20 Octubre 2003 Seguir en 
Una joven de entre 20 y 25 años fue encontrada sin vida en la madrugada de ayer en Camino del Perú al 1.100, con múltiples fracturas en el cuerpo y con el cráneo aplastado. Por las características de los golpes, la Policía piensa que se trató de un choque.
La chica, que hasta anoche no había sido identificada, llevaba una blusa celeste y blanca, pantalón de jean y medias blancas, y había perdido el calzado, posiblemente a raíz del golpe.
Lo extraño es que nadie vio el accidente; no se escucharon ruidos; no quedaron huellas de frenadas en la calzada, ni restos de sangre. Tampoco se sabe dónde está el conductor.
A la víctima se le tomaron las huellas digitales y se emitió una circular para alertar sobre personas desaparecidas u obtener datos del conductor.
La Policía acudió al lugar porque recibió una denuncia anónima. Cuando llegaron al lugar, los efectivos encontraron el cadáver debajo de una camioneta Ford estacionada en la vereda oeste del Camino del Perú al 1.100. Juan Jesús Juárez, dueño de la camioneta, se enteró del hecho por los policías, que le tocaron la puerta poco antes del amanecer. Su vecina, Margarita Balderrama, tampoco escuchó un solo ruido. "Ni los perros ladraron", dijo.
En el lugar se encontraron restos de vidrio diseminados en 100 metros a la redonda y un trozo de carrocería bordó.
En el procedimiento intervino personal al mando del subcomisario Ramón Vargas, 2º jefe de la comisaría de Cebil Redondo.
A pocas cuadras de donde apareció el cuerpo, se produjo un accidente ayer a las 17.30. La moto en la que iba Ramón Romano, de unos 20 años, chocó contra el Renault 9, un remise de "5 Estrellas" conducido por Héctor Molina, de 34 años, en Camino del Perú al 1.400. Ambos vehículos circulaban de sur a norte. Según testigos, el remise intentó girar en "U", y la moto se "tragó" el costado izquierdo del auto. Romano fue trasladado al hospital Padilla, con lesiones leves. Este procedimiento estuvo a cargo del oficial Eduardo Urueña.
La chica, que hasta anoche no había sido identificada, llevaba una blusa celeste y blanca, pantalón de jean y medias blancas, y había perdido el calzado, posiblemente a raíz del golpe.
Lo extraño es que nadie vio el accidente; no se escucharon ruidos; no quedaron huellas de frenadas en la calzada, ni restos de sangre. Tampoco se sabe dónde está el conductor.
A la víctima se le tomaron las huellas digitales y se emitió una circular para alertar sobre personas desaparecidas u obtener datos del conductor.
La Policía acudió al lugar porque recibió una denuncia anónima. Cuando llegaron al lugar, los efectivos encontraron el cadáver debajo de una camioneta Ford estacionada en la vereda oeste del Camino del Perú al 1.100. Juan Jesús Juárez, dueño de la camioneta, se enteró del hecho por los policías, que le tocaron la puerta poco antes del amanecer. Su vecina, Margarita Balderrama, tampoco escuchó un solo ruido. "Ni los perros ladraron", dijo.
En el lugar se encontraron restos de vidrio diseminados en 100 metros a la redonda y un trozo de carrocería bordó.
En el procedimiento intervino personal al mando del subcomisario Ramón Vargas, 2º jefe de la comisaría de Cebil Redondo.
A pocas cuadras de donde apareció el cuerpo, se produjo un accidente ayer a las 17.30. La moto en la que iba Ramón Romano, de unos 20 años, chocó contra el Renault 9, un remise de "5 Estrellas" conducido por Héctor Molina, de 34 años, en Camino del Perú al 1.400. Ambos vehículos circulaban de sur a norte. Según testigos, el remise intentó girar en "U", y la moto se "tragó" el costado izquierdo del auto. Romano fue trasladado al hospital Padilla, con lesiones leves. Este procedimiento estuvo a cargo del oficial Eduardo Urueña.
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