19 Octubre 2003 Seguir en 
En expectativas económicas, el sector productivo de Tucumán se podría dividir en dos grandes grupos generales. Por un lado, están los sojeros; por el otro está el resto, entre los que se incluyen, en orden de mejores perspectivas, los azucareros, los citricultores, los industriales en general y los agricultores que no producen granos, caña ni limones. De lo que ocurra con las lluvias en la provincia de aquí en más dependerá que la euforia que hoy viven los productores de soja por la creciente escalada de los precios internacionales se plasme en una notable mejora en los ingresos de este sector. "Hay exitismo puro en la visión que se tiene de la soja. Al igual que sucede con la percepción que hoy la mayoría de los argentinos tiene respecto del presidente (Néstor) Kirchner, a la soja hoy nadie le ve fallas", graficó el consultor agropecuario Oscar Ricci. Sin embargo, no escapa a las generales de la ley de todo cultivo. Sin agua, sin lluvias, no existe el negocio, y los pronósticos no son los más alentadores en la provincia. "Pero si llueve bien, en Tucumán se sembrará soja hasta en el pavimento", advirtió Ricci.
A los azucareros las ilusiones se les fueron cayendo a medida que iba creciendo la producción de azúcar de este año. Con más de 120.000 toneladas elaboradas por encima de las calculadas para esta zafra, hoy el cielo de la actividad presenta algunas nubes que no existían hace sólo un mes. Sin embargo, se hicieron importantes inversiones en renovar el cañaveral y hay proyectos de gastar buen dinero para seguir mejorando los ingenios. Pero más allá de que el año agrícola sea bueno o no, todos, absolutamente todos los azucareros saben que en el año próximo habrá una buena cantidad de azúcar excedente que deberá ser exportada si se quiere mantener un nivel de precios internos decoroso que justifique que la actividad sea la única en el país en contar con protección arancelaria. "Estamos hablando de que se deberá exportar unas 300.000 toneladas de azúcar, aunque el volumen se irá ajustando a medida que avance la zafra", calculó el productor cañero Otto Gramajo.
Los citricultores no quieren ceder ni un centímetro en el prestigio ganado con la calidad de sus limones. Pese a que no todos ganaron igual en este sector, existe el convencimiento de que la actividad merece seguir recibiendo inversiones. No fue poco haber logrado ingresar este año a Japón con la fruta, y para consolidar este mercado se está trabajando mucho en la actividad.
Más allá de las buenas posibilidades que brinda la economía al campo, el sector espera que ceda un poco la presión fiscal de que es objeto. "Vamos a luchar por la eliminación de las retenciones a las exportaciones agrícolas, para que se unifique el IVA y por lograr el ajuste por inflación para las empresas agropecuarias", señaló el nuevo titular de la Sociedad Rural de Tucumán, Víctor Pereyra. Otro de los objetivos de las autoridades que acaban de asumir en la entidad ruralista es continuar con las gestiones para que se erradique el abigeato en la provincia y se impulse la ganadería, de forma que esta actividad sea segura y rentable.
En la industria la situación es más delicada. La falta de acuerdo entre el gobierno nacional y las empresas prestadoras de servicios públicos por las tarifas comienzan a resentir el nivel de inversiones en estos sectores, y ya no sólo peligra el suministro de gas para las industrias sino también el de electricidad. "Toda inversión está frenada en la actividad industrial hasta que no se resuelvan estos problemas. Prima la cautela, porque hay muchas cuestiones pendientes de resolver en la economía del país", dijo el presidente de la Unión Industrial de Tucumán, Fernando Allena, para quien el retorno del crédito bancario es fundamental para las empresas.
Industrias
*Si no se garantiza la energía no habrá inversiones
Las industrias no tienen crédito, así que muchos emprendimientos productivos, especialmente los pequeños y medianos, están frenados.
*Los industriales confían en las promesas del gobernador electo José Alperovich, que en cuanta reunión tuvo con empresarios dijo que pondrá "alfombra roja" a todo aquel que produzca y brinde empleos.
*Esperan que Alperovich encabece las gestiones para hacer previsible la actividad industrial. Esas gestiones -dicen- deben estar orientadas a que se garantice el suministro de gas y electricidad a las empresas.
*Todas las inversiones previstas en la industria están suspendidas. No se puede apostar si no se sabe si habrá energía.
*Además, si la reactivación económica se mantiene, no llegarán a la provincia las potenciales nuevas inversiones. Hoy por hoy, si de región se trata, Salta, Catamarca, Jujuy o Santiago del Estero son más tentadoras que Tucumán en el plano energético.
Alta rentabilidad
En la provincia, la soja es el cultivo del momento
*En el campo todos quieren producir soja este año. La caña avanzó algo sobre los terrenos con la oleaginosa, pero los que cedieron están ahora arrepentidos.
*No hay posibilidad de lograr un cultivo de granos responsable este año en Tucumán, con una adecuada rotación con el maíz.
*Los precios de la soja superan los 200 dólares por tonelada y se cree que podrían subir más aún. Es el cultivo del momento y ningún otro lo supera en rentabilidad.
