Se ablandan las restricciones del embargo a Cuba

La medida aprobada por el Senado norteamericano le impide al gobierno incoporar fondos para restringir los viajes a la isla.

23 Octubre 2003
WASHINGTON.- Los opositores al embargo a Cuba obtuvieron el jueves una victoria en el Senado de Estados Unidos, al aprobarse una enmienda que relaja las restricciones de viajes a la isla caribeña, pese a la amenaza de la Casa Blanca de vetar la iniciativa.
La enmienda Craig-Dorgan fue aprobada en una votación oral, al fracasar por una votación de 59-36 un intento de utilizar una moción de procedimiento para derrotar la iniciativa.
La propuesta no elimina la prohibición en sí, pero le deniega al gobierno fondos para implementarla. El presidente George W. Bush nunca ha tenido que ejercer el veto durante su gobierno.
Los opositores al embargo argumentan que la prohibición de viajes ha fracasado en su su propósito de desplazar del poder al presidente de la nación antillana, Fidel Castro, y es ambigua ya que los estadounidenses sí pueden viajar a otros países que Estados Unidos considera hostiles, como Corea del Norte e Irán.
"Durante 40 años hemos dicho: 'sanciones', y por 40 años no ha funcionado", dijo Mike Enzi, un legislador republicano de Wyoming quien es uno de los seis copatrocinadores de la enmienda.
El voto en el senado es significativo porque en el pasado quienes apoyan el embargo --principalmente la poderosa comunidad de cubanos exiliados que reside en el sur del estado de Florida-- habían logrado evitar que el senado votara sobre el tema de los viajes.
La Cámara de Representantes aprobó el 9 de septiembre una enmienda idéntica, por un margen de 227 votos a favor y 188 en contra. Las enmiendas son parte de un proyecto legislativo más amplio, que aprueba fondos para los departamentos de Transporte y del Tesoro.
El hecho de que las propuestas de ambas cámaras sean iguales aumenta las posibilidades que la versión final pueda quedar incluida en el texto final del proyecto, pero la Casa Blanca ha dicho que está dispuesta a vetar toda la legislación si contiene lenguaje referente a Cuba.
El presidente George W. Bush no ha dado señales de querer relajar el embargo. Al contrario, el pasado 10 de octubre anunció que había instruido aumentar los esfuerzos para detectar viajeros ilegales a la isla caribeña de gobierno comunista.
Solo algunas categorías de viajeros, entre los que se hallan los periodistas, congresistas y empresarios, pueden viajar legalmente a Cuba, pero decenas de miles más lo hacen a través de México y Canadá, exponiéndose a multas hasta de 7.500 dólares si son detectados.
Los opositores al embargo piensan que el voto de ambas cámaras, por amplios márgenes, será una señal de que ha llegado el momento de cambiar la política hacia Cuba.
"Creo que el voto de hoy envía un fuerte mensaje que estamos encaminados para ganar en este asunto", dijo Byron Dorgan, un senador demócrata de Dakota del Norte que durante el breve debate atacó duramente al Departamento de Seguridad Interna por utilizar recursos para atrapar viajeros ilegales, en vez de terroristas.
"Es extravagante. No se comprende", dijo.
Los que apoyan la prohibición de viajes argumentan que los turistas, al acudir a hoteles exclusivos para turistas y a las playas, interactúan poco con los locales como para democratizar el país.
La Casa Blanca dijo en un comunicado, en el que amenazó con recurrir al veto, que los viajes a Cuba son una fuente de dólares que ayudan a un "régimen desesperado y represivo".(REUTER)

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