el fin de un sueño para los partidarios del régimen despuesto por la invasión liderada por EEUU.
En tanto, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, indicó estar sorprendido por la extensión de los ataques contra militares de su país en Irak, tras el fin oficial de las hostilidades que declaró el pasado 1 de mayo el presidente Bush."No contamos con que sería tan intensivo y duraría tanto", dijo Powell tras el ataque al hotel Rashid de Bagdad. "El presidente Bush siempre subrayó que la guerra mundial contra el terrorismo durará mucho tiempo", recordó Powell, no obstante, y señaló que EEUU debe pasar una larga y dura prueba.
Protesta
En tanto, decenas de miles de manifestantes desfilaron ayer en Washington y en San Francisco para rechazar la ocupación estadounidense de Irak y exigir la vuelta a casa de 130.000 soldados norteamericanos desplegados en ese país del Golfo Pérsico.
El retorno de las tropas fue la principal demanda formulada al presidente Bush, durante la mayor protesta en este país desde la invasión a Irak, según la CNN norteamericana y la BBC británica.
Los manifestantes reclamaban también en favor de la paz, la reducción del gasto militar y la creación de empleo, además de fustigar a Bush. (DPA-Reuter-Télam-SNI).-