*En Tucumán se quieren sembrar 240.000 hectáreas, más que en cualquier año anterior, y se busca desesperadamente avanzar sobre los territorios de las provincias vecinas.
*En Salta se propician desmontes sin piedad y ya hay algunas denuncias de sectores ecologistas por el impacto que este avance podría tener en el ecosistema de esa provincia.
*Los que apuestan a la soja saben que el panorama de lluvias "no pinta bien" en la región. Pero se consuelan pensando que en la campaña pasada las expectativas eran grandes y luego la seca hizo perder la mitad de la cosecha. Ahora los sojeros van de "punto", o sea que al menos no habrá decepciones.
Citrus y otros
Los productores de limón seguirán apostando fuerte
*Los citricultores están molestos por el trato que les dispensa el Senasa. Tras el "blanqueo" que se hizo con la aparición de la cancrosis en la provincia, el organismo sanitario comenzó a desarrollar una campaña demasiado exigente que a veces irrita a los productores. Sin embargo, ambos tienen culpas en el ocultamiento de esta enfermedad.
*De cualquier manera, los citricultores volverán a apostar fuerte por el limón. Pero necesitan que llueva de inmediato.
*La ganadería es una asignatura pendiente en la provincia. Los productores necesitan que el Estado garantice seguridad y que se termine el abigeato. La inacción demostrada por el actual gobierno deberá ser remendada por las nuevas autoridades.
*En Tucumán ya no quedan nuevas tierras cultivables. Por lo tanto, los nuevos emprendimentos productivos estarán orientados hacia los cultivos intensivos, y en este orden se anotan la frutilla y el arándano con grandes perspectivas. También la palta tiene chances interesantes, así como la miel.
Caña y azúcar
*El sector azucarero es más serio que en los años 90
La expansión que hubo en el sector cañero no se puede detener. Se renovó casi todo el cañaveral tucumano y en un par de años habrá producciones nunca vistas.
*Si clima no afecta con sequías o heladas, habrá más azúcar el año que viene. Pero no se pueden esperar mejoras de las cañas planta (recién cultivadas), que tienen menos rindes sacarinos que los "socas". O sea, podría bajar el rendimiento fabril promedio.
*Los industriales y los cañeros, cada uno por su lado, analizan el futuro de la actividad. Y alrededor de esas conversaciones siempre ronda una sola palabra: exportaciones.
*El sector azucarero argentino no es el mismo ahora que en la década del 90, por varios motivos: 1) Las empresas están más saneadas y manejadas, en su mayoría, por grupos económicos solventes. Ahora hay seriedad. 2) Los poderosos son más poderosos que nunca, y si los grandes hoy deciden que se exporta, se exporta y los díscolos pagarían las consecuencias de su actitud.
*Más allá de que se exporte azúcar para comenzar la próxima zafra sin excedentes, se evalúa el siguiente escenario: a) En la campaña 2004 se propiciaría una exportación fuerte al principio para que no haya sustos en la etapa productiva. b) Se espera un aumento del consumo interno de azúcar.
A los azucareros las ilusiones se les fueron cayendo a medida que iba creciendo la producción de azúcar de este año. Con más de 120.000 toneladas elaboradas por encima de las calculadas para esta zafra, hoy el cielo de la actividad presenta algunas nubes que no existían hace sólo un mes. Sin embargo, se hicieron importantes inversiones en renovar el cañaveral y hay proyectos de gastar buen dinero para seguir mejorando los ingenios. Pero más allá de que el año agrícola sea bueno o no, todos, absolutamente todos los azucareros saben que en el año próximo habrá una buena cantidad de azúcar excedente que deberá ser exportada si se quiere mantener un nivel de precios internos decoroso que justifique que la actividad sea la única en el país en contar con protección arancelaria. "Estamos hablando de que se deberá exportar unas 300.000 toneladas de azúcar, aunque el volumen se irá ajustando a medida que avance la zafra", calculó el productor cañero Otto Gramajo.
Los citricultores no quieren ceder ni un centímetro en el prestigio ganado con la calidad de sus limones. Pese a que no todos ganaron igual en este sector, existe el convencimiento de que la actividad merece seguir recibiendo inversiones. No fue poco haber logrado ingresar este año a Japón con la fruta, y para consolidar este mercado se está trabajando mucho en la actividad.
Más allá de las buenas posibilidades que brinda la economía al campo, el sector espera que ceda un poco la presión fiscal de que es objeto. "Vamos a luchar por la eliminación de las retenciones a las exportaciones agrícolas, para que se unifique el IVA y por lograr el ajuste por inflación para las empresas agropecuarias", señaló el nuevo titular de la Sociedad Rural de Tucumán, Víctor Pereyra. Otro de los objetivos de las autoridades que acaban de asumir en la entidad ruralista es continuar con las gestiones para que se erradique el abigeato en la provincia y se impulse la ganadería, de forma que esta actividad sea segura y rentable.
