"La Argentina debe ser un país con plaga cero"

Martín Redrado pidió a los productores de citrus mayor celo en el control fitosanitario. No rotundo a la "invasión brasileña".

05 Octubre 2003
"Para que crezcamos más en el área de frutas frescas, los productores deben entender que ante el mundo, la Argentina debe constituirse en un país con plaga cero". Con esa tajante definición, el vicecanciller Martín Redrado reclamó a los empresarios citrícolas un mayor celo en cuanto a la calidad y a los controles fitosanitarios de la producción.
En diálogo con LA GACETA, Redrado ponderó la apertura del mercado japonés para el citrus tucumano y expresó que la exportación de jugo de limón a los países de la Unión Europea y a los Estados Unidos creció un 80% respecto de otros períodos. No obstante, insistió con la necesidad de afianzar los controles sanitarios para la apertura de la comercialización con EE UU. "Los técnicos del Instituto de Sanidad Animal y Vegetal de ese país están dispuestos a llegar al norte argentino para iniciar las inspecciones antes de abrir el mercado norteamericano", dijo.
Redrado fue un de los disertantes durante la Segunda Reunión del comité ejecutivo de la Unión Industrial Argentina que se realizó el jueves en Jujuy. El economista indicó que la administración del presidente Néstor Kirchner está consolidando una política agresiva en las negociaciones para la captación de nuevas inversiones y para la apertura de nuevos mercados, en un marco de seguridad jurídica.

Relaciones bilaterales
Los industriales alertaron al Gobierno nacional de la suerte de invasión de productos brasileños que ponen en peligro a la producción nacional. Redrado fue claro en sus afirmaciones. "La política de la Cancillería no se diferencia por productos, sino que trata cada tema con su especificidad. Defendemos los intereses de los productores y el empleo de los trabajadores argentinos", consideró.
Consultado sobre la intención brasileña de ingresar al país su producción azucarera, el vicecanciller enfatizó que no habrá integración hasta tanto tengamos en claro qué gana la Argentina con ese eventual acuerdo. "Con su plan alcoholero, Brasil fija el precio y la demanda; por lo tanto esto sería injusto para los productores locales que tienen que quedarse tranquilo, porque si hay subsidios no entrará un gramo de azúcar al país", concluyó.

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