Un padre brasileño que lleva adelante una obra solidaria por los pobres de la provincia se siente identificado con el mensaje del Papa Francisco.
José Jonás Da Silva, padre de la Congregación Rogacionista del Corazón
de Jesús, nació en Brasil y hace ocho años que vive en Tucumán.
También ha vivido y trabajado en Roma durante 10 años, aunque cuando
habla, en un perfecto castellano, de vez en cuando se le escapa un
"agora".
Dice sentirse profundamente latinoamericano y comprometido
con la obra que quiere llevar el Papa Francisco. Y es que hace ocho
años que el padre Da Silva lleva adelante la Escuela de Artes y
Oficios Obispo Colombres, una obra solidaria que integra una escuela
secundaria, una escuelita de fútbol para niños y un Centro de
Capacitación y Formación Profesional en Artes y oficios, ubicada en la
zona de los Chañaritos, una de las más pobres de la provincia.
"Argentina 1 Brasil 0", bromea el padre Da Silva refiriéndose a la
elección del Papa Francisco. Y explica que se siente orgulloso por
tener por primera vez un papa latinoamericano que pueda llevar "nuevos
aires" a los todos los católicos. Durante los 10 años que vivió y
trabajó en Roma veía que mucha gente estaba acomodada y sin
motivación, "¡Cuando el circo está en llamas y hay tanto por hacer!",
exclama indignado. Al mismo tiempo cree que Europa está cansada y que
es justo ahora cuando no se pueden bajar los brazos.
El padre cree que esta propuesta del papa Francisco, inspirado en la
obra de San Francisco de Asís, se complementa con la obra de San
Aníbal del cual los Rogacionistas son continuadores. Ambos santos se
dedicaron a los más empobrecidos, a la gente de la periferia y Da
Silva considera que el mensaje del nuevo Papa es inspirador. "Otro
mundo es posible si nos arremangamos, más gente puede sumarse y juntos
podemos hacer el cambio", propone. LA GACETA