Waltz, de la mano de Tarantino

Encandiló a los críticos por su papel en "Django, desencadenado".

REINCIDENTE. El austríaco descolló en su rol de un cazarrecompensas. REUTERS
 REINCIDENTE. El austríaco descolló en su rol de un cazarrecompensas. REUTERS
25 Febrero 2013
Después de dos décadas actuando en series y películas de televisión, sobre todo alemanas, Christoph Waltz, nieto de actores de teatro, saltó a la gran pantalla. Y fue de la mano de Quentin Tarantino, haciendo el papel de un cazajudíos en "Bastardos sin gloria" (2009). Por eso rol obtuvo su primer Oscar.

El austríaco volvió a imponerse en esa categoría -Mejor Actor de Reparto- nuevamente al amparo de Tarantino. En "Django sin cadenas" intepreta a un dentista devenido en cazarrecompensas, papel por el que ya había ganado el Bafta y el Globo de Oro.

La elección no era fácil: competían nada menos que Alan Arkin ("Argo"), Robert de Niro ("El lado luminoso de la vida"), Philip Seymour Hoffman ("The Master") y Tommy Lee Jones ("Lincoln").

"Mi gratitud ilimitada va hacia el Dr. King Schultz", dijo Waltz, refiriéndose al alemán que interpretó en este sangriento homenaje a los spaguetti western. "Me refiero, por supuesto, a su creador y al creador de este inspirado mundo, Quentin Tarantino", continuó. Agradeció además a sus compañeros de reparto, Jamie Foxx, Leonardo DiCaprio y Samuel Jackson. LA GACETA

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