14 Octubre 2003 Seguir en 
Nadie se atrevería a poner en duda la importancia de la industria azucarera para la economía de Tucumán. Sin embargo, y aunque parezca increíble, no existe en la provincia un padrón de cañeros.
Eso no es todo. El cultivo de palta se ha extendido en estos últimos años y va ganando espacios por las excelentes posibilidades de exportación. Pero no hay certeza sobre la cantidad de hectáreas cultivadas, ya que la Dirección de Estadísticas maneja un número; el INTA, otro y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, uno diferente.
Si un investigador quiere saber cuánto gasta en salud la Provincia, puede preguntarle al Siprosa. Pero si le interesa analizar cómo se distribuyen esos fondos entre los hospitales y los CAPS debería recorrerlos uno por uno para encontrar la información. El Siprosa maneja sólo números globales.
En una sola máquina
El Ministerio de Educación es una de las reparticiones que mejor trabaja en materia de estadísticas. Pero, toda la información está en una sola computadora y no existe una copia ni en disquet ni en papel. Si esa máquina se rompe, se perderá toda la información desde 1996 en adelante.
Son sólo algunos ejemplos del calvario que viven quienes buscan acercar algún diagnóstico sobre la situación provincial o alguna propuesta de mejora, o tratan de reflejar la cara más próxima a la verdad de lo que ocurre en la provincia.
Tucumán no tiene un organismo que centralice datos, y tampoco una política que indique qué tipo de datos le interesa relevar. En consecuencia, tampoco puede tener una planificación seria, sobre bases sólidas, para determinar su desarrollo económico y social.
LA GACETA consultó a un sector que sufre a diario la penuria de buscar datos y conseguirlos a medias: los integrantes de la Cátedra de Estadísticas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT, que dirige el decano de la casa, Juan Cerisola.
Los investigadores Felisa Corbalán y Liliana Kreisel (gasto público), Jesús Gutiérrez y Eduardo Juliano (cálculo del PBI) y Alejandro Alcaide y Pedro Rollan (efectos sociales de la economía) coincidieron en que pueden trabajar sólo gracias a la buena voluntad de algunos funcionarios y de algunos empleados públicos que acceden a darles la información a pesar de las dificultades que tienen para reunirla.
"En la provincia se consiguen retazos de información, porque durante un período un funcionario dispuso un relevamiento. Después vino otro y dejó de hacerlo o decidió efectuar el seguimiento de otras variables, o de las mismas pero con distinta metodología", explicó Corbalán.
"Lo real es que la mitad del tiempo hacemos nuestro trabajo y la otra mitad recorremos oficinas públicas para conseguir los datos", se lamentó Juliano.
EJEMPLOS DE LA DESIDIA OFICIAL
Durante la gestión del gobernador Julio Miranda, la Dirección de Estadísticas tuvo cinco directores: César Manuel Rengel, que se jubiló, y a quien sucedió Oscar Fontdevila; este luego fue reemplazado por Santiago Reyes. Ante su renuncia, asumió Silvia Brito. Actualmente, se desempeña en el cargo Exequiel Gómez Paravan.
La repartición -que depende de la Secretaría General de la Gobernación- tiene un presupuesto que le permite sólo pagar a los empleados. Tiene 20 trabajadores en planta permanente y alrededor de 30 más que son contratados.
Los únicos relevamientos que se realizan son los que financia el Indec (censos y encuesta permanente de hogares, entre otros).
No se continuó con la medición del PBI tucumano y sólo se hace un relevamiento del índice de precios al consumidor.
Eso no es todo. El cultivo de palta se ha extendido en estos últimos años y va ganando espacios por las excelentes posibilidades de exportación. Pero no hay certeza sobre la cantidad de hectáreas cultivadas, ya que la Dirección de Estadísticas maneja un número; el INTA, otro y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, uno diferente.
Si un investigador quiere saber cuánto gasta en salud la Provincia, puede preguntarle al Siprosa. Pero si le interesa analizar cómo se distribuyen esos fondos entre los hospitales y los CAPS debería recorrerlos uno por uno para encontrar la información. El Siprosa maneja sólo números globales.
En una sola máquina
El Ministerio de Educación es una de las reparticiones que mejor trabaja en materia de estadísticas. Pero, toda la información está en una sola computadora y no existe una copia ni en disquet ni en papel. Si esa máquina se rompe, se perderá toda la información desde 1996 en adelante.
Son sólo algunos ejemplos del calvario que viven quienes buscan acercar algún diagnóstico sobre la situación provincial o alguna propuesta de mejora, o tratan de reflejar la cara más próxima a la verdad de lo que ocurre en la provincia.
Tucumán no tiene un organismo que centralice datos, y tampoco una política que indique qué tipo de datos le interesa relevar. En consecuencia, tampoco puede tener una planificación seria, sobre bases sólidas, para determinar su desarrollo económico y social.
LA GACETA consultó a un sector que sufre a diario la penuria de buscar datos y conseguirlos a medias: los integrantes de la Cátedra de Estadísticas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNT, que dirige el decano de la casa, Juan Cerisola.
Los investigadores Felisa Corbalán y Liliana Kreisel (gasto público), Jesús Gutiérrez y Eduardo Juliano (cálculo del PBI) y Alejandro Alcaide y Pedro Rollan (efectos sociales de la economía) coincidieron en que pueden trabajar sólo gracias a la buena voluntad de algunos funcionarios y de algunos empleados públicos que acceden a darles la información a pesar de las dificultades que tienen para reunirla.
"En la provincia se consiguen retazos de información, porque durante un período un funcionario dispuso un relevamiento. Después vino otro y dejó de hacerlo o decidió efectuar el seguimiento de otras variables, o de las mismas pero con distinta metodología", explicó Corbalán.
"Lo real es que la mitad del tiempo hacemos nuestro trabajo y la otra mitad recorremos oficinas públicas para conseguir los datos", se lamentó Juliano.
Durante la gestión del gobernador Julio Miranda, la Dirección de Estadísticas tuvo cinco directores: César Manuel Rengel, que se jubiló, y a quien sucedió Oscar Fontdevila; este luego fue reemplazado por Santiago Reyes. Ante su renuncia, asumió Silvia Brito. Actualmente, se desempeña en el cargo Exequiel Gómez Paravan.
La repartición -que depende de la Secretaría General de la Gobernación- tiene un presupuesto que le permite sólo pagar a los empleados. Tiene 20 trabajadores en planta permanente y alrededor de 30 más que son contratados.
Los únicos relevamientos que se realizan son los que financia el Indec (censos y encuesta permanente de hogares, entre otros).
No se continuó con la medición del PBI tucumano y sólo se hace un relevamiento del índice de precios al consumidor.







