Un buen beso desata sensaciones de deseo ardiente

Un buen beso desata sensaciones de deseo ardiente

"El beso transmite cosas que no se pueden lograr con las palabras", afirmó a LA GACETA la bióloga Sheril Kirshenbaum, autora del best seller "La ciencia del beso: lo que nuestros labios nos están diciendo".

CALIDEZ Y BIENESTAR. El beso es un factor fundamental en las relaciones afectivas: ayuda a descubrir si existe -o no- compatibilidad con la pareja. GENTILEZA COCA COLA CALIDEZ Y BIENESTAR. El beso es un factor fundamental en las relaciones afectivas: ayuda a descubrir si existe -o no- compatibilidad con la pareja. GENTILEZA COCA COLA

Un buen beso puede quedar registrado de por vida en nuestra memoria. Tanta es la carga energética que transmite que hasta puede determinar la compatibilidad o no de una persona con otra. Es la química, como generalmente definimos. "El beso puede transmitir cosas que no se pueden lograr con las palabras. Por eso siempre vamos a necesitar de los besos", dice Sheril Kirshenbaum, una bióloga estadounidense de la Universidad de Texas y autora del best seller "La ciencia del beso: lo que nuestros labios nos están diciendo".

Kirshenbaum llegó a la Argentina en el marco del lanzamiento de Coca Cola Life, un nuevo producto de una de las compañías líderes en el rubro bebidas que eligió la metáfora del beso para su campaña internacional. En la oportunidad, la bióloga habló con LA GACETA respecto de las sensaciones que nos producen internamente cada beso que damos.

- Existen investigadores que claman que hay que salvar el beso porque está en vía de extinción. ¿Cree que esto es así?

-No, no es así. El beso nunca fue tan popular como ahora. ¿Por qué alguien podría pensar eso? El beso puede transmitir cosas que las palabras no logran hacerlo. Por eso siempre vamos a necesitar de esos besos.

-¿Cómo se mantiene la química del beso? ¿Por qué besamos de una forma siendo novios y de otra cuando estamos casados?

-Cuando empiezo una relación, el beso se constituye en una prueba muy importante para determinar el grado de compatibilidad que tenemos con la otra persona. Un neurotransmisor -la dopamina- genera esa sensación de bienestar, de anhelo con el otro, que también reacciona con la novedad. Si esta novedad se pierde con el tiempo, la gente puede caer en el error de dejar de besarse. No hay que caer en ese error. La dopamina nos genera esa sensación de deseo ardiente y otro neurotransmisor, la serotonina, nos lleva a tener pensamientos incesantes hacia otra persona, sobre todo si es nueva.

-¿Cómo puede mantenerse la llama, la fogosidad del beso?

- El beso también dispara la hormona llamada oxitocina, vinculada con el amor. Es la que nos permite identificar el apego que tenemos hacia una persona determinada y la que nos mantiene aferrado a una relación en el tiempo. El beso transmite la sensación de cercanía, de proximidad, de calidez. Por eso es tan importante que pongamos todos nuestros sentidos a funcionar. Muchas parejas, con el tiempo, dejan de saludarse, de darse un beso cuando se encuentran o cuando se despiden. Y eso hace que se vayan distanciando emocionalmente. Insisto: es importante conservar esas pequeñas grandes cosas en la relación, esos besos constantes que son necesarios darlos cuando me despido por la mañana de mi pareja. Son los que mantienen vivo el amor.

-¿El beso tiene género? ¿Por qué se dice que el hombre es el que espera que la mujer tome la iniciativa?

-Esa es una conducta que observamos en nuestras investigaciones. Con el tiempo, los hombres dejan de recordar el mejor beso, de darlos. Las parejas que se besan más son las que, generalmente, construyen una mejor relación y las que se sienten más contentas, más felices. La investigación también reveló que más de la mitad de los hombres y de las mujeres dejaron una relación a raíz de un mal beso. En consecuencia, el beso se convierte en un factor fundamental dentro de las relaciones afectivas.

-¿Cómo queda en el recuerdo un buen beso?

-El primer beso que damos no está basado en la técnica. Es el que damos a alguien con quien sentimos cierta conexión y todos nuestros sentidos intervienen en él. Pero un buen beso constituye una manera importante para determinar si la persona que tenemos enfrente tiene compatibilidad genética con nosotros; si puede llegar a constituirse en una buena pareja.

-¿Qué elementos llevaron a determinar sus percepciones del beso en la investigación?

-En mi libro cuento que tomé la mayor parte de los estudios científicos existentes. Organicé un análisis con un equipo de neurociencia, en la Universidad de Nueva York, sobre la modificación que el beso produce en el cerebro. El estudio trata de mostrar cómo reacciona el cerebro a las imágenes del beso, con imágenes cerebrales en base a ondas magnéticas. Este estudio se hace en forma individual. No se puede poner a dos personas en la máquina. Y vamos registrando las respuestas que obtenemos de la reacción.

-¿Quiere decir que el beso pega primero en el cerebro y luego en el corazón?

-No. Entender el aspecto científico del acto no excluye la magia del beso. Al contrario, permite que entendamos con más profundidad por qué el beso es tan especial.

- ¿El beso tiene determinada intensidad según el momento que atravesamos?

-Por supuesto. Hay diferencias entre un adolescente y un adulto, ya que se producen modificaciones en nuestros labios con los cambios hormonales, con el mayor o menor grado de estrógenos circulando y que hacen que los labios cambien de tamaño. Pero en cualquier momento de la vida, los labios tienen una cantidad impresionante de terminaciones nerviosas. Con apenas un roce transmiten muchísima información al cerebro. Y la sensación suele ser placentera.

-Hay quienes dicen que los latinos son más fogosos que el resto de la población al momento de besar…

-He escuchado eso. Tal vez sea así, y creo que en la cultura latina el beso ocupa un lugar muy importante. Quizás ese pueda ser el factor diferencial.

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Razones para besarse

- Desestresa.- Un buen beso disminuye los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y estimula la liberación de oxitocina, presente en buenas dosis en momentos claves de nuestra vida como el parto, el amamantamiento, y también en el orgasmo.

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- Cambia el semblante.- El besar baja la presión arterial y cambia el semblante de una persona de negativo a positivo.

- Rejuvenece.- Ayuda a prevenir la formación de arrugas en la piel y hasta estimula su regeneración. Por eso se afirma que tiene efectos rejuvenecedores en la persona.

- Adelgaza.- Un solo beso pone en acción 35 músculos. Además el ritmo cardíaco se acelera y todo el cuerpo se inquieta. El resultado: con sólo  "piquito" en un minuto pueden quemarse hasta 10 calorías, y con un beso apasionado, entre 26 y 41 calorías, según algunas investigaciones.

- Estimula sexualmente.- El cocktel de estrógenos y testosterona que se libera es abrumador y como la sangre está que bulle, llega a esos rincones del cuerpo que nos activan para el amor. 


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