25 Marzo 2002 Seguir en 
En los últimos años la basura ha ido ganando protagonismo en nuestra ciudad como un símbolo de la dejadez que nos acecha peligrosamente. Se ha convertido en un fenómeno cultural porque florece en casi todos los barrios, haciéndole sombra al "Jardín de la República" que alguna vez nos enorgulleció, y da la impresión de que los esfuerzos por derrotarla son en vano o por lo menos insuficientes.
Da pena ver el estado en que se halla la ex estación ferroviaria El Provincial. A pocos metros de allí, en Buenos Aires, entre Alsina y Roca se erige un basural que nadie ha podido aún vencer. Otro tanto sucede con el vaciadero de residuos de calle Colombia, entre Félix de Olazábal y avenida Las Américas. En medio de los altos yuyales y de la basura, las víboras parecen haber encontrado un hogar que no es del todo ideal porque los automovilistas las aplastan a menudo en el pavimento. Pero lo más peligroso es que por allí circulan peatones.
Esta enemiga de la higiene está reflejando la falta de educación cívica de la ciudadanía que no sólo le falta el respeto al prójimo, sino también a sí misma.
Da pena ver el estado en que se halla la ex estación ferroviaria El Provincial. A pocos metros de allí, en Buenos Aires, entre Alsina y Roca se erige un basural que nadie ha podido aún vencer. Otro tanto sucede con el vaciadero de residuos de calle Colombia, entre Félix de Olazábal y avenida Las Américas. En medio de los altos yuyales y de la basura, las víboras parecen haber encontrado un hogar que no es del todo ideal porque los automovilistas las aplastan a menudo en el pavimento. Pero lo más peligroso es que por allí circulan peatones.
Esta enemiga de la higiene está reflejando la falta de educación cívica de la ciudadanía que no sólo le falta el respeto al prójimo, sino también a sí misma.





