Cuestionan cómo se renegocia la deuda

El martes pasado, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, detalló la propuesta del gobierno de Néstor Kirchner a los acreedores alemanes.

26 Octubre 2003
Francfort.- La oferta de renegociación que el gobierno argentino está realizando a tenedores de bonos públicos en Europa es peor de lo que se temía. En la práctica significa una pérdida del 90% del capital invertido, según los análisis de bancos y de acreedores alemanes.
El martes pasado, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, detalló la propuesta del gobierno de Néstor Kirchner a los acreedores alemanes. Uno de los bancos que mostró su disconformidad fue el Hypo-Vereinsbank, uno de los líderes en la renegociación de los bonos argentinos.
En la reciente reunión del Fondo Monetario Internacional (FMI) celebrada en Dubai, la administración de Kirchner afirmó que la quita sería del 75%. A igual cálculo llegó Adam Lerrick, el negociador jefe del ABRA (Argentine Bonds Restructuring Agency), que aglutina a una parte importante de los acreedores privados afectados en Alemania.
Lerrick adelantó que rechazarán la oferta argentina, de acuerdo con declaraciones efectuadas al periódico "Sueddeutsche Zeitung". El plan presentado por Nielsen en esta ciudad llamó la atención y produjo carcajadas, confesó el ejecutivo.

Cambio de reglas
El plan argentino incluiría un cambio de bonos que, si bien respeta el valor nominal de los títulos, cambia radicalmente las condiciones. Las tasas de interés se ubicarán entre 0,5% y 1,5% pero a un plazo muy prolongado de entre 20 y 42 años.
"Como estos títulos nuevos serán negociados en los mercados de capitales con un riesgo altísimo, pese a mantener el valor nominal al día siguiente de su emisión caerán a niveles muy bajos", señalaron al diario "FAZ" las fuentes que asistieron a la reunión de Nielsen con representantes de los bancos, entre ellos el Deutsche Bank y el DZ-Bank.
En el peor de los casos, la pérdida de la inversión puede llegar incluso al 96%, según los cálculos bancarios. La conclusión a la que llegan los expertos financieros es que el corte de capital es sustancialmente peor de lo que temían los acreedores. (DPA)

Tamaño texto
Comentarios