La modificación impositiva perjudica al sector agrícola

Productores gestionan una audiencia con Kirchner. (Por Víctor Raúl Pereyra. Vicepresidente de la Sociedad Rural de Tucumán).

05 Octubre 2003
A raíz de la sanción del proyecto de modificación del Impuesto a las Ganancias la sensación general es de frustración . Pese a que la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), conjuntamente con otras entidades agropecuarias, presentó todas las razones técnicas que justificaban la inconveniencia de la medida, se ve que las razones políticas fueron más importante.
Según las modificaciones introducidas, deberá pagarse Ganancias tomando como base el valor de la mercadería en el momento del embarque (para la exportación) y no sobre los precios pactados, como ocurría antes. Con esto todo se vuelve imprevisible y los mayores costos por las cobertura de riesgo que deberán afrontar las cerealeras se trasladará a los productores agropecuarios. Esto impacta en forma negativa sobre el mecanismo de formación de los precios y, en definitiva, sobre la renta de los productores.
Esta medida es distorsiva, porque afecta a un sistema de comercialización de granos que es universal. Con los cambios introducidos, una vez más, iremos a contramano del resto del mundo. No se puede entender que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) recurra a este mecanismo cuando podría hacer otra triangulación.
Estamos de acuerdo con que se controle la elusión que puede haber en operaciones de ventas de cereales al extranjero por medio de empresas radicadas en paraísos fiscales. Hay que combatir esto, pero el mecanismo utilizado no debe interferir en el mercado, en particular sobre los negocios pactados a futuro.

Justos por pecadores
Las entidades agropecuarias seguiremos trabajando para que se haga el correspondiente análisis de razonabilidad. Si, según la AFIP, son siete las cereales que evaden, se debe controlarlas a ellas, pero no trasladar los costos al producto. Según algunos estudios, el costo que significará esta modificación podría afectar el valor pizarra hasta en U$S 10 dólares. De esta magnitud es la caída que sufrirá el productor.
A los cambios en Ganancias se les suman la fuerte presión de las altísimas retenciones -del 23,5% para las exportaciones de soja, del 20% para el caso del maíz-, del IVA diferencial, la falta de ajuste por inflación y los impuestos distorsivos que no se terminan de eliminar. Existe mucha incertidumbre en el sector rural.
Es preocupante la situación con todas estas medidas que afectan a la producción. El ministro de Economía, Roberto Lavagna, reconoció que hubo un superávit fiscal, pero él se usará para darle subsidios con los Boden 2012 a la industria automotriz (serán unos $ 500 millones). Estos fondos tendrían que volver parte al sector que más aporta, que es el agroindustrial. Por esta vía se genera más desequilibrios. Hay que volver a discutir todas estas cuestiones, que los factores expusieron durante los últimos meses, si es necesario con el propio presidente de la Nación, Néstor Kirchner.

Para estar en regla
Para no ser considerados evasores los intermediarios tendrán que reunir los siguientes requisitos: a) Tener domicilio real en el país de residencia, y presentar un aceptable estado contable y activos acordes con los volúmenes de las operaciones. b) Su actividad central no debe ser la obtención pasiva de rentas. c) Sus operaciones de comercio internacional con otros integrantes del grupo exportador deben ser inferiores al 30% del total.

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