09 Octubre 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Gobierno rechazó de plano la advertencia lanzada por empresarios del sector energético sobre posibles cortes de luz durante los meses de verano y afirmó que no admitirá bajo ningún concepto la suspensión del servicio.
Así lo afirmó el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, quien sostuvo que este tipo de incumplimientos podría acarrear para las empresas del sector severas penalidades que están establecidas por la ley.
De Vido se refirió a este tema al ser consultado sobre las declaraciones del gerente general de Edesur, José María Hidalgo, quien abrió el paraguas y sugirió la posibilidad de que se produzcan cortes de energía en el verano ante el crecimiento de la demanda. Edesur distribuye la energía en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires.
"Nosotros nos guiamos por las leyes. La ley de Emergencia Económica es muy clara y no admite suspensión de ningún tipo de servicio, salvo bajo severas penalidades", remarcó el ministro en una conferencia de prensa que ofreció en la Casa Rosada.
"Creo que el problema hay que plantearlo produciendo y generando energía que esté en volúmenes acordes con lo que demanda el mercado", sostuvo el titular de Infraestructura, quien añadió que un país que crece evidentemente demanda servicios.
Asimismo, indicó que, según lo que publican algunos diarios, Argentina va a crecer más de cinco puntos este año. "Si yo fuera generador de energía estaría preocupándome para ver cómo me equipo, cómo invierto para estar a la altura de las circunstancias, porque si no lo hago yo van a venir otros que lo van a hacer", añadió.
Se defienden
Las empresas del sector eléctrico salieron a responderle al Gobierno y advirtieron que el Estado y los grandes consumidores industriales son, en gran medida, los responsables de la situación actual, al ser beneficiados con una transferencia de ingresos de U$S 2.000 millones por la caída de las tarifas en dólares luego de la devaluación. Las compañías reiteraron los riesgos de desabastecimiento y caída del sistema, al tiempo que precisaron que si se actualizan los precios del servicio a los grandes consumidores podría aplicarse perfectamente una tarifa social para usuarios de menores recursos.
Hidalgo desmintió haber amenazado con posibles apagones a corto plazo y rechazó acusaciones del Gobierno de estar realizando presiones en procura de un aumento de tarifas. (DyN-Especial)
Así lo afirmó el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, quien sostuvo que este tipo de incumplimientos podría acarrear para las empresas del sector severas penalidades que están establecidas por la ley.
De Vido se refirió a este tema al ser consultado sobre las declaraciones del gerente general de Edesur, José María Hidalgo, quien abrió el paraguas y sugirió la posibilidad de que se produzcan cortes de energía en el verano ante el crecimiento de la demanda. Edesur distribuye la energía en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires.
"Nosotros nos guiamos por las leyes. La ley de Emergencia Económica es muy clara y no admite suspensión de ningún tipo de servicio, salvo bajo severas penalidades", remarcó el ministro en una conferencia de prensa que ofreció en la Casa Rosada.
"Creo que el problema hay que plantearlo produciendo y generando energía que esté en volúmenes acordes con lo que demanda el mercado", sostuvo el titular de Infraestructura, quien añadió que un país que crece evidentemente demanda servicios.
Asimismo, indicó que, según lo que publican algunos diarios, Argentina va a crecer más de cinco puntos este año. "Si yo fuera generador de energía estaría preocupándome para ver cómo me equipo, cómo invierto para estar a la altura de las circunstancias, porque si no lo hago yo van a venir otros que lo van a hacer", añadió.
Se defienden
Las empresas del sector eléctrico salieron a responderle al Gobierno y advirtieron que el Estado y los grandes consumidores industriales son, en gran medida, los responsables de la situación actual, al ser beneficiados con una transferencia de ingresos de U$S 2.000 millones por la caída de las tarifas en dólares luego de la devaluación. Las compañías reiteraron los riesgos de desabastecimiento y caída del sistema, al tiempo que precisaron que si se actualizan los precios del servicio a los grandes consumidores podría aplicarse perfectamente una tarifa social para usuarios de menores recursos.
Hidalgo desmintió haber amenazado con posibles apagones a corto plazo y rechazó acusaciones del Gobierno de estar realizando presiones en procura de un aumento de tarifas. (DyN-Especial)







