Notorio repunte en la actividad del comercio

Unánimes quejas por la proliferación de vendedores ambulantes en las peatonales tucumanas.

21 Octubre 2003
El tradicional homenaje a las madres transformó (durante la semana pasada) al "veranito" que venía beneficiando al comercio de esta capital (desde principios de este año), en un verdadero verano.
Durante varios días previos al Día de la Madre, la actividad comercial se incrementó notablemente con relación a la de 2002 y, en determinados rubros, hasta en un 50%, como lo destacó Manuel Calviño, gerente de una reconocida tienda del minicentro.
En el rubro de tarjetas recordatorias el crecimiento de las ventas se aproximó al 40%, según señaló el empresario Miguel Molina, propietario de una firma reconocida hace décadas en San Miguel de Tucumán. También se registró un incremento similar en la venta de artículos de perfumería, florería y regalería en general. La encargada de una perfumería y regalería calificó las ventas de este año como excepcionales, en relación con las poco relevantes de 2002.
Algo menor, 30%, fue la suba registrada en el rubro de indumentaria, aunque ciertos propietarios de boutiques y lencerías coincidieron en que la demanda no fue la esperada.
También fue importante el crecimiento en las ventas del rubro calzados. Según Roberto Hurtado, copropietario de una cadena de zapaterías, la diferencia positiva respecto del año pasado fue del 20%, con precios iguales o ligeramente superiores a los de 2002.
El gerente de otra importante cadena de zapaterías consideró que el aumento de las ventas, durante la semana última, llegó al 30%, pero indicó que la actividad fue superior en todos los rubros y no tan sólo en damas.
En la mayoría de los casos, los comerciantes y vendedores señalaron que cada vez se resalta más la búsqueda de artículos económicos, cualquiera que fuese la celebración que convoque a los compradores.

Queja generalizada
En lo que sí hubo unanimidad -durante la compulsa de LA GACETA-, fue en las quejas que realizaron los comerciantes sobre la proliferación de vendedores ambulantes que se adueñaron en los últimos días de las calles del microcentro y que perjudicó el movimiento de la gente. Distintas fueron las denominaciones para un fenómeno que se viene acentuando en los últimos años. "Desorden", "caos", "una verdadera vergüenza", o "una muestra más de la incapacidad de los gobernantes", dijeron los empresarios.

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