¿Dos pachamamas?: polémica en la fiesta de Amaicha del Valle

“Esta celebración le pertenece a la comunidad”, remarcó María Eva Pastrana, quien por segunda vez consecutiva asumió como Pachamama. Denuncia de irregularidades por parte de la elegida.

NUEVO MANDATO. A sus 75 años, Eva fue reelegida para asumir el compromiso de guiar a su comunidad y presidir los rituales de agradecimiento. NUEVO MANDATO. A sus 75 años, Eva fue reelegida para asumir el compromiso de guiar a su comunidad y presidir los rituales de agradecimiento. LA GACETA / FOTOS DE SANTIAGO GIMÉNEZ
Hace 3 Hs

Eran las 12 de ayer cuando María Eva Pastrana, electa Pachamama 2026 por segundo año consecutivo, llegó a la Casa de Gobernanza de los Amaichas, en Amaicha del Valle. No había en su rostro la euforia que suele acompañar los rituales de asunción. Tampoco la distensión propia de una celebración popular. Su gesto era contenido, medido, con una tensión apenas disimulada que contrastaba con las comparsas, las coplas y el movimiento constante de cámaras y celulares. Algo no estaba saliendo como lo habían previsto.

El equipo de LA GACETA que se encontraba en el lugar, se abrió paso entre bailarines, bombos y fotógrafos más atentos al símbolo que a la persona. Ante la consulta directa de uno de nuestros periodistas, la Pachamama le susurró al oído una invitación. “Buscame en el predio que hay algo malo que quiero que se enteren; aquí en Amaicha todo se está prendiendo fuego”, advirtió. Recién cerca de las 15.45, luego de la ceremonia, concedió la entrevista, pero no en el escenario ni en la plaza: pidió trasladarse a la oficina del cacique. Quería, dijo, una conversación extensa y sin interferencias.

El lugar era pequeño. Un escritorio de madera ocupaba el centro y detrás, apoyada contra una ventana que apenas dejaba pasar luz por una cortina se desplegaba una bandera whipala que aportaba color a un ambiente sobrio. El contraste con el exterior era notorio: a pocos metros, el Carnaval seguía con música y gritos; dentro, el silencio era compacto, casi inesperado. Allí, acompañada por Humberto “Beto” Andrade, coordinador protocolar y miembro de la comunidad, María Eva habló sin elevar la voz, pero con firmeza.

DESDE LA RAÍZ. Este evento consolida a la provincia como referente de la cultura viva en el Norte Argentino. DESDE LA RAÍZ. Este evento consolida a la provincia como referente de la cultura viva en el Norte Argentino.

“Es un poco sorprendente el segundo mandato de la Pachamama porque siempre se hacen los cambios año a año”-comenzó y explicó que la reelección no es la norma, aunque existen antecedentes en momentos de crisis- “La Pachamama se debe a la comunidad indígena u originaria, y esta vez me tocó a mí porque la comunidad no está pasando por momentos gratos ni de armonía con nuestro gobierno del estado”, sostuvo.

Legitimidad

El eje de su planteo fue el conflicto de legitimidad que atraviesa a la comunidad. Según su versión, el actual delegado comunal, Paul Caillou, se autoproclamó cacique sin respetar los tiempos y mecanismos establecidos por la Constitución Política interna. “Se autoproclama cacique sin elección, trae gente que no es propia para tener mucho apoyo”, afirmó. Para ella, el único cacique legítimo es Horacio Díaz, quien ella sostiene que es el único elegido por el pueblo “con las cosas que corresponden como comunidad indígena”.

ALEGRÍA.  La Pachamama simboliza  fertilidad, protección y abundancia ALEGRÍA. La Pachamama simboliza fertilidad, protección y abundancia

De acuerdo con su relato, el conflicto se agravó cuando Caillou, quien había sido suspendido por un año por el anterior gobierno indígena por “faltas de respeto”, organizó una asamblea paralela un día antes de la elección oficial del 25 de mayo y se proclamó autoridad en el predio de la Pachamama. Desde entonces, sostiene, conviven dos estructuras: la reconocida por la comunidad y otra impulsada por el delegado, con su propio Consejo de Ancianos y su propia Pachamama, identificada como Olga Pastrana.

“Esta celebración le pertenece a la comunidad originaria; el gobierno del estado no es que no queramos compartir, pero no que tomen decisiones ellos, porque vamos perdiendo la cultura y la ancestralidad al imponernos qué hacer”, expresó. Durante la jornada, explicó, existía la posibilidad de que asumieran dos Pachamamas. “Iban a ser dos, pero parece que las autoridades del estado frenaron eso para que no hubiera violencia”, señaló. Según su relato, Caillou formó su propio consejo de Ancianos quien nombró a Olga Pastrana como su Pachamama.

RECUERDOS. El público disfrutó de las tradiciones típicas de la festividad. RECUERDOS. El público disfrutó de las tradiciones típicas de la festividad.

La tensión no es solo simbólica. María Eva indicó que el delegado llevó la disputa a la Justicia en Monteros, denunciando al cacique Díaz. “La comunidad indígena está denunciada y enjuiciada por el delegado comunal”, dijo.

Sin embargo, aclaró que su posición no apunta a la confrontación directa. “Tendríamos que tener valentía y dejar el orgullo y la soberbia. Si nos sentamos a conversar, no sería difícil solucionar esto”, reflexionó.

Mientras la entrevista concluía, el sonido lejano de los bombos volvía a filtrarse por la ventana. Afuera continuaba el festejo. Adentro, quedaba planteada una disputa que excede lo ceremonial y que, según las palabras de la propia Pachamama, definirá no solo quién ocupa un cargo, sino cómo se gobierna una comunidad que se asume histórica y singular dentro de la provincia.

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