En la industria la situación es más delicada. La falta de acuerdo entre el gobierno nacional y las empresas prestadoras de servicios públicos por las tarifas comienzan a resentir el nivel de inversiones en estos sectores, y ya no sólo peligra el suministro de gas para las industrias sino también el de electricidad. "Toda inversión está frenada en la actividad industrial hasta que no se resuelvan estos problemas. Prima la cautela, porque hay muchas cuestiones pendientes de resolver en la economía del país", dijo el presidente de la Unión Industrial de Tucumán, Fernando Allena, para quien el retorno del crédito bancario es fundamental para las empresas.
*Si no se garantiza la energía no habrá inversiones
Las industrias no tienen crédito, así que muchos emprendimientos productivos, especialmente los pequeños y medianos, están frenados.
*Los industriales confían en las promesas del gobernador electo José Alperovich, que en cuanta reunión tuvo con empresarios dijo que pondrá "alfombra roja" a todo aquel que produzca y brinde empleos.
*Esperan que Alperovich encabece las gestiones para hacer previsible la actividad industrial. Esas gestiones -dicen- deben estar orientadas a que se garantice el suministro de gas y electricidad a las empresas.
*Todas las inversiones previstas en la industria están suspendidas. No se puede apostar si no se sabe si habrá energía.
*Además, si la reactivación económica se mantiene, no llegarán a la provincia las potenciales nuevas inversiones. Hoy por hoy, si de región se trata, Salta, Catamarca, Jujuy o Santiago del Estero son más tentadoras que Tucumán en el plano energético.
Alta rentabilidad
En la provincia, la soja es el cultivo del momento
*En el campo todos quieren producir soja este año. La caña avanzó algo sobre los terrenos con la oleaginosa, pero los que cedieron están ahora arrepentidos.
*No hay posibilidad de lograr un cultivo de granos responsable este año en Tucumán, con una adecuada rotación con el maíz.
*Los precios de la soja superan los 200 dólares por tonelada y se cree que podrían subir más aún. Es el cultivo del momento y ningún otro lo supera en rentabilidad.
*En Tucumán se quieren sembrar 240.000 hectáreas, más que en cualquier año anterior, y se busca desesperadamente avanzar sobre los territorios de las provincias vecinas.
*En Salta se propician desmontes sin piedad y ya hay algunas denuncias de sectores ecologistas por el impacto que este avance podría tener en el ecosistema de esa provincia.
*Los que apuestan a la soja saben que el panorama de lluvias "no pinta bien" en la región. Pero se consuelan pensando que en la campaña pasada las expectativas eran grandes y luego la seca hizo perder la mitad de la cosecha. Ahora los sojeros van de "punto", o sea que al menos no habrá decepciones.
Citrus y otros
Los productores de limón seguirán apostando fuerte
*Los citricultores están molestos por el trato que les dispensa el Senasa. Tras el "blanqueo" que se hizo con la aparición de la cancrosis en la provincia, el organismo sanitario comenzó a desarrollar una campaña demasiado exigente que a veces irrita a los productores. Sin embargo, ambos tienen culpas en el ocultamiento de esta enfermedad.
*De cualquier manera, los citricultores volverán a apostar fuerte por el limón. Pero necesitan que llueva de inmediato.
*La ganadería es una asignatura pendiente en la provincia. Los productores necesitan que el Estado garantice seguridad y que se termine el abigeato. La inacción demostrada por el actual gobierno deberá ser remendada por las nuevas autoridades.
*En Tucumán ya no quedan nuevas tierras cultivables. Por lo tanto, los nuevos emprendimentos productivos estarán orientados hacia los cultivos intensivos, y en este orden se anotan la frutilla y el arándano con grandes perspectivas. También la palta tiene chances interesantes, así como la miel.
Caña y azúcar
*El sector azucarero es más serio que en los años 90
La expansión que hubo en el sector cañero no se puede detener. Se renovó casi todo el cañaveral tucumano y en un par de años habrá producciones nunca vistas.
*Si clima no afecta con sequías o heladas, habrá más azúcar el año que viene. Pero no se pueden esperar mejoras de las cañas planta (recién cultivadas), que tienen menos rindes sacarinos que los "socas". O sea, podría bajar el rendimiento fabril promedio.
*Los industriales y los cañeros, cada uno por su lado, analizan el futuro de la actividad. Y alrededor de esas conversaciones siempre ronda una sola palabra: exportaciones.
*El sector azucarero argentino no es el mismo ahora que en la década del 90, por varios motivos: 1) Las empresas están más saneadas y manejadas, en su mayoría, por grupos económicos solventes. Ahora hay seriedad. 2) Los poderosos son más poderosos que nunca, y si los grandes hoy deciden que se exporta, se exporta y los díscolos pagarían las consecuencias de su actitud.
*Más allá de que se exporte azúcar para comenzar la próxima zafra sin excedentes, se evalúa el siguiente escenario: a) En la campaña 2004 se propiciaría una exportación fuerte al principio para que no haya sustos en la etapa productiva. b) Se espera un aumento del consumo interno de azúcar.







