14 Octubre 2003 Seguir en 
No tiene dudas. "Volver a un régimen de jubilación estatal absolutamente no es viable, ni lógico, porque no es una solución", afirmó en diálogo con LA GACETA la economista Susana Nuti. La directora ejecutiva de la Fundación Mercado se sumó así a la vieja polémica entablada en el país entre la jubilación privada o de capitalización y la jubilación estatal o de reparto.
El debate se encendió en 1994, cuando el dueto Carlos Menem-Domingo Cavallo instrumentó el régimen de capitalización. Se reavivó, semanas atrás, cuando el ministro Roberto Lavagna dijo que ese sistema generó un enorme déficit fiscal y desencadenó el incremento de la deuda y el default. "Disponer de una masa de recursos todos los meses, por los aportes patronales y las deducciones para las jubilaciones, crea cierta codicia en algunos sectores que pretenden volver a manejar esos fondos. Eso genera argumentos que no son tales para tratar de confundir un poco a la opinión pública", consideró Nuti.
La investigadora observó que el de la jubilación es un tema muy serio, porque está en juego nada menos que el futuro cercano o más lejano de todos los argentinos. Recordó que desde que rige el sistema jubilatorio en la Argentina hubo distintos regímenes de privilegio, cambios en las edades para la jubilación y y las denominadas jubilaciones especiales o anticipadas, o con menores aportes. También indicó que existieron trampas con la subdeclaración de ingresos.
Ahorro público
"Creo que la solución del sistema de capitalización fue muy interesante, pero lo mejor hubiese sido dejar un solo sistema y no tener reparto y capitalización", estimó. Dijo además que el cambio a las AFJP fue importante porque se pasó de una masa de recursos que se gastaba todos los meses repartiéndolo entre todos los jubilados a un ahorro público, con una capitalización que posibilitó la formación de un mercado de capitales.
Pero reconoció que se hizo muy difícil el manejo de la instancia intermedia, es decir de los jubilados del sistema anterior y de los futuros del nuevo. El mercado de capitales que se fue formando -añadió- hizo que las AFJP recibieran presiones muy importantes del Gobierno a medida que necesitaba endeudarse más.
"La alternativa del sistema de reparto es la peor, y está demostrado a través de la historia, porque ese régimen nunca fue justo ni solidario, ni equitativo", dijo Nuti.
Según la analista, lo mejor es perfeccionar el sistema de capitalización. "Este tiene al menos una parte mínima, que va para todos, y sobre eso tiene la capitalización equitativa. Cada uno ahorra y después obtiene lo que merece o le corresponde. Sí tiene que haber un mayor ajuste en las comisiones y en las carteras de inversión", sostuvo. Nuti destacó que el hecho de que el Estado sea titular y garante de todo el sistema para volver al de reparto arbitrario no le garantiza nada a nadie.
El debate se encendió en 1994, cuando el dueto Carlos Menem-Domingo Cavallo instrumentó el régimen de capitalización. Se reavivó, semanas atrás, cuando el ministro Roberto Lavagna dijo que ese sistema generó un enorme déficit fiscal y desencadenó el incremento de la deuda y el default. "Disponer de una masa de recursos todos los meses, por los aportes patronales y las deducciones para las jubilaciones, crea cierta codicia en algunos sectores que pretenden volver a manejar esos fondos. Eso genera argumentos que no son tales para tratar de confundir un poco a la opinión pública", consideró Nuti.
La investigadora observó que el de la jubilación es un tema muy serio, porque está en juego nada menos que el futuro cercano o más lejano de todos los argentinos. Recordó que desde que rige el sistema jubilatorio en la Argentina hubo distintos regímenes de privilegio, cambios en las edades para la jubilación y y las denominadas jubilaciones especiales o anticipadas, o con menores aportes. También indicó que existieron trampas con la subdeclaración de ingresos.
Ahorro público
"Creo que la solución del sistema de capitalización fue muy interesante, pero lo mejor hubiese sido dejar un solo sistema y no tener reparto y capitalización", estimó. Dijo además que el cambio a las AFJP fue importante porque se pasó de una masa de recursos que se gastaba todos los meses repartiéndolo entre todos los jubilados a un ahorro público, con una capitalización que posibilitó la formación de un mercado de capitales.
Pero reconoció que se hizo muy difícil el manejo de la instancia intermedia, es decir de los jubilados del sistema anterior y de los futuros del nuevo. El mercado de capitales que se fue formando -añadió- hizo que las AFJP recibieran presiones muy importantes del Gobierno a medida que necesitaba endeudarse más.
"La alternativa del sistema de reparto es la peor, y está demostrado a través de la historia, porque ese régimen nunca fue justo ni solidario, ni equitativo", dijo Nuti.
Según la analista, lo mejor es perfeccionar el sistema de capitalización. "Este tiene al menos una parte mínima, que va para todos, y sobre eso tiene la capitalización equitativa. Cada uno ahorra y después obtiene lo que merece o le corresponde. Sí tiene que haber un mayor ajuste en las comisiones y en las carteras de inversión", sostuvo. Nuti destacó que el hecho de que el Estado sea titular y garante de todo el sistema para volver al de reparto arbitrario no le garantiza nada a nadie.







