21 Octubre 2003 Seguir en 
LA PAZ.- Los campesinos del altiplano andino dieron una tregua de 90 días al nuevo presidente boliviano, Carlos Mesa, para que se anule la privatización de empresas y se sancione una nueva ley de hidrocarburos a fin de recuperar la explotación de gas, la principal riqueza del país. En un masivo acto en la Plaza San Francisco, en el centro de La Paz, sorpresivamente se presentó el mandatario para escuchar las demandas indígenas. Varios de los principales dirigentes del reciente alzamiento popular dejaron claro que si no se cumplían sus reivindicaciones, volverían a las calles. Mesa se encontró con la concentración al concluir una misa en memoria a los caídos durante la revuelta que culminó con el derrocamiento, el viernes, del ex presidente, Gonzalo Sánchez de Lozada.
Con un lenguaje claro y sencillo, Mesa les aseguró que convocaría a un referéndum vinculante sobre la explotación del gas. "Ustedes dicen que no se venda el gas, pero tenemos que escuchar a todos los bolivianos", dijo el presidente para reiterar la idea del referéndum.
El mandatario también prometió hacer todo lo posible para ayudar al sector más golpeado de Bolivia, el campesinado, en el que 9 de cada 10 personas viven en extrema pobreza. "Nos instruyó a que nos preocupemos, además de la estabilidad económica, del empleo, de los ingresos y de las urgencias sociales", dijo el flamante ministro de Desarrollo Económico, Javier Nogales, ex funcionario del Banco Mundial. El gabinete está compuesto en su mayoría por políticos independientes, tecnócratas y dos indígenas. (Reuter/Télam)
Con un lenguaje claro y sencillo, Mesa les aseguró que convocaría a un referéndum vinculante sobre la explotación del gas. "Ustedes dicen que no se venda el gas, pero tenemos que escuchar a todos los bolivianos", dijo el presidente para reiterar la idea del referéndum.
El mandatario también prometió hacer todo lo posible para ayudar al sector más golpeado de Bolivia, el campesinado, en el que 9 de cada 10 personas viven en extrema pobreza. "Nos instruyó a que nos preocupemos, además de la estabilidad económica, del empleo, de los ingresos y de las urgencias sociales", dijo el flamante ministro de Desarrollo Económico, Javier Nogales, ex funcionario del Banco Mundial. El gabinete está compuesto en su mayoría por políticos independientes, tecnócratas y dos indígenas. (Reuter/Télam)